Oscar Wilde

SHORT-STORIES

-- Bilingual edition Spanish-English, in parallel texts -- Edición bilingüe, español-inglés, en textos paralelos -- --
--   Prepared for the Internet by Miguel Garci-Gomez --
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STORIES: The Happy Prince. -- The nightingale and the Rose. -- The Selfish Giant. -- The Devoted Friend. -- The Star-Child.

THE HAPPY PRINCE

EL PRINCIPE FELIZ

High above the city, on a tall column, stood the statue of the Happy Prince. He was gilded all over with thin leaves of fine gold, for eyes he had two bright sapphires, and a large red ruby glowed on his sword-hilt. Dominando la ciudad, sobre una alta columna, descansaba la estatua del Príncipe Feliz. Cubierta por una capa de oro magnífico, tenía por ojos dos zafiros claros y brillantes, y un gran rubí centelleaba en el puño de su espada.
He was very much admired indeed. “He is as beautiful as a weathercock,” remarked one of the Town Councillors who wished to gain a reputation for having artistic tastes; “only not quite so useful,” he added, fearing lest people should think him unpractical, which he really was not. Era admirado por todos: “Es tan hermoso como el gallo de una veleta” - afirmaba uno de los dos concejales de la ciudad que deseaba ganar fama como conocedor de las bellas artes - “nada más que no resulta tan útil” - añadía, temiendo que las gentes pudieran juzgarle impráctico; cosa que en realidad no era.
“Why can’t you be like the Happy Prince?” asked a sensible mother of her little boy who was crying for the moon. “The Happy Prince never dreams of crying for anything.” - “¿Por qué no puedes ser como el Príncipe Feliz?” - decía una madre razonable a su pequeño que lloraba por alcanzar la luna - “Al Príncipe Feliz nunca se le ocurre llorar por nada”.
“I am glad there is some one in the world who is quite happy,” muttered a disappointed man as he gazed at the wonderful statue. - “Me alegra que haya alguien en el mundo que sea tan feliz” - mascullaba un pobre hombre frustrado, contemplando la estatua maravillosa.
“He looks just like an angel,” said the Charity Children as they came out of the cathedral in their bright scarlet cloaks and their clean white pinafores. - “Es igual que un Ángel” - comentaban los niños del coro de la catedral cuando salían de ella con sus esclavinas rojas y sus roquetes blancos y almidonados.
“How do you know?” said the Mathematical Master, “you have never seen one.” - “¿Cómo lo sabéis?” - replicaba el maestro de matemáticas - , “¿si nunca habéis visto uno?”
“Ah! but we have, in our dreams,” answered the children; and the Mathematical Master frowned and looked very severe, for he did not approve of children dreaming. - “¡Ah, porque los hemos visto en sueños!” - contestaban los muchachos; y el maestro de matemáticas fruncía el ceño y tomaba una actitud muy seria porque no le gustaba que los niños soñasen.
One night there flew over the city a little Swallow. His friends had gone away to Egypt six weeks before, but he had stayed behind, for he was in love with the most beautiful Reed. He had met her early in the spring as he was flying down the river after a big yellow moth, and had been so attracted by her slender waist that he had stopped to talk to her. Una noche voló sobre la ciudad una golondrina. Sus compañeras ya habían partido hacia Egipto seis semanas antes, pero ella se retrasó porque estaba enamorada de un bellísimo junco. Lo había conocido al principio de la primavera cuando volaba sobre el río persiguiendo a una gran mariposa amarilla, y se sintió atraída de tal manera por su tallo esbelto, que se detuvo para hablarle.
“Shall I love you?” said the Swallow, who liked to come to the point at once, and the Reed made him a low bow. So he flew round and round her, touching the water with his wings, and making silver ripples. This was his courtship, and it lasted all through the summer. - ¿Aceptas mi amor? - le preguntó la golondrina que nunca se andaba con rodeos; y el junco hizo una ceremoniosa inclinación. Entonces la golondrina voló haciendo grandes círculos a su alrededor, rozaba la superficie de las aguas con las puntas de sus alas, dejando brillantes estelas de plata. Ésa era su manera de cortejar; y así transcurrió todo el verano.
“It is a ridiculous attachment,” twittered the other Swallows; “she has no money, and far too many relations”; and indeed the river was quite full of Reeds. Then, when the autumn came they all flew away. - “Son unas relaciones tontas” - gorjeaban las otras golondrinas - . “El es pobre y tiene demasiados parientes”. - Y verdaderamente, el río estaba lleno de juncos. Entonces, al llegar el otoño, todas las golondrinas alzaron el vuelo.
After they had gone he felt lonely, and began to tire of his lady-love. “She has no conversation,” he said, “and I am afraid that she is a coquette, for she is always flirting with the wind.” And certainly, whenever the wind blew, the Reed made the most graceful curtseys. “I admit that she is domestic,” he continued, “but I love travelling, and my wife, consequently, should love travelling also.” Cuando ya se habían alejado, la golondrina se sintió sola, y comenzó a cansarse de su amante. “No tiene conversación” - se decía - . “Además creo que es casquivano, porque constantemente coquetea con brisa”. - Y era verdad, en cuanto la brisa comenzaba, el junco hacía las reverencias más graciosas.“Además tengo que reconocer que es demasiado casero” - continuaba - “y a mí me gusta viajar, y a mi compañero, por tanto, deberá gustarle viajar conmigo.”
“Will you come away with me?” he said finally to her; but the Reed shook her head, she was so attached to her home. - “Te vendrías conmigo” - le preguntó al fin, pero el junco. sacudió la cabeza,... ¡se sentía tan ligado a su hogar!
“You have been trifling with me,” he cried. “I am off to the Pyramids. Good-bye!” and he flew away. “¡Te has estado burlando de mí!” –gritó la golondrina - . “Me marcho a las Pirámides, ¡adiós!” - y echó a volar.
All day long he flew, and at night-time he arrived at the city. “Where shall I put up?” he said; “I hope the town has made preparations.” Voló durante todo el día, y ya de noche llegó a la ciudad - “Dónde me alojaré” - se preguntó - . “Espero que la ciudad haya preparado algún lugar para mí.”
Then he saw the statue on the tall column. Entonces divisó la gran columna,
“I will put up there,” he cried; “it is a fine position, with plenty of fresh air.” So he alighted just between the feet of the Happy Prince. - “Me cobijaré allá” - gorjeó - . “Es un magnífico lugar con bastante aire fresco.” - Y así, se detuvo justamente entre los dos pies del Príncipe Feliz.
“I have a golden bedroom,” he said softly to himself as he looked round, and he prepared to go to sleep; but just as he was putting his head under his wing a large drop of water fell on him. “What a curious thing!” he cried; “there is not a single cloud in the sky, the stars are quite clear and bright, and yet it is raining. The climate in the north of Europe is really dreadful. The Reed used to like the rain, but that was merely her selfishness.” - “Tengo una habitación dorada” - se dijo quedamente después de mirar en torno suyo y preparándose a dormir; pero en el momento en que iba a poner la cabeza bajo el ala, una gran gota de agua le cayó encima - . “¡Qué raro!” - exclamó - “no hay una sola nube en el cielo, las estrellas se ven claras y brillantes, y sin embargo está lloviendo. El clima en el norte de Europa es verdaderamente terrible. Al junco le gustaba la lluvia, pero eso no era más que puro egoísmo.”
Then another drop fell. Entonces le cayó otra gota.
“What is the use of a statue if it cannot keep the rain off?” he said; “I must look for a good chimney-pot,” and he determined to fly away. - “De qué me sirve una estatua, si no me protege de la lluvia” - dijo la golondrina - . “Voy a buscar el copete de una chimenea”,
But before he had opened his wings, a third drop fell, and he looked up, and saw—Ah! what did he see? y ya iba a emprender el vuelo pero antes de que hubiese desplegado las alas, le cayó encima una tercera gota. Entonces miró hacia arriba y vio... ¡Ah!, ¿qué es lo que vio?
The eyes of the Happy Prince were filled with tears, and tears were running down his golden cheeks. His face was so beautiful in the moonlight that the little Swallow was filled with pity. Los ojos del príncipe estaban bañados en lágrimas, y las lágrimas corrían por sus mejillas doradas. Su cara era tan hermosa bajo la luz de la luna que la pequeña golondrina se sintió llena de lástima.
“Who are you?” he said. - ‘¿Quién eres?” - le preguntó.
“I am the Happy Prince.” - “Soy el Príncipe Feliz”.
“Why are you weeping then?” asked the Swallow; “you have quite drenched me.” - “Entonces; ¿por qué lloras?” - dijo la golondrina - , “me has empapado.”
“When I was alive and had a human heart,” answered the statue, “I did not know what tears were, for I lived in the Palace of Sans-Souci, where sorrow is not allowed to enter. In the daytime I played with my companions in the garden, and in the evening I led the dance in the Great Hall. Round the garden ran a very lofty wall, but I never cared to ask what lay beyond it, everything about me was so beautiful. My courtiers called me the Happy Prince, and happy indeed I was, if pleasure be happiness. So I lived, and so I died. And now that I am dead they have set me up here so high that I can see all the ugliness and all the misery of my city, and though my heart is made of lead yet I cannot chose but weep.” - “Cuando estaba vivo, y tenía un corazón humano” - contestó la estatua - , “no sabía lo que eran las lágrimas, porque vivía en el Palacio de Sans - Souci, donde a la tristeza no se le permite entrar. Durante el día jugaba con mis amigos en el jardín, y en la noche yo dirigía las danzas en el Gran Salón. “Alrededor del jardín se alzaba una tapia altísima, pero nunca me preocupé por preguntar lo que se encontraba tras ella; todo lo que me rodeaba era tan bello. Mis cortesanos me llamaban El Príncipe Feliz, y en realidad lo era, si es que el placer es la felicidad. Así viví, y así morí. Y ahora que estoy muerto me han colocado a tal altura, que puedo ver toda la fealdad y toda la miseria de mi ciudad, y aunque mi corazón ahora es de plomo, no me queda más remedio que llorar.”
“What! is he not solid gold?” said the Swallow to himself. He was too polite to make any personal remarks out loud. - “Pues qué, ¿no está hecho de oro macizo?” - se dijo para sí la golondrina, pues era muy cortés para hacer observaciones en voz alta.
“Far away,” continued the statue in a low musical voice, “far away in a little street there is a poor house. One of the windows is open, and through it I can see a woman seated at a table. Her face is thin and worn, and she has coarse, red hands, all pricked by the needle, for she is a seamstress. She is embroidering passion-flowers on a satin gown for the loveliest of the Queen’s maids-of-honour to wear at the next Court-ball. In a bed in the corner of the room her little boy is lying ill. He has a fever, and is asking for oranges. His mother has nothing to give him but river water, so he is crying. Swallow, Swallow, little Swallow, will you not bring her the ruby out of my sword-hilt? My feet are fastened to this pedestal and I cannot move.” - “Allá lejos” - - continuó la estatua en voz baja y melódica - , “allá lejos, en una callejuela, hay una casa muy pobre. Una de las ventanas permanece abierta, y por ella puedo ver una mujer sentada ante una mesa. Su cara se ve demacrada y triste, tiene manos toscas y enrojecidas, y las yemas de sus dedos picadas por la aguja, porque es costurera. Está bordando pasionarias en un vestido de seda que deberá lucir la más encantadora de las damas de honor de la reina, en el próximo gran baile de la Corte. Sobre una cama, en un rincón del mismo cuarto, yace su pequeño hijo enfermo, con fiebre, y pide naranjas. Su madre no tiene nada para darle, más que el agua del río; y por eso el pequeño llora. Golondrina, golondrina, golondrinita, ¿no quisieras llevarle el rubí del puño de mi espada? Mis pies están sujetos a este pedestal, y no puedo moverme.
“I am waited for in Egypt,” said the Swallow. “My friends are flying up and down the Nile, and talking to the large lotus-flowers. Soon they will go to sleep in the tomb of the great King. The King is there himself in his painted coffin. He is wrapped in yellow linen, and embalmed with spices. Round his neck is a chain of pale green jade, and his hands are like withered leaves.” - “Me están esperando en Egipto” - contestó la golondrina - . Mis compañeras ya vuelan de aquí para allá sobre el Nilo, y hablan con los grandes lotos. Pronto se recogerán a dormir en la tumba del Gran Rey. El Rey está allí mismo dentro de su sarcófago pintado. Envuelto en bandas de lino amarillo y embalsamado con especies. Tiene puesto un collar de jades verde pálido, alrededor del cuello, y sus manos son como hojas marchitas.”
“Swallow, Swallow, little Swallow,” said the Prince, “will you not stay with me for one night, and be my messenger? The boy is so thirsty, and the mother so sad.” - “Golondrina, golondrina, golondrinita” - dijo el príncipe - “¿No podrías quedarte conmigo una noche más, y ser mi mensajera? - ¡El niño tiene tanta sed, y su madre está tan triste!”
“I don’t think I like boys,” answered the Swallow. “Last summer, when I was staying on the river, there were two rude boys, the miller’s sons, who were always throwing stones at me. They never hit me, of course; we swallows fly far too well for that, and besides, I come of a family famous for its agility; but still, it was a mark of disrespect.” - “No creo que me gusten los niños” - contestó la golondrina - . “El año pasado cuando estaba en el río, andaban por allí dos muchachos groseros, hijos del molinero, y que siempre me tiraban piedras. Nunca llegaron a alcanzarme, por supuesto; nosotras las golondrinas volamos demasiado bien, y además yo procedo de una familia famosa por su agilidad; pero aun así, eso no dejaba de demostrar una gran falta de respeto”.
But the Happy Prince looked so sad that the little Swallow was sorry. “It is very cold here,” he said; “but I will stay with you for one night, and be your messenger.” Pero El Príncipe Feliz se veía tan triste, que la pequeña golondrina se sintió compadecida. - “Aquí hace mucho frío” - dijo al fin - “pero me quedaré contigo por una noche y seré tu mensajera.”
“Thank you, little Swallow,” said the Prince. - “Gracias golondrinita” - contestó el Príncipe.
So the Swallow picked out the great ruby from the Prince’s sword, and flew away with it in his beak over the roofs of the town. Entonces la golondrina arrancó el gran rubí del puño de la espada del Príncipe, y llevándolo en el pico, voló sobre los techos de la ciudad.
He passed by the cathedral tower, where the white marble angels were sculptured. He passed by the palace and heard the sound of dancing. A beautiful girl came out on the balcony with her lover. “How wonderful the stars are,” he said to her, “and how wonderful is the power of love!” Pasó sobre la torre de la catedral, donde estaban esculpidos unos ángeles en mármol blanco. Cruzó cerca del palacio y oyó la música del baile. Una preciosa joven se asomó al balcón junto a su novio. - “¡Qué maravillosas son las estrellas!” - dijo él a la muchacha - ¡y también qué asombroso el poder del amor!”
“I hope my dress will be ready in time for the State-ball,” she answered; “I have ordered passion-flowers to be embroidered on it; but the seamstresses are so lazy.” - “Espero que mi vestido esté terminado a tiempo para el baile oficial” - respondió ella - . “He mandado bordar en él, pasionarias; pero las costureras son tan perezosas...”
He passed over the river, and saw the lanterns hanging to the masts of the ships. He passed over the Ghetto, and saw the old Jews bargaining with each other, and weighing out money in copper scales. At last he came to the poor house and looked in. The boy was tossing feverishly on his bed, and the mother had fallen asleep, she was so tired. In he hopped, and laid the great ruby on the table beside the woman’s thimble. Then he flew gently round the bed, fanning the boy’s forehead with his wings. “How cool I feel,” said the boy, “I must be getting better”; and he sank into a delicious slumber. La golondrina pasó por encima del río, y vio la luz de los fanales colgados en los mástiles de los barcos. Voló sobre el Ghetto, y vio a los viejos judíos, negociando entre sí, y pesando el dinero en balanzas de cobre. Por fin llegó a la pobre vivienda, y miró dentro. El niño se agitaba febrilmente en su camastro, y la madre se había dormido... ¡estaba tan cansada! ... Se deslizó rauda en la habitación, y depositó el gran rubí sobre la mesa, junto al dedal de la costurera. Entonces, graciosamente, revoloteó alrededor de la cama, abanicando con sus alas la frente del niño. - “¡Qué fresco siento!” - exclamó el niño - “debo estar mejorando”, y se sumergió en un sueño delicioso.
Then the Swallow flew back to the Happy Prince, and told him what he had done. “It is curious,” he remarked, “but I feel quite warm now, although it is so cold.” Entonces la golondrina regresó volando hacia el Príncipe Feliz, y le narró lo que había hecho. “Es curioso, comentó, pero ahora me siento con bastante calor, a pesar de estar haciendo tanto frío.”
“That is because you have done a good action,” said the Prince. And the little Swallow began to think, and then he fell asleep. Thinking always made him sleepy. - “Es porque has realizado una buena acción” - dijo el Príncipe. La golondrinita comenzó a reflexionar, y se quedó dormida. El pensar siempre le daba sueño.
When day broke he flew down to the river and had a bath. “What a remarkable phenomenon,” said the Professor of Ornithology as he was passing over the bridge. “A swallow in winter!” And he wrote a long letter about it to the local newspaper. Every one quoted it, it was full of so many words that they could not understand. Cuando empezaba a amanecer bajó volando al río y se bañó. - ‘¡Qué fenómeno más notable!” - dijo el profesor de ornitología, al pasar por el puente - “¡Una golondrina en invierno!”
“To-night I go to Egypt,” said the Swallow, and he was in high spirits at the prospect. He visited all the public monuments, and sat a long time on top of the church steeple. Wherever he went the Sparrows chirruped, and said to each other, “What a distinguished stranger!” so he enjoyed himself very much. - “Esta noche parto para Egipto” - dijo la golondrina, sintiéndose entusiasmada con esta perspectiva. Visitó todos los monumentos públicos, y estuvo descansando largo rato en la cúspide del campanario. Donde quiera que fuese, los gorriones gorjeaban y se decían unos a otros: - “Que forastera tan distinguida”. Y se sentía muy contenta y halagada al oírlo.
When the moon rose he flew back to the Happy Prince. “Have you any commissions for Egypt?” he cried; “I am just starting.” Cuando salió la luna, voló de regreso al Príncipe Feliz. - “¿No tienes ningún encargo para Egipto?” - le gritó - . “Ya me voy”
“Swallow, Swallow, little Swallow,” said the Prince, “will you not stay with me one night longer?” - “Golondrina, golondrina, golondrinita” - contestó el Príncipe - . “¿No podrías quedarte conmigo una noche más?”
“I am waited for in Egypt,” answered the Swallow. “To-morrow my friends will fly up to the Second Cataract. The river-horse couches there among the bulrushes, and on a great granite throne sits the God Memnon. All night long he watches the stars, and when the morning star shines he utters one cry of joy, and then he is silent. At noon the yellow lions come down to the water’s edge to drink. They have eyes like green beryls, and their roar is louder than the roar of the cataract. - “Me esperan en Egipto” - fue la respuesta - . “Mañana mis compañeras volarán a la segunda catarata. Allí el hipopótamo descansa - sobre los juncos y el dios Memnón reposa sobre su gran trono de granito, vigilando las estrellas durante toda la noche, y cuando surge brillante la estrella matutina, lanza un gran grito de alegría, y vuelve a quedar silencioso. A medio día los leones amarillos se acercan a las orillas para beber. Tienen ojos como aguamarinas verdes, y su rugido domina al de las cataratas.”
“Swallow, Swallow, little Swallow,” said the Prince, “far away across the city I see a young man in a garret. He is leaning over a desk covered with papers, and in a tumbler by his side there is a bunch of withered violets. His hair is brown and crisp, and his lips are red as a pomegranate, and he has large and dreamy eyes. He is trying to finish a play for the Director of the Theatre, but he is too cold to write any more. There is no fire in the grate, and hunger has made him faint.” - “Golondrina, golondrina, golondrinita” - dijo el Príncipe - . “Lejos, más allá de la ciudad, veo a un joven en una buhardilla. Está inclinado sobre su mesa llena de papeles, y enfrente tiene un vaso con un ramito de violetas marchitas. Su cabello es castaño y rizado, sus labios rojos como granos de granada; y los ojos son hermosos y soñadores. Está tratando de concluir una obra para el director del teatro; pero tiene un frío tan terrible que ya no puede escribir más. No hay fuego en la habitación, y el hambre ha hecho que se desmaye.”
“I will wait with you one night longer,” said the Swallow, who really had a good heart. “Shall I take him another ruby?” - “Esperaré una noche más y me quedaré contigo” - contestó la golondrina, que en verdad tenía muy buen corazón - . “¿Le llevaré otro rubí?”
“Alas! I have no ruby now,” said the Prince; “my eyes are all that I have left. They are made of rare sapphires, which were brought out of India a thousand years ago. Pluck out one of them and take it to him. He will sell it to the jeweller, and buy food and firewood, and finish his play.” - “¡Ay, ya no tengo rubí!” - dijo el Príncipe - . “Mis ojos son todo lo que me queda. Están hechos con zafiros rarísimos, que fueron traídos de la India, hace mil años. Sácame uno, y llévaselo a él. Lo venderá a un joyero, y comprará leña, y podrá terminar su obra.
“Dear Prince,” said the Swallow, “I cannot do that”; and he began to weep. - “Querido Príncipe” - replicó la golondrina - “no puedo hacer eso” - y comenzó a llorar.
“Swallow, Swallow, little Swallow,” said the Prince, “do as I command you.” - “Golondrina, golondrina, golondrinita” - insistió el Príncipe - . “Haz lo que te ordeno”.
So the Swallow plucked out the Prince’s eye, and flew away to the student’s garret. It was easy enough to get in, as there was a hole in the roof. Through this he darted, and came into the room. The young man had his head buried in his hands, so he did not hear the flutter of the bird’s wings, and when he looked up he found the beautiful sapphire lying on the withered violets. Así pues, la golondrina le sacó un ojo al Príncipe, y voló llevándolo hasta la buhardilla del estudiante. Fue fácil entrar, pues había un agujero en el techo. Penetró por él como una flecha, a la habitación. El joven tenía la cabeza hundida entre las manos. No pudo percatarse del aleteo del pájaro, y cuando levantó la cabeza, descubrió el hermoso zafiro descansando sobre las violetas marchitas.
“I am beginning to be appreciated,” he cried; “this is from some great admirer. Now I can finish my play,” and he looked quite happy. - “Empiezo a ser apreciado” - exclamó - . “Esto debe venir de algún gran admirador. Ahora puedo terminar mi obra” - . Estaba verdaderamente dichoso.
The next day the Swallow flew down to the harbour. He sat on the mast of a large vessel and watched the sailors hauling big chests out of the hold with ropes. “Heave a-hoy!” they shouted as each chest came up. “I am going to Egypt”! cried the Swallow, but nobody minded, and when the moon rose he flew back to the Happy Prince. Al día siguiente la golondrina voló hacia el puerto. Se detuvo en el mástil de un gran barco, mirando a los marineros que sacaban grandes cajas de la cala, tirando de gruesas cuerdas. - “¡Arriba, iza!” - gritaban según salía cada caja. - “¡Yo voy para Egipto!” - gritó la golondrina; pero nadie le hizo caso; y cuando se levantó la luna, regresó de nuevo al Príncipe Feliz, volando.
“I am come to bid you good-bye,” he cried. - “He vuelto para despedirme de ti, para decirte adiós.
“Swallow, Swallow, little Swallow,” said the Prince, “will you not stay with me one night longer?” - “Golondrina, golondrina, golondrinita” - contestó el Príncipe - . “¿No te quedarías una noche más conmigo?”
“It is winter,” answered the Swallow, “and the chill snow will soon be here. In Egypt the sun is warm on the green palm-trees, and the crocodiles lie in the mud and look lazily about them. My companions are building a nest in the Temple of Baalbec, and the pink and white doves are watching them, and cooing to each other. Dear Prince, I must leave you, but I will never forget you, and next spring I will bring you back two beautiful jewels in place of those you have given away. The ruby shall be redder than a red rose, and the sapphire shall be as blue as the great sea.” - “Ya es invierno” - dijo la golondrina - “y la helada nieve pronto llegará. En Egipto el sol es caliente sobre las palmeras verdes, y los cocodrilos descansan en el lodazal y miran perezosos a su alrededor. Mis compañeras están construyendo sus nidos en el templo de Baalbec, y las palomas blancas y rosadas las vigilan, arrullándose entre sí. Querido Príncipe, tengo que abandonarte, pero nunca te podré olvidar, y en la próxima primavera, te traeré dos magníficas piedras preciosas, en lugar de las que has regalado. El rubí será más rojo que una rosa, y el zafiro será tan azul como el ancho mar”.
“In the square below,” said the Happy Prince, “there stands a little match-girl. She has let her matches fall in the gutter, and they are all spoiled. Her father will beat her if she does not bring home some money, and she is crying. She has no shoes or stockings, and her little head is bare. Pluck out my other eye, and give it to her, and her father will not beat her.” - “Allá abajo, en la plaza” - siguió diciendo el Príncipe Feliz - “está en pie una niña vendedora de cerillos. Se le han caído todos los cerillos al arroyo, y ya no sirven. Su padre la maltratará, le pegará, si no trae algo de dinero a la casa, y por eso llora. No tiene ni zapatos ni medias, y su cabeza está descubierta. Sácame el otro ojo, dáselo, y su padre no le pegará”.
“I will stay with you one night longer,” said the Swallow, “but I cannot pluck out your eye. You would be quite blind then.” - ”Me quedaré una noche más contigo” - respondió la golondrina - , “pero no puedo sacarte el otro ojo. Te quedarás completamente ciego”.
“Swallow, Swallow, little Swallow,” said the Prince, “do as I command you.” - “Golondrina, golondrina, golondrinita” - dijo el Príncipe - . “Haz lo que te mando.”
So he plucked out the Prince’s other eye, and darted down with it. He swooped past the match-girl, and slipped the jewel into the palm of her hand. “What a lovely bit of glass,” cried the little girl; and she ran home, laughing. Así las cosas, le sacó el otro ojo, y lo llevó consigo, descendiendo y pasando junto a la pequeña vendedora de cerillos, le deslizó la gema en la palma de la mano. - “Qué precioso vidrio” - gritó la niña - . Y corrió riendo hacia su casa.
Then the Swallow came back to the Prince. “You are blind now,” he said, “so I will stay with you always.” Entonces la golondrina volvió al Príncipe. - “Ahora estás ciego” - dijo - . “Así es que me quedaré para siempre contigo.”
“No, little Swallow,” said the poor Prince, “you must go away to Egypt.” - “No, golondrinita” - replicó el pobre Príncipe - . “Debes irte a Egipto.”
“I will stay with you always,” said the Swallow, and he slept at the Prince’s feet. - “Me quedaré para siempre a tu lado” - dijo la golondrina. Y se durmió a los pies del Príncipe.
All the next day he sat on the Prince’s shoulder, and told him stories of what he had seen in strange lands. He told him of the red ibises, who stand in long rows on the banks of the Nile, and catch gold-fish in their beaks; of the Sphinx, who is as old as the world itself, and lives in the desert, and knows everything; of the merchants, who walk slowly by the side of their camels, and carry amber beads in their hands; of the King of the Mountains of the Moon, who is as black as ebony, and worships a large crystal; of the great green snake that sleeps in a palm-tree, and has twenty priests to feed it with honey-cakes; and of the pygmies who sail over a big lake on large flat leaves, and are always at war with the butterflies. Todo el día siguiente lo pasó sobre el hombro del Príncipe, y le contó muchas cosas de todo lo que había visto en países extraños. Le habló de los ibis rojos, que permanecen inmóviles en largas hileras a orillas del Nilo, y pescan peces dorados, con sus largos picos. De la Esfinge, que es tan antigua como el mundo, que vive en el desierto, y todo lo sabe. De los mercaderes, que caminan despacio al lado de sus camellos, y van pasando las cuentas de ámbar de los rosarios entre sus dedos. Le hizo relatos del rey de las montañas de la luna, que es tan negro como el ébano y que adora un gran bloque de cristal. También le describió la enorme serpiente verde que duerme enroscada en una palmera, y tiene veinte sacerdotes que la alimentan con pastelillos de miel. Y también le dijo de los pigmeos que navegan por un gran lago, sobre anchísimas hojas planas, y que siempre está en guerra con las mariposas.
“Dear little Swallow,” said the Prince, “you tell me of marvellous things, but more marvellous than anything is the suffering of men and of women. There is no Mystery so great as Misery. Fly over my city, little Swallow, and tell me what you see there.” - “Querida golondrinita” - dijo el Príncipe - “me cuentas cosas maravillosas, pero más maravilloso que todo eso, es el sufrimiento de hombres y mujeres. No existe misterio más grande que el de la miseria. Vuela sobre mi ciudad, golondrinita, y dime lo que ves en ella”.
So the Swallow flew over the great city, and saw the rich making merry in their beautiful houses, while the beggars were sitting at the gates. He flew into dark lanes, and saw the white faces of starving children looking out listlessly at the black streets. Under the archway of a bridge two little boys were lying in one another’s arms to try and keep themselves warm. “How hungry we are!” they said. “You must not lie here,” shouted the Watchman, and they wandered out into the rain. Entonces la golondrina voló sobre la gran ciudad; y pudo ver a los ricos holgar dichosos en sus hermosas mansiones, mientras los mendigos se sentaban a sus puertas. Voló a través de barriadas sombrías, y contempló las caras lívidas de niños hambrientos mirando inmóviles hacia las calles en tinieblas. Bajo uno de los arcos de un puente, dos pequeños dormían abrazados tratando de calentarse uno al otro. - “Tenemos mucha hambre” - decían. - “¡Aquí no se puede estar tumbado!” - gritó el vigilante. Y se alejaron bajo la lluvia.
Then he flew back and told the Prince what he had seen. Entonces regresó al Príncipe volando, y le dijo todo lo que había visto.
“I am covered with fine gold,” said the Prince, “you must take it off, leaf by leaf, and give it to my poor; the living always think that gold can make them happy.” - “Estoy cubierto de oro fino - dijo el Príncipe - me lo debes quitar, hoja por hoja, y darlo a mis pobres; los hombres creen siempre que el oro puede hacerlos felices.
Leaf after leaf of the fine gold the Swallow picked off, till the Happy Prince looked quite dull and grey. Leaf after leaf of the fine gold he brought to the poor, and the children’s faces grew rosier, and they laughed and played games in the street. “We have bread now!” they cried. Hoja tras hoja de oro fino arrancó la golondrina, hasta que el Príncipe Feliz se quedó gris y deslucido. Hoja tras hoja de oro fino llevó la golondrina a los pobres, y las caras de los niños se fueron tornando rosadas, y reían y jugaban en las calles, y exclamaban alegremente: “¡Ahora tenemos pan!”
Then the snow came, and after the snow came the frost. The streets looked as if they were made of silver, they were so bright and glistening; long icicles like crystal daggers hung down from the eaves of the houses, everybody went about in furs, and the little boys wore scarlet caps and skated on the ice. Y entonces llegó la nieve, y después de la nieve vino la helada. Las calles parecían cubiertas de plata, ¡eran tan brillantes y pulidas!...; grandes témpanos como dagas de cristal colgaban de los aleros de las casas, toda la gente iba envuelta en pieles, y los niños llevaban gorros rojos y patinaban sobre el hielo.
The poor little Swallow grew colder and colder, but he would not leave the Prince, he loved him too well. He picked up crumbs outside the baker’s door when the baker was not looking and tried to keep himself warm by flapping his wings. La pobre golondrinita tenía frío, cada vez más frío, pero no quería abandonar al Príncipe; ¡era muy grande su amor por él! Picoteaba las migajas en la puerta de la panadería, cuando su dueño no se daba cuenta y trataba de calentarse, batiendo sus alas.
But at last he knew that he was going to die. He had just strength to fly up to the Prince’s shoulder once more. “Good-bye, dear Prince!” he murmured, “will you let me kiss your hand?” Pero al fin comprendió que iba a morir. Tuvo suficientes fuerzas para volar de nuevo hasta el hombro del Príncipe. - “Adiós, querido Príncipe” - murmuró - . “¿Me permites besar tu mano?”
“I am glad that you are going to Egypt at last, little Swallow,” said the Prince, “you have stayed too long here; but you must kiss me on the lips, for I love you.” - “Me alegra que puedas por fin regresar a Egipto, golondrinita” - contestó el Príncipe - . “Ya has estado demasiado tiempo aquí; pero tienes que besarme en los labios, porque te amo.”
“It is not to Egypt that I am going,” said the Swallow. “I am going to the House of Death. Death is the brother of Sleep, is he not?” - “No es a Egipto a donde voy” - dijo la golondrina - . “Voy a la Casa de la Muerte. La Muerte es la hermana del sueño, ¿no es verdad?”
And he kissed the Happy Prince on the lips, and fell down dead at his feet. Y besó al Príncipe Feliz en los labios. Y cayó muerta a sus pies.
At that moment a curious crack sounded inside the statue, as if something had broken. The fact is that the leaden heart had snapped right in two. It certainly was a dreadfully hard frost. En ese momento un sonido extraño se oyó en el interior de la estatua, como si algo se hubiese quebrado. El hecho es que el corazón de plomo se había partido en dos. Estaba cayendo una terrible helada.
Early the next morning the Mayor was walking in the square below in company with the Town Councillors. As they passed the column he looked up at the statue: “Dear me! how shabby the Happy Prince looks!” he said. A la mañana siguiente, el Alcalde paseaba abajo, en la plaza, acompañado por los regidores de la ciudad. Al pasar junto a la columna, miraron hacia la estatua: - “¡Válgame Dios!” - exclamó - . “¡Qué desaliñado se ve el Príncipe Feliz!”
“How shabby indeed!” cried the Town Councillors, who always agreed with the Mayor; and they went up to look at it. - “¡De veras, qué andrajoso!” - añadieron los regidores de la ciudad, que siempre estaban de acuerdo con el Alcalde; y se acercaron y subieron a examinarla.
“The ruby has fallen out of his sword, his eyes are gone, and he is golden no longer,” said the Mayor in fact, “he is litttle beter than a beggar!” - “El rubí se ha caído del puño de su espada, los ojos han desaparecido, y ya no tiene nada de oro encima” - dijo el Alcalde - . “En verdad casi no se diferencia de un mendigo.”
“Little better than a beggar,” said the Town Councillors. - “No se diferencia de un mendigo” - repitieron los regidores de la ciudad.
“And here is actually a dead bird at his feet!” continued the Mayor. “We must really issue a proclamation that birds are not to be allowed to die here.” And the Town Clerk made a note of the suggestion. - “¡Y aquí se encuentra un pajarillo muerto a sus pies!” - continuó el Alcalde. - “Debemos promulgar un bando, prohibiendo que los pájaros mueran aquí.” Y el Alguacil de la ciudad tomó nota de esta iniciativa.
So they pulled down the statue of the Happy Prince. “As he is no longer beautiful he is no longer useful,” said the Art Professor at the University. Así fue como bajaron la estatua del Príncipe Feliz. “Ya que habiendo dejado de ser hermoso, ya tampoco era útil”; dijo el Profesor de Arte de la Universidad.
Then they melted the statue in a furnace, and the Mayor held a meeting of the Corporation to decide what was to be done with the metal. “We must have another statue, of course,” he said, “and it shall be a statue of myself.” Entonces fundieron la estatua en un gran horno, y el Alcalde convocó a una reunión para decidir lo que debería hacerse con el metal. - “Tendremos que levantar otra estatua, por supuesto” - y añadió - . “Y, por ejemplo, podría ser una estatua mía.”
“Of myself,” said each of the Town Councillors, and they quarrelled. When I last heard of them they were quarrelling still. - “O la mía” - repitieron cada uno de los regidores. Y comenzaron a discutir. La última vez que supe algo de ellos, fue que todavía estaban discutiendo.
“What a strange thing!” said the overseer of the workmen at the foundry. “This broken lead heart will not melt in the furnace. We must throw it away.” So they threw it on a dust-heap where the dead Swallow was also lying. - “¡Qué cosa más rara!” - dijo el maestro de fundidores - . “Este roto corazón de plomo, no se puede fundir en el horno. Lo tenemos que tirar.” Y lo tiraron sobre un montón de cenizas donde también se encontraba la golondrina muerta.
“Bring me the two most precious things in the city,” said God to one of His Angels; and the Angel brought Him the leaden heart and the dead bird. - “Tráeme las dos cosas más preciosas de toda la ciudad” - dijo Dios a uno de sus ángeles; y el ángel le trajo el corazón de plomo y el pajarillo muerto.
“You have rightly chosen,” said God, “for in my garden of Paradise this little bird shall sing for evermore, and in my city of gold the Happy Prince shall praise me.” - “Escogiste bien” - dijo Dios - . “Por que en mi Jardín del Paraíso este pajarillo cantará eternamente, y en mi ciudad de oro, el Príncipe Feliz me alabará.”