Charles Darwin

The Origin of Species

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Capítulo VII.

Objeciones diversas a la teoría de la selección natural.

Longevity -- Modifications not necessarily simultaneous -- Modifications apparently of no direct service -- Progressive development -- Characters of small functional importance, the most constant -- Supposed incompetence of natural selection to account for the incipient stages of useful structures -- Causes which interfere with the acquisition through natural selection of useful structures -- Gradations of structure with changed functions -- Widely different organs in members of the same class, developed from one and the same source -- Reasons for disbelieving in great and abrupt modifications. Longevidad. -Las modificaciones no son necesariamente simultáneas. -Modificaciones, al parecer, de ninguna utilidad directa. -Desarrollo progresivo. -Los caracteres de poca importancia funcional son los más constantes. -Pretendida incapacidad de la selección natural para explicar los estados incipientes de las conformaciones útiles. -Causas que se oponen a la adquisición de conformaciones útiles por selección natural. -Gradaciones de conformación con cambio de funciones. -Órganos muy diferentes en miembros de la misma clase, desarrollados a partir de un solo y mismo origen. -Razones para no creer en modificaciones grandes y súbitas.
I will devote this chapter to the consideration of various miscellaneous objections which have been advanced against my views, as some of the previous discussions may thus be made clearer; but it would be useless to discuss all of them, as many have been made by writers who have not taken the trouble to understand the subject. Thus a distinguished German naturalist has asserted that the weakest part of my theory is, that I consider all organic beings as imperfect: what I have really said is, that all are not as perfect as they might have been in relation to their conditions; and this is shown to be the case by so many native forms in many quarters of the world having yielded their places to intruding foreigners. Nor can organic beings, even if they were at any one time perfectly adapted to their conditions of life, have remained so, when their conditions changed, unless they themselves likewise changed; and no one will dispute that the physical conditions of each country, as well as the number and kinds of its inhabitants, have undergone many mutations. Consagrará este capítulo a la consideración de diversas objeciones que se han presentado contra mis opiniones, pues algunas de las discusiones precedentes pueden de este modo quedar más claras; pero sería inútil discutir todas las objeciones, pues muchas han sido hechas por autores que no se han tomado la molestia de comprender el asunto. Así, un distinguido naturalista alemán ha afirmado que la parte más débil de mi teoría es que considero todos los seres orgánicos como imperfectos: lo que realmente he dicho yo es que todos no son tan perfectos como podían haberlo sido en relación a sus condiciones de vida, y prueban que esto es así las muchas formas indígenas de diferentes partes del mundo que han cedido su lugar a invasores extranjeros. Además, los seres orgánicos, aun en caso de que estuviesen en algún tiempo perfectamente adaptados a sus condiciones de vida, tampoco pudieron haber continuado estándolo cuando cambiaron éstas, a menos que ellos mismos cambiasen igualmente, y nadie discutirá que las condiciones de vida de cada país, lo mismo que el número y clases de sus habitantes, han experimentado muchos cambios.
A critic has lately insisted, with some parade of mathematical accuracy, that longevity is a great advantage to all species, so that he who believes in natural selection " must arrange his genealogical tree " in such a manner that all the descendants have longer lives than their progenitors! Cannot our critics conceive that a biennial plant or one of the lower animals might range into a cold climate and perish there every winter; and yet, owing to advantages gained through natural selection, survive from year to year by means of its seeds or ova? Mr. E. Ray Lankester has recently discussed this subject, and he concludes, as far as its extreme complexity allows him to form a judgment, that longevity is generally related to the standard of each species in the scale of organisation, as well as to the amount of expenditure in reproduction and in general activity. And these conditions have, it is probable, been largely determined through natural selection. Un crítico ha sostenido recientemente, con cierto alarde de exactitud matemática, que la longevidad es una gran ventaja para todas las especies; de modo que el que crea en la selección natural «tiene que arreglar su árbol genealógico» de manera que todos los descendientes tengan vida más larga que sus antepasados. ¿No puede concebir nuestro critico que una planta bienal o un animal inferior pudo extenderse a un clima frío,y perecer allí cada invierno, y, sin embargo, debido a las ventajas conseguidas por selección natural, pudo sobrevivir de año en año por medio de sus semillas o huevos? Míster E. Ray Lankester, recientemente, ha discutido este asunto, y llega a la conclusión -hasta donde la extrema complejidad le permite juzgar- que la longevidad está comúnmente relacionada con el tipo de cada especie en la escala de organización, así como también con el desgaste de la reproducción y en la actividad general. Y estas condiciones probablemente han sido determinadas en gran medida por la selección natural.
It has been argued that, as none of the animals and plants of Egypt, of which we know anything, have changed during the last three or four thousand years, so probably have none in any part of the world. But, as Mr. G.H. Lewes has remarked, this line of argument proves too much, for the ancient domestic races figured on the Egyptian monuments, or embalmed, are closely similar or even identical with those now living; yet all naturalists admit that such races have been produced through the modification of their original types. The many animals which have remained unchanged since the commencement of the glacial period, would have been an incomparably stronger case, for these have been exposed to great changes of climate and have migrated over great distances; whereas, in Egypt, during the last several thousand years, the conditions of life, as far as we know, have remained absolutely uniform. The fact of little or no modification having been effected since the glacial period, would have been of some avail against those who believe in an innate and necessary law of development, but is powerless against the doctrine of natural selection or the survival of the fittest, which implies that when variations or individual differences of a beneficial nature happen to arise, these will be preserved; but this will be effected only under certain favourable circumstances. Se ha argüido que ninguno de los animales y plantas de Egipto, de los que tenemos algún conocimiento, ha cambiado durante los últimos tres o cuatro mil años, y que, de igual modo, probablemente no ha cambiado ninguno en ninguna parte del mundo. Pero, como ha hecho observar míster G. H. Lewes, este modo de demostración prueba demasiado, pues las antiguas razas domésticas, representadas en los antiguos monumentos egipcios o embalsamadas, son sumamente semejantes y hasta idénticas a las que viven ahora, y, sin embargo, todos los naturalistas admiten que estas razas se han producido por modificación de sus tipos primitivos. Los numerosos animales que han permanecido sin variación desde el principio del período glacial hubiesen constituido un caso incomparablemente más señalado, pues estos animales han estado sometidos a grandes cambios de climas y han emigrado a grandes distancias, mientras que en Egipto, durante los últimos miles de años, las condiciones de vida, hasta donde alcanza nuestro conocimiento, han permanecido absolutamente uniformes. El hecho de que desde el período glacial se haya producido poca o ninguna modificación, habría sido de alguna utilidad contra los que creen en una ley innata y necesaria de desarrollo; pero no tiene fuerza alguna contra la doctrina de la selección natural o de la supervivencia de los más adecuados, que enseña que, cuando ocurre que aparecen variaciones o diferencias individuales de naturaleza útil, éstas se conservarán; pero esto se efectuará sólo en ciertas circunstancias favorables.
The celebrated palaeontologist, Bronn, at the close of his German translation of this work, asks how, on the principle of natural selection, can a variety live side by side with the parent species? If both have become fitted for slightly different habits of life or conditions, they might live together; and if we lay on one side polymorphic species, in which the variability seems to be of a peculiar nature, and all mere temporary variations, such as size, albinism, etc., the more permanent varieties are generally found, as far as I can discover, inhabiting distinct stations, such as high land or low land, dry or moist districts. Moreover, in the case of animals which wander much about and cross freely, their varieties seem to be generally confined to distinct regions. El célebre paleontólogo Bronn, al final de su traducción alemana de esta obra, pregunta cómo puede, según el principio de la selección natural, vivir una variedad al lado de la especie madre. Si ambas se han adaptado a costumbres o condiciones ligeramente diferentes, pueden ambas vivir juntas; y si dejamos a un lado las especies poliformas, en las que la variación parece ser de naturaleza peculiar, y todas las variaciones puramente temporales, como tamaño, albinismo, etc., las variedades más permanentes se encuentran por lo general -hasta donde yo he podido ver- habitando estaciones distintas, como regiones elevadas y regiones bajas, distritos secos y distritos húmedos. Es más: en el caso de animales que se trasladan mucho de un lugar a otro y que se cruzan sin limitación, sus variaciones parecen estar confinadas, por lo general, a regiones distintas.
Bronn also insists that distinct species never differ from each other in single characters, but in many parts; and he asks, how it always comes that many parts of the organisation should have been modified at the same time through variation and natural selection? But there is no necessity for supposing that all the parts of any being have been simultaneously modified. The most striking modifications, excellently adapted for some purpose, might, as was formerly remarked, be acquired by successive variations, if slight, first in one part and then in another; and as they would be transmitted all together, they would appear to us as if they had been simultaneously developed. The best answer, however, to the above objection is afforded by those domestic races which have been modified, chiefly through man's power of selection, for some special purpose. Look at the race and dray-horse, or at the greyhound and mastiff. Their whole frames, and even their mental characteristics, have been modified; but if we could trace each step in the history of their transformation--and the latter steps can be traced--we should not see great and simultaneous changes, but first one part and then another slightly modified and improved. Even when selection has been applied by man to some one character alone--of which our cultivated plants offer the best instances-- it will invariably be found that although this one part, whether it be the flower, fruit, or leaves, has been greatly changed, almost all the other parts have been slightly modified. This may be attributed partly to the principle of correlated growth, and partly to so-called spontaneous variation. Bronn insiste también en que las especies distintas no difieren nunca entre sí por un solo carácter, sino en muchas partes, y pregunta cómo ocurre siempre que muchas partes del organismo se tengan que haber modificado al mismo tiempo por variación y selección natural. Pero no hay necesidad de suponer que todas las partes de un ser se han modificado simultáneamente. Las modificaciones más llamativas, excelentemente adaptadas a algún fin, pudieron ser adquiridas, como se indicó anteriormente, por variaciones sucesivas, aunque fuesen ligeras, primero en una parte y luego en otra; y corno han de transmitirse todas juntas, nos tienen que parecer como si se hubiesen desarrollado simultáneamente. La mejor respuesta, sin embargo, a la objeción precedente la proporcionan las razas domésticas, que han sido modificadas principalmente por el poder de selección del hombre para algún fin especial. Consideremos el caballo de carreras y el de tiro, el galgo y el mastín. Toda su constitucióny hasta sus características mentales se han modificado; pero, si pudiésemos seguir todos los pasos de la historia de su transformación -y los últimos pasos pueden ser seguidos-, no veríamos cambios grandes y simultáneos, sino primero una parte y luego otra, ligeramente modificadas y perfeccionadas. Aun cuando la selección ha sido aplicada por el hombre a un carácter sólo -de lo que nuestras plantas cultivadas ofrecen los mejores ejemplos- se encontrará invariablemente que, si bien esta parte, ya sea la flor, el fruto o las hojas, ha cambiado grandemente, casi todas las otras se han modificado un poco. Esto puede atribuirse, en parte, al principio de la correlación de crecimiento, y, en parte, a la llamada variación espontánea.
A much more serious objection has been urged by Bronn, and recently by Broca, namely, that many characters appear to be of no service whatever to their possessors, and therefore cannot have been influenced through natural selection. Bronn adduces the length of the ears and tails in the different species of hares and mice--the complex folds of enamel in the teeth of many animals, and a multitude of analogous cases. With respect to plants, this subject has been discussed by Nageli in an admirable essay. He admits that natural selection has effected much, but he insists that the families of plants differ chiefly from each other in morphological characters, which appear to be quite unimportant for the welfare of the species. He consequently believes in an innate tendency towards progressive and more perfect development. He specifies the arrangement of the cells in the tissues, and of the leaves on the axis, as cases in which natural selection could not have acted. To these may be added the numerical divisions in the parts of the flower, the position of the ovules, the shape of the seed, when not of any use for dissemination, etc. Una objeción mucho más grave ha sido presentada por Bronn, y recientemente por Broca, o sea, que muchos caracteres parecen no servir de nada absolutamente a sus poseedores, y, por consiguiente, no pueden haber sido influídos por la selección natural. Bronn cita la longitud de las orejas y de la cola en las diferentes especies de liebres y ratones, los complicados pliegues del esmalte en los dientes de muchos mamíferos y una multitud de casos análogos. Por lo que se refiere a las plantas, este asunto ha sido discutido por Nägeli en un admirable trabajo. Admite que la selección natural ha hecho mucho, pero insiste en que las familias de plantas difieren entre sí principalmente por caracteres morfológicos que parecen no tener importancia alguna para la prosperidad de las especies. Cree, por consiguiente, en una tendencia innata hacia el desarrollo progresivo y más perfecto. Señala la disposición de las células en los tejidos y la de las hojas en el eje como casos en que la selección natural no pudo haber obrado. A éstos pueden añadirse las divisiones numéricas de las partes de la flor, la posición de los óvulos, la forma de la semilla cuando no es de utilidad alguna para la diseminación, etc.
There is much force in the above objection. Nevertheless, we ought, in the first place, to be extremely cautious in pretending to decide what structures now are, or have formerly been, of use to each species. In the second place, it should always be borne in mind that when one part is modified, so will be other parts, through certain dimly seen causes, such as an increased or diminished flow of nutriment to a part, mutual pressure, an early developed part affecting one subsequently developed, and so forth --as well as through other causes which lead to the many mysterious cases of correlation, which we do not in the least understand. These agencies may be all grouped together, for the sake of brevity, under the expression of the laws of growth. In the third place, we have to allow for the direct and definite action of changed conditions of life, and for so-called spontaneous variations, in which the nature of the conditions apparently plays a quite subordinate part. Bud-variations, such as the appearance of a moss-rose on a common rose, or of a nectarine on a peach-tree, offer good instances of spontaneous variations; but even in these cases, if we bear in mind the power of a minute drop of poison in producing complex galls, we ought not to feel too sure that the above variations are not the effect of some local change in the nature of the sap, due to some change in the conditions. There must be some efficient cause for each slight individual difference, as well as for more strongly marked variations which occasionally arise; and if the unknown cause were to act persistently, it is almost certain that all the individuals of the species would be similarly modified. Muy poderosa es la objeción anterior. Sin embargo, debemos, en primer lugar, ser extremadamente prudentes al decidir qué conformaciones son ahora, o han sido en otro tiempo, de utilidad a cada especie. En segundo lugar, tendríamos que tener siempre presente que, cuando se modifica un órgano, se modificarán los otros, por ciertas causas que vislumbramos confusamente, como un aumento o diminución en la substancia nutritiva que llega a un órgano, presión recíproca, influencia de un órgano desarrollado precozmente sobre otro que se desarrolla después, etc., lo mismo que por otras causas que nos conducen a los muchos casos misteriosos de correlación, que no comprendemos en lo más mínimo. Estas causas pueden agruparse todas, por brevedad, con la expresión de leyes de crecimiento. En tercer lugar, hemos de tener en cuenta la acción directa y definida del cambio de condiciones de vida y las llamadas variaciones espontáneas, en las cuales la naturaleza de las condiciones parece representar un papel muy secundario. Las variaciones de brotes -como la aparición de una rosa de musgo en un rosal común, o de una nectarine en un melocotonero- ofrecen buenos ejemplos de variaciones espontáneas; pero, aun en estos casos, si tenemos presente la acción de una pequeña gota de veneno al producir complicadas agallas, no debemos sentirnos muy seguros de que las variaciones citadas no sean efecto de algún cambio local en la naturaleza de la savia, debido a algún cambio en las condiciones del medio ambiente. Tiene que haber una causa eficiente para cada pequeña diferencia individual, lo mismo que para las variaciones más marcadas que aparecen accidentalmente, y si la causa desconocida actuase de continuo, es casi seguro que todos los individuos de la especie se modificarían de modo semejante.
In the earlier editions of this work I underrated, as it now seems probable, the frequency and importance of modifications due to spontaneous variability. But it is impossible to attribute to this cause the innumerable structures which are so well adapted to the habits of life of each species. I can no more believe in this than that the well-adapted form of a race-horse or greyhound, which before the principle of selection by man was well understood, excited so much surprise in the minds of the older naturalists, can thus be explained. En las primeras ediciones de esta obra he dado poco valor, según parece ahora probable, a la frecuencia e importancia de las modificaciones debidas a variabilidad espontánea; pero no es posible atribuir a esta causa las innumerables conformaciones que tan bien adaptadas están a las costumbres de cada especie. Tan imposible me es creer en esto como explicar de este modo las formas tan bien adaptadas del caballo de carreras y del galgo, que tanto asombro producían a los antiguos naturalistas antes de que fuese bien conocido el principio de la selección efectuada por el hombre.
It may be worth while to illustrate some of the foregoing remarks. With respect to the assumed inutility of various parts and organs, it is hardly necessary to observe that even in the higher and best-known animals many structures exist, which are so highly developed that no one doubts that they are of importance, yet their use has not been, or has only recently been, ascertained. As Bronn gives the length of the ears and tail in the several species of mice as instances, though trifling ones, of differences in structure which can be of no special use, I may mention that, according to Dr. Schobl, the external ears of the common mouse are supplied in an extraordinary manner with nerves, so that they no doubt serve as tactile organs; hence the length of the ears can hardly be quite unimportant. We shall, also, presently see that the tail is a highly useful prehensile organ to some of the species; and its use would be much influence by its length. Merecerá la pena aclarar con ejemplos algunas de las observaciones anteriores. Por lo que se refiere a la pretendida inutilidad de varias partes y órganos, casi no es necesario hacer observar que, aun en los animales superiores y mejor conocidos, existen muchas estructuras que están tan desarrolladas que nadie duda que son de importancia, cuyo uso no ha sido averiguado o lo ha sido recientemente. Como Bronn cita la longitud de las orejas y de la cola en las diferentes especies de ratones como ejemplos, aunque insignificantes, de diferencias de conformación que no pueden ser de utilidad especial alguna, debo recordar que, según el doctor Schöbl, las orejas del ratón común están extraordinariamente provistas de nervios, de manera que indudablemente sirven como órganos tactiles, y, por consiguiente, la longitud de las orejas es dificil que pueda carecer por completo de importancia. Veremos luego, además, que la cola es un órgano prensil utilisimo a algunas especies, y su longitud tiene que influir mucho en su utilidad.
With respect to plants, to which on account of Nageli's essay I shall confine myself in the following remarks, it will be admitted that the flowers of the orchids present a multitude of curious structures, which a few years ago would have been considered as mere morphological differences without any special function; but they are now known to be of the highest importance for the fertilisation of the species through the aid of insects, and have probably been gained through natural selection. No one until lately would have imagined that in dimorphic and trimorphic plants the different lengths of the stamens and pistils, and their arrangement, could have been of any service, but now we know this to be the case. Por lo que se refiere a las plantas -respecto de las cuales, teniendo en cuenta la memoria de Nägeli, me limitaré a las siguientes observaciones-, se admitirá que las flores de las orquídeas presentan multitud de conformaciones curiosas, que hace algunos años se habrían considerado como simples diferencias morfológicas sin función alguna especial, pero actualmente se sabe que son de la mayor importancia para la fecundación de la especie, con ayuda de los insectos, y que probablemente han sido conseguidas por selección natural. Hasta hace poco nadie hubiera imaginado que en las plantas dimorfas y trimorfas la diferente longitud de los estambres y pistilos y su disposición pudiese haber sido de alguna utilidad; pero actualmente sabemos que es así.
In certain whole groups of plants the ovules stand erect, and in others they are suspended; and within the same ovarium of some few plants, one ovule holds the former and a second ovule the latter position. These positions seem at first purely morphological, or of no physiological signification; but Dr. Hooker informs me that within the same ovarium the upper ovules alone in some cases, and in others the lower ones alone are fertilised; and he suggests that this probably depends on the direction in which the pollen-tubes enter the ovarium. If so, the position of the ovules, even when one is erect and the other suspended within the same ovarium, would follow the selection of any slight deviations in position which favoured their fertilisation, and the production of seed. En ciertos grupos de plantas, los óvulos están derechos, y en otras, colgantes, y dentro del mismo ovario en algunas plantas, un óvulo tiene la primera posición y otro la segunda. Estas posiciones parecen al pronto puramente morfológicas, o de ninguna significación fisiológica; pero el doctor Hooker me informa que, en un mismo ovario, en unos casos sólo los óvulos superiores son fecundados y en otros casos sólo los inferiores, e indica el doctor Hooker que esto probablemente depende de la dirección en que los tubos polínicos penetran en el ovario. Si es así, la posición de los óvulos, aun en el caso en que uno esté derecho y el otro colgante, dentro del mismo ovario, resultaría de la selección de todas las pequeñas desviaciones de posición que favoreciesen su fecundación y la producción de semillas.
Several plants belonging to distinct orders habitually produce flowers of two kinds--the one open, of the ordinary structure, the other closed and imperfect. These two kinds of flowers sometimes differ wonderfully in structure, yet may be seen to graduate into each other on the same plant. The ordinary and open flowers can be intercrossed; and the benefits which certainly are derived from this process are thus secured. The closed and imperfect flowers are, however, manifestly of high importance, as they yield with the utmost safety a large stock of seed, with the expenditure of wonderfully little pollen. The two kinds of flowers often differ much, as just stated, in structure. The petals in the imperfect flowers almost always consist of mere rudiments, and the pollen-grains are reduced in diameter. In Ononis columnae five of the alternate stamens are rudimentary; and in some species of Viola three stamens are in this state, two retaining their proper function, but being of very small size. In six out of thirty of the closed flowers in an Indian violet (name unknown, for the plants have never produced with me perfect flowers), the sepals are reduced from the normal number of five to three. In one section of the Malpighiaceae the closed flowers, according to A. de Jussieu, are still further modified, for the five stamens which stand opposite to the sepals are all aborted, a sixth stamen standing opposite to a petal being alone developed; and this stamen is not present in the ordinary flowers of this species; the style is aborted; and the ovaria are reduced from three to two. Now although natural selection may well have had the power to prevent some of the flowers from expanding, and to reduce the amount of pollen, when rendered by the closure of the flowers superfluous, yet hardly any of the above special modifications can have been thus determined, but must have followed from the laws of growth, including the functional inactivity of parts, during the progress of the reduction of the pollen and the closure of the flowers. Algunas plantas que pertenecen a distintos órdenes producen habitualmente flores de dos clases: unas, abiertas, de conformación ordinaria, y otras, cerradas e imperfectas. Estas dos clases de flores a veces difieren prodigiosamente en su conformación, aun cuando puede verse que se pasa gradualmente de una a otra en la misma planta. Las flores ordinarias y abiertas pueden cruzarse, y los beneficios que seguramente resultan de este proceso están así asegurados. Las flores cerradas e imperfectas, sin embargo, son evidentemente de gran importancia, pues producen con la mayor seguridad una gran cantidad de semillas con un gasto asombrosamente pequeño de polen. Las dos clases de flores, como se acaba de decir, con frecuencia difieren mucho, en su conformación. En las flores imperfectas, los pétalos consisten casi siempre en simples rudimentos, y los granos de polen son de diámetro reducido. En Ononis columnae, cinco de los estambres alternos son rudimentarios, y en algunas especies de Viola, tres estambres se encuentran en este estado, conservando dos su función propia, aunque son de tamaño muy reducido. De treinta flores cerradas de una violeta india -cuyo nombre me es deconocido, pues la planta nunca ha producido en mi poder flores perfectas-, en seis los sépalos están reducidos a tres en vez del número normal de cinco. En una sección de las malpighiáceas, según A. de Jussieu, las flores cerradas están todavía más modificadas, pues los cinco estambres opuestos a los sépalos están todos abortados, y está sólo desarrollado un sexto estambre opuesto a un pétalo, estambre que no se presenta en las flores ordinarias de esta especie; el estilo está abortado, y los ovarios están reducidos de tres a dos. Ahora bien; aun cuando la selección natural puede perfectamente haber tenido poder para impedir que se abriesen algunas de las flores y para reducir la cantidad de polen cuando se hizo superfluo por la clausura de éstas, sin embargo, difícilmente puede haber sido determinada así ninguna de las modificaciones especiales anteriores, sino que deben haber resultado de las leyes de crecimiento, incluyendo la inactividad funcional de órganos durante el proceso de la reducción del polen y la clausura de las flores.
It is so necessary to appreciate the important effects of the laws of growth, that I will give some additional cases of another kind, namely of differences in the same part or organ, due to differences in relative position on the same plant. In the Spanish chestnut, and in certain fir- trees, the angles of divergence of the leaves differ, according to Schacht, in the nearly horizontal and in the upright branches. In the common rue and some other plants, one flower, usually the central or terminal one, opens first, and has five sepals and petals, and five divisions to the ovarium; while all the other flowers on the plant are tetramerous. In the British Adoxa the uppermost flower generally has two calyx-lobes with the other organs tetramerous, while the surrounding flowers generally have three calyx-lobes with the other organs pentamerous. In many Compositae and Umbelliferae (and in some other plants) the circumferential flowers have their corollas much more developed than those of the centre; and this seems often connected with the abortion of the reproductive organs. It is a more curious fact, previously referred to, that the achenes or seeds of the circumference and centre sometimes differ greatly in form, colour and other characters. In Carthamus and some other Compositae the central achenes alone are furnished with a pappus; and in Hyoseris the same head yields achenes of three different forms. In certain Umbelliferae the exterior seeds, according to Tausch, are orthospermous, and the central one coelospermous, and this is a character which was considered by De Candolle to be in other species of the highest systematic importance. Professor Braun mentions a Fumariaceous genus, in which the flowers in the lower part of the spike bear oval, ribbed, one-seeded nutlets; and in the upper part of the spike, lanceolate, two-valved and two-seeded siliques. In these several cases, with the exception of that of the well-developed ray- florets, which are of service in making the flowers conspicuous to insects, natural selection cannot, as far as we can judge, have come into play, or only in a quite subordinate manner. All these modifications follow from the relative position and inter-action of the parts; and it can hardly be doubted that if all the flowers and leaves on the same plant had been subjected to the same external and internal condition, as are the flowers and leaves in certain positions, all would have been modified in been modified in the same manner. Es tan necesario apreciar los importantes efectos de las leyes de crecimiento, que citaré algunos casos más de otra naturaleza, o sea, de diferencias entre las mismas partes u órganos, debidas a diferencias en sus posiciones relativas en la misma planta. En el castaño común y en ciertos abetos, según Schacht, los ángulos de divergencia de las hojas son diferentes en las ramas casi horizontales y en las verticales. En la ruda común y algunas otras plantas, una flor -por lo común la central o terminal- se abre primero, y tiene cinco sépalos y pétalos y cinco divisiones en el ovario, mientras que todas las otras flores de la planta son tetrámeras. En la Adoxa inglesa, la flor superior tiene generalmente el cáliz bilobado y los otros órganos tetrámeros, mientras que las flores que la rodean tienen, por lo común, el cáliz trilobado y los otros órganos pentámeros. En muchas compuestas y umbelíferas -y en algunas otras plantas-, las flores periféricas tienen sus corolas mucho más desarrolladas que las del centro, y esto parece relacionado con frecuencia con el aborto de los órganos reproductores. Es un hecho muy curioso, señalado ya, que los aquenios o simientes de la circunferencia se diferencian, a veces mucho, de los del centro en forma, color y otros caracteres. En Carthamus y en algunas otras compuestas, los aquenios centrales solos están provistos de vilano, y en Hyoseris, la misma inflorescencia produce aquenios de tres formas diferentes. En ciertas umbelíferas, los frutos exteriores, según Tausch, son ortospermos y el central celospermo, y éste es un carácter que había sido considerado por De Candolle, en otras especies, como de la mayor importancia sistemática. El profesor Braun menciona un género de fumariáceas en el que las flores de la parte inferior de la espiga producen como nuececillas ovales con una sola semilla, y en la parte superior de la espiga, silicuas lanceoladas de dos valvas y con dos semillas. En estos diferentes casos -excepto en el de las florecillas periféricas muy desarrolladas, que son de utilidad por hacer las flores muy visibles para los insectos- la selección natural, hasta donde nosotros podemos juzgar, no ha podido entrar en juego, o lo ha hecho sólo de un modo completamente secundario. Todas estas modificaciones resultan de la posición relativa y acción mutua de las partes, y apenas puede dudarse que si todas las flores y hojas de la planta hubiesen estado sometidas a las mismas condiciones externas e internas que lo están las flores y hojas en determinadas posiciones, todas se habrían modificado de la misma manera.
In numerous other cases we find modifications of structure, which are considered by botanists to be generally of a highly important nature, affecting only some of the flowers on the same plant, or occurring on distinct plants, which grow close together under the same conditions. As these variations seem of no special use to the plants, they cannot have been influenced by natural selection. Of their cause we are quite ignorant; we cannot even attribute them, as in the last class of cases, to any proximate agency, such as relative position. I will give only a few instances. It is so common to observe on the same plant, flowers indifferently tetramerous, pentamerous, etc., that I need not give examples; but as numerical variations are comparatively rare when the parts are few, I may mention that, according to De Candolle, the flowers of Papaver bracteatum offer either two sepals with four petals (which is the common type with poppies), or three sepals with six petals. The manner in which the petals are folded in the bud is in most groups a very constant morphological character; but Professor Asa Gray states that with some species of Mimulus, the aestivation is almost as frequently that of the Rhinanthideae as of the Antirrhinideae, to which latter tribe the genus belongs. Aug. St. Hilaire gives the following cases: the genus Zanthoxylon belongs to a division of the Rutaceae with a single ovary, but in some species flowers may be found on the same plant, and even in the same panicle, with either one or two ovaries. In Helianthemum the capsule has been described as unilocular or tri-locular; and in H. mutabile, " Une lame PLUS OU MOINS LARGE, s'etend entre le pericarpe et le placenta. " In the flowers of Saponaria officinalis Dr. Masters has observed instances of both marginal and free central placentation. Lastly, St. Hilaire found towards the southern extreme of the range of Gomphia oleaeformis two forms which he did not at first doubt were distinct species, but he subsequently saw them growing on the same bush; and he then adds, " Voila donc dans un meme individu des loges et un style qui se rattachent tantot a un axe verticale et tantot a un gynobase. " En muchos otros casos encontramos modificaciones de estructura, consideradas generalmente por los botánicos como de gran importancia, que afectan tan sólo a alguna de las flores de una misma planta, o que se presentan en distintas plantas que crecen juntas en las mismas condiciones. Como estas variaciones parecen no ser de utilidad especial para las plantas, no pueden haber sido modificadas por la selección natural. De su causa nada sabemos; no podemos ni siquiera atribuirlo, como en los casos de la última clase, a una acción inmediata, tal como la posición relativa. Citaré sólo algunos ejemplos. Es tan común observar en la misma planta indistintamente flores tetrámeras, pentámeras, etc., que no necesito dar ejemplos; pero como las variaciones númericas son relativamente raras cuando son pocas las partes, puedo citar que, según De Candolle, las flores de Papaver bracteatum presentan, o dos sépalos y cuatro pétalos -que es el tipo común en los Papaver-, o tres sépalos y seis pétalos. El modo como los pétalos están plegados en capullo es, en la mayor parte de los grupos, un carácter morfológico muy constante; pero el profesor Asa Gray ha comprobado que algunas especies de Mimulus casi con tanta frecuencia presentan la estivación de las rinantídeas como la de las antirrinídeas, tribu esta última a la que pertenece el género. Ang. St. Hilaire cita los casos siguientes: el género Zanthoxylon pertenece a una división de las rutáceas con un solo ovario; pero en algunas especies pueden encontrarse flores en la misma planta y aun en el mismo panículo, ya con uno, ya con dos ovarios. En Helianthemum se ha descrito la cápsula como unilocular o trilocular; pero en H. mutabile: «Une lame, plus ou moins large, s'étend entre le pericarpe et le placenta». En las flores de Saponaria officinalis, el doctor Masters ha observado ejemplos, tanto de placentación marginal como de placentación central libre. Finalmente, St. Hilaire encontró, hacia el extremo sur del área de dispersión de Gomphia oleaeformis, dos formas que, al pronto, no dudó que fuesen especies distintas; pero después vio que crecían juntas en el mismo arbusto, y entonces añade: «Voilà donc dans un même individu des loges et un style que se rattachent tantôt à un axe verticale et tantôt à un gynobase».
We thus see that with plants many morphological changes may be attributed to the laws of growth and the inter-action of parts, independently of natural selection. But with respect to Nageli's doctrine of an innate tendency towards perfection or progressive development, can it be said in the case of these strongly pronounced variations, that the plants have been caught in the act of progressing towards a higher state of development? On the contrary, I should infer from the mere fact of the parts in question differing or varying greatly on the same plant, that such modifications were of extremely small importance to the plants themselves, of whatever importance they may generally be to us for our classifications. The acquisition of a useless part can hardly be said to raise an organism in the natural scale; and in the case of the imperfect, closed flowers, above described, if any new principle has to be invoked, it must be one of retrogression rather than of progression; and so it must be with many parasitic and degraded animals. We are ignorant of the exciting cause of the above specified modifications; but if the unknown cause were to act almost uniformly for a length of time, we may infer that the result would be almost uniform; and in this case all the individuals of the species would be modified in the same manner. Vemos, pues, que, en las plantas, muchos cambios morfológicos pueden ser atribuidos a las leyes de crecimiento y de acción reciproca de las partes, independientemente de la selección natural. Pero, por lo que se refiere a la doctrina de Nägeli de una tendencia innata hacia la perfección o desarrollo progresivo, ¿puede afirmarse, en el caso de estas variaciones tan pronunciadas, que las plantas han sido sorprendidas en el acto de pasar a un estado superior de desarrollo? Por el contrario, del solo hecho de diferir o variar mucho en la planta las partes en cuestión, inferiría yo que tales modificaciones eran de importancia muy pequeña para las mismas plantas, cualquiera que sea la importancia que para nosotros puedan tener, en general, para las clasificaciones. La adquisición de una parte inútil, difícilmente puede decirse que eleva un organismo en la escala natural, y el caso de las flores imperfectas antes descrito, si no se invoca un principio nuevo, puede ser un caso de retroceso más bien que de progreso, y lo mismo debe ser en muchos animales parásitos y degradados. Ignoramos la causa que provoca las modificaciones antes señaladas; pero si la causa desconocida hubiese de obrar de modo casi uniforme durante un largo espacio de tiempo, podríamos inferir que el resultado sería casi uniforme, y, en este caso, todos los individuos de la misma especie se modificarían de la misma manera.
From the fact of the above characters being unimportant for the welfare of the species, any slight variations which occurred in them would not have been accumulated and augmented through natural selection. A structure which has been developed through long-continued selection, when it ceases to be of service to a species, generally becomes variable, as we see with rudimentary organs; for it will no longer be regulated by this same power of selection. But when, from the nature of the organism and of the conditions, modifications have been induced which are unimportant for the welfare of the species, they may be, and apparently often have been, transmitted in nearly the same state to numerous, otherwise modified, descendants. It cannot have been of much importance to the greater number of mammals, birds, or reptiles, whether they were clothed with hair, feathers or scales; yet hair has been transmitted to almost all mammals, feathers to all birds, and scales to all true reptiles. A structure, whatever it may be, which is common to many allied forms, is ranked by us as of high systematic importance, and consequently is often assumed to be of high vital importance to the species. Thus, as I am inclined to believe, morphological differences, which we consider as important--such as the arrangement of the leaves, the divisions of the flower or of the ovarium, the position of the ovules, etc., first appeared in many cases as fluctuating variations, which sooner or later became constant through the nature of the organism and of the surrounding conditions, as well as through the intercrossing of distinct individuals, but not through natural selection; for as these morphological characters do not affect the welfare of the species, any slight deviations in them could not have been governed or accumulated through this latter agency. It is a strange result which we thus arrive at, namely, that characters of slight vital importance to the species, are the most important to the systematist; but, as we shall hereafter see when we treat of the genetic principle of classification, this is by no means so paradoxical as it may at first appear. Por el hecho de ser los caracteres anteriores sin importancia para la prosperidad de las especies, las ligeras variaciones que se presentan en ellos no habrían sido acumuladas y aumentadas por selección natural. Una conformación que se ha desarrollado por selección continuada durante mucho tiempo, cuando cesa de ser útil a una especie, por lo común se hace variable, como vemos en los órganos rudimentarios, pues ya no estará, en lo sucesivo, regulada por la misma fuerza de selección. Pero, por la naturaleza del organismo y de las condiciones de vida, se han producido modificaciones que son sin importancia para la prosperidad de la especie; estas modificaciones pueden ser transmitidas -y al parecer lo han sido muchas veces- casi en el mismo estado, a numerosos descendientes diferentemente modificados. No puede haber sido de gran importancia para la mayor parte de los mamíferos, aves y reptiles el estar cubiertos de pelo, de pluma o de escamas, y, sin embargo, el pelo se ha transmitido a casi todos los mamíferos, las plumas a todas las aves y las escamas a todos los reptiles verdaderos. Una estructura, cualquiera que sea, común a muchas formas afines, la consideramos como de gran importancia sistemática, y, por consiguiente, con frecuencia se da por sentado que es de gran importancia vital para la especie. Así, según me inclino a creer, diferencias morfológicas que consideramos como importantes -tales como el modo de estar dispuestas las hojas, las divisiones de la flor o del ovario, la posición de los óvulos, etc.- aparecieron primero, en muchos casos, como variaciones fluctuantes, que, más pronto o más tarde, se hicieron constantes por la naturaleza del organismo y de las condiciones ambientes, como también por el cruzamiento de individuos distintos, pero no por selección natural, pues como estos caracteres morfológicos no influyen en la prosperidad de la especie, las pequeñas desviaciones en ellos no pudieron haber sido reguladas y acumuladas por este último medio. Es extraño el resultado a que llegamos de este modo, o sea, que caracteres de poca importancia vital para la especie son los más importantes para el sistemático; pero esto, según veremos después, cuando tratemos del fundamento genético de la clasificación, no es, en modo alguno, tan paradójico como al pronto puede parecer.
Although we have no good evidence of the existence in organic beings of an innate tendency towards progressive development, yet this necessarily follows, as I have attempted to show in the fourth chapter, through the continued action of natural selection. For the best definition which has ever been given of a high standard of organisation, is the degree to which the parts have been specialised or differentiated; and natural selection tends towards this end, inasmuch as the parts are thus enabled to perform their functions more efficiently. Aun cuando no tenemos ninguna prueba buena de que exista en los seres orgánicos una tendencia innata hacia el desarrollo progresivo, sin embargo, esto se sigue necesariamente, como he procurado demostrar en el capitulo cuarto, de la acción continua de la selección natural, pues la mejor definición que se ha dado de un tipo superior de organización es el grado en que los órganos se han especializado o diferenciado, y la selección natural tiende hacia este fin, en cuanto que los órganos son de este modo capaces de realizar sus funciones más eficazmente.
A distinguished zoologist, Mr. St. George Mivart, has recently collected all the objections which have ever been advanced by myself and others against the theory of natural selection, as propounded by Mr. Wallace and myself, and has illustrated them with admirable art and force. When thus marshalled, they make a formidable array; and as it forms no part of Mr. Mivart's plan to give the various facts and considerations opposed to his conclusions, no slight effort of reason and memory is left to the reader, who may wish to weigh the evidence on both sides. When discussing special cases, Mr. Mivart passes over the effects of the increased use and disuse of parts, which I have always maintained to be highly important, and have treated in my " Variation under Domestication " at greater length than, as I believe, any other writer. He likewise often assumes that I attribute nothing to variation, independently of natural selection, whereas in the work just referred to I have collected a greater number of well-established cases than can be found in any other work known to me. My judgment may not be trustworthy, but after reading with care Mr. Mivart's book, and comparing each section with what I have said on the same head, I never before felt so strongly convinced of the general truth of the conclusions here arrived at, subject, of course, in so intricate a subject, to much partial error. Un distinguido zoólogo, míster St.George Mivart, ha reunido recientemente todas las objeciones que se han hecho, en todo tiempo, por mí mismo y por otros, a la teoría de la selección natural, tal como ha sido propuesta por míster Wallace y por mí, y los ha expuesto con arte y energía admirables. Ordenadas así, constituyen un formidable ejército, y como no entra en el plan de míster Mivart el citar los diferentes hechos y consideraciones opuestos a sus conclusiones, queda no pequeño esfuerzo de razonamiento, y de memoria para el lector que quiera pesar las pruebas de ambas partes. Discutiendo casos especiales, míster Mivart pasa por alto los efectos del creciente uso y desuso de los órganos, quehe sostenido siempre que son importantisimos, y que he tratado en mi obra Variation under Domestication con mayor extensión, creo yo, que ningún otro autor. Del mismo modo supone que no atribuyo nada a la variación independientemente de la selección natural, siendo así que, en la obra acabada de citar, he reunido un número de casos bien comprobados, mayor que el que pueda encontrarse en cualquier obra que yo conozca. Mi opinión podrá no ser digna de crédito; pero después de haber leído con cuidado el libro de míster Mivart y de comparar cada sección con lo que he dicho yo sobre el mismo punto, nunca me habla sentido tan firmemente convencido de la verdad general de las conclusiones a que he llegado, sujetas evidentemente, en asunto tan complicado, a muchos errores parciales.
All Mr. Mivart's objections will be, or have been, considered in the present volume. The one new point which appears to have struck many readers is, " That natural selection is incompetent to account for the incipient stages of useful structures. " This subject is intimately connected with that of the gradation of the characters, often accompanied by a change of function, for instance, the conversion of a swim-bladder into lungs, points which were discussed in the last chapter under two headings. Nevertheless, I will here consider in some detail several of the cases advanced by Mr. Mivart, selecting those which are the most illustrative, as want of space prevents me from considering all. Todas las objeciones de míster Mivart serán, o han sido ya, examinadas en el presente libro. Un punto nuevo, que parece haber llamado la atención de muchos lectores, es «que la selección natural es incapaz de explicar los estados incipientes de las estructuras útiles». Este asunto está íntimamente unido al de la gradación de caracteres, acompañada frecuentemente de un cambio de función -por ejemplo: la transformación de la vejiga natatoria en pulmones-; puntos que fueron discutidos en el capitulo anterior bajo dos epígrafes. Sin embargo, examinaré aquí, con algún detalle, varios de los casos propuestos por mister Mivart, eligiendo aquellos que son más demostrativos, pues la falta de espacio me impide examinarlos todos.
The giraffe, by its lofty stature, much elongated neck, fore legs, head and tongue, has its whole frame beautifully adapted for browsing on the higher branches of trees. It can thus obtain food beyond the reach of the other Ungulata or hoofed animals inhabiting the same country; and this must be a great advantage to it during dearths. The Niata cattle in South America show us how small a difference in structure may make, during such periods, a great difference in preserving an animal's life. These cattle can browse as well as others on grass, but from the projection of the lower jaw they cannot, during the often recurrent droughts, browse on the twigs of trees, reeds, etc., to which food the common cattle and horses are then driven; so that at these times the Niatas perish, if not fed by their owners. Before coming to Mr. Mivart's objections, it may be well to explain once again how natural selection will act in all ordinary cases. Man has modified some of his animals, without necessarily having attended to special points of structure, by simply preserving and breeding from the fleetest individuals, as with the race-horse and greyhound, or as with the game-cock, by breeding from the victorious birds. So under nature with the nascent giraffe, the individuals which were the highest browsers and were able during dearths to reach even an inch or two above the others, will often have been preserved; for they will have roamed over the whole country in search of food. That the individuals of the same species often differ slightly in the relative lengths of all their parts may be seen in many works of natural history, in which careful measurements are given. These slight proportional differences, due to the laws of growth and variation, are not of the slightest use or importance to most species. But it will have been otherwise with the nascent giraffe, considering its probable habits of life; for those individuals which had some one part or several parts of their bodies rather more elongated than usual, would generally have survived. These will have intercrossed and left offspring, either inheriting the same bodily peculiarities, or with a tendency to vary again in the same manner; while the individuals less favoured in the same respects will have been the most liable to perish. La jirafa, por su elevada estatura y por su cuello, miembros anteriores, cabeza y lengua muy alargados, tiene toda su conformación admirablemente adaptada para ramonear en las ramas más altas de los árboles. La jirafa puede así obtener comida fuera del alcance de los otros ungulados, o animales de cascos y de pesuñas, que viven en el mismo país, y esto tiene que serle de gran ventaja en tiempos de escasez. El ganado vacuno ñato de América del Sur nos muestra qué pequeña puede ser la diferencia de conformación que determine, en tiempos de escasez, una gran diferencia en la conservación de la vida de un animal. Este ganado puede rozar, igual que los otros, la hierba; pero por la prominencia de la mandíbula inferior no puede, durante las frecuentes sequías, ramonear las ramitas de los árboles, las cañas, etcétera, alimento al que se ven obligados a recurrir el ganado vacuno común y los caballos; de modo que en los tiempos de sequía los ñatos mueren si no son alimentados por sus dueños. Antes de pasar a las objeciones de míster Mivart, puede ser conveniente explicar, todavía otra vez, cómo obrará la selección natural en todos los casos ordinarios. El hombre ha modificado algunos de sus animales, sin que necesariamente haya atendido a puntos determinados de estructura, simplemente conservando y obteniendo cría de los individuos más veloces, como en el caballo de carreras y el galgo, o de los individuos victoriosos, como en el gallo de pelea. Del mismo modo en la naturaleza, al originarse la jirafa, los individuos que ramoneasen más alto y que durante los tiempos de escasez fuesen capaces de alcanzar aunque sólo fuesen una pulgada o dos más arriba que los otros, con frecuencia se salvarían, pues recorrerían todo el país en busca de alimento. El que los individuos de la misma especie muchas veces difieren un poco en la longitud relativa de todas sus partes, puede comprobarse en muchas obras de Historia Natural, en las que se dan medidas cuidadosas. Estas pequeñas diferencias en las proporciones, debidas a las leyes de crecimiento y variación, no tienen la menor importancia ni utilidad en la mayor parte de las especies. Pero al originarse la jirafa habrá sido esto diferente, teniendo en cuenta sus costumbres probables, pues aquellos individuos que tuviesen alguna parte o varias partes de su cuerpo un poco más alargadas de lo corriente hubieron, en general, de sobrevivir. Estos se habrán unido entre sí y habrán dejado descendencia que habrá heredado, o bien las mismas
We here see that there is no need to separate single pairs, as man does, when he methodically improves a breed: natural selection will preserve and thus separate all the superior individuals, allowing them freely to intercross, and will destroy all the inferior individuals. By this process long-continued, which exactly corresponds with what I have called unconscious selection by man, combined, no doubt, in a most important manner with the inherited effects of the increased use of parts, it seems to me almost certain that an ordinary hoofed quadruped might be converted into a giraffe. Vemos, pues, que no es necesario separar por parejas, como hace el hombre cuando metódicamente mejora una casta; la selección natural conservará, y de este modo separará, todos los individuos superiores, permitiéndoles cruzarse libremente, y destruirá todos los individuos inferiores. Continuando durante mucho tiempo este proceso -que corresponde exactamente a lo que he llamado selección inconsciente por el hombre-, combinado, sin duda, de modo muy importante, con los efectos hereditarios del aumento de uso de los órganos, me parece casi seguro que un cuadrúpedo ungulado ordinario pudo convertirse en jirafa.
To this conclusion Mr. Mivart brings forward two objections. One is that the increased size of the body would obviously require an increased supply of food, and he considers it as " very problematical whether the disadvantages thence arising would not, in times of scarcity, more than counterbalance the advantages. " But as the giraffe does actually exist in large numbers in Africa, and as some of the largest antelopes in the world, taller than an ox, abound there, why should we doubt that, as far as size is concerned, intermediate gradations could formerly have existed there, subjected as now to severe dearths. Assuredly the being able to reach, at each stage of increased size, to a supply of food, left untouched by the other hoofed quadrupeds of the country, would have been of some advantage to the nascent giraffe. Nor must we overlook the fact, that increased bulk would act as a protection against almost all beasts of prey excepting the lion; and against this animal, its tall neck--and the taller the better-- would, as Mr. Chauncey Wright has remarked, serve as a watch-tower. It is from this cause, as Sir S. Baker remarks, that no animal is more difficult to stalk than the giraffe. This animal also uses its long neck as a means of offence or defence, by violently swinging its head armed with stump-like horns. The preservation of each species can rarely be determined by any one advantage, but by the union of all, great and small. Contra esta conclusión presenta míster Mivart dos objeciones. Una es que el aumento del tamaño del cuerpo exigiría evidentemente un aumento de alimento, y considera como «muy problemático el que las desventajas que por este motivo se originan no hubiesen de contrapesar con exceso, en tiempos de escasez, a las desventajas». Pero como la jirafa existe actualmente muy numerosa en el Sur de África, y como algunos de los antílopes mayores del mundo, tan grandes como un toro, abundan allí, ¿por qué tendremos que dudar de que, por lo que se refiere al tamaño, pudieran haber existido allí, en otro tiempo, gradaciones intermedias, sometidas como ahora a veces a rigurosa escasez? Seguramente el poder alcanzar en cada estado de aumento de tamaño una cantidad de comida dejada intacta por los otros cuadrúpedos ungulados del país tuvo que haber sido ventajoso para la jirafa en formación, y tampoco debemos dejar pasar inadvertido el hecho de que el aumento de tamaño obraría como una protección contra casi todos los cuadrúpedos de presa, excepto el león, y, como ha hecho observar míster Chauncey Wright, contra este animal serviría su alto cuello -y cuanto más alto, tanto mejor- como una atalaya. Esta es la causa, como hace observar sir S. Baker, por la que ningún animal es más difícil de cazar al acecho que la jirafa. Este animal también utiliza su largo cuello como un arma ofensiva y defensiva, moviendo violentamente su cabeza armada como de muñones de cuernos. La conservación de cada especie raras veces puede estar determinada por una sola ventaja, sino por la unión de todas, grandes y pequeñas.
Mr. Mivart then asks (and this is his second objection), if natural selection be so potent, and if high browsing be so great an advantage, why has not any other hoofed quadruped acquired a long neck and lofty stature, besides the giraffe, and, in a lesser degree, the camel, guanaco and macrauchenia? Or, again, why has not any member of the group acquired a long proboscis? With respect to South Africa, which was formerly inhabited by numerous herds of the giraffe, the answer is not difficult, and can best be given by an illustration. In every meadow in England, in which trees grow, we see the lower branches trimmed or planed to an exact level by the browsing of the horses or cattle; and what advantage would it be, for instance, to sheep, if kept there, to acquire slightly longer necks? In every district some one kind of animal will almost certainly be able to browse higher than the others; and it is almost equally certain that this one kind alone could have its neck elongated for this purpose, through natural selection and the effects of increased use. In South Africa the competition for browsing on the higher branches of the acacias and other trees must be between giraffe and giraffe, and not with the other ungulate animals. Míster Mivart pregunta entonces -y ésta es su segunda objeción-: Si la selección natural es tan potente, y si el ramonear alto es una ventaja tan grande, ¿por qué no ha adquirido un largo cuello y una estatura gigantesca ningún otro cuadrúpedo ungulado, aparte de la jirafa y, en menor grado, el camello, el guanaco y la Macrauchenia? Y también, ¿por qué no ha adquirido ningún miembro del grupo una larga trompa? Por lo que se refiere al África del Sur, que estuvo en otro tiempo habitada por numerosos rebaños de jirafas, la respuesta no es difícil, y el modo mejor de darla es mediante un ejemplo. En todos los prados de Inglaterra en que hay árboles, vemos las ramas inferiores recortadas o rapadas hasta un nivel preciso, por efecto del ramoneo de los caballos o del ganado vacuno; y ¿qué ventaja habría, por ejemplo, para las ovejas, si las hubiese allí en adquirir un poco más de longitud en el cuello? En toda región, es casi seguro que alguna clase de animal será capaz de ramonear más alto que los otros, y es igualmente casi seguro que esta clase sola pudo haber alargado su cuello con este objeto, mediante la selección natural y los efectos del aumento del uso. En África del Sur, la competencia para ramonear en las ramas más altas de las acacias y otros árboles tuvo que ser entre jirafa y jirafa, y no con los otros ungulados.
Why, in other quarters of the world, various animals belonging to this same order have not acquired either an elongated neck or a proboscis, cannot be distinctly answered; but it is as unreasonable to expect a distinct answer to such a question as why some event in the history of mankind did not occur in one country while it did in another. We are ignorant with respect to the conditions which determine the numbers and range of each species, and we cannot even conjecture what changes of structure would be favourable to its increase in some new country. We can, however, see in a general manner that various causes might have interfered with the development of a long neck or proboscis. To reach the foliage at a considerable height (without climbing, for which hoofed animals are singularly ill-constructed) implies greatly increased bulk of body; and we know that some areas support singularly few large quadrupeds, for instance South America, though it is so luxuriant, while South Africa abounds with them to an unparalleled degree. Why this should be so we do not know; nor why the later tertiary periods should have been much more favourable for their existence than the present time. Whatever the causes may have been, we can see that certain districts and times would have been much more favourable than others for the development of so large a quadruped as the giraffe. No puede contestarse exactamente por qué en otras partes del mundo han adquirido un cuello alargado o una trompa diferentes animales que pertenecen al mismo orden; pero es tan fuera de razón esperar una respuesta precisa a esta pregunta, como a la de por qué, en la historia de la humanidad, no se produjo en un siglo un acontecimiento, mientras que se produjo en otro. Ignoramos las condiciones que determinan el número de individuos y la distribución geográfica de una especie, y no podemos ni siquiera conjeturar qué cambios de estructura serían favorables a su desarrollo en un nuevo país. Podemos, sin embargo, ver de un modo general las diferentes causas que pueden haber impedido el desarrollo de un largo cuello o trompa. El alcanzar el follaje a una altura considerable -sin trepar, para lo que los ungulados están especialmente mal constituidos- exige un gran aumento en el tamaño del cuerpo, y sabemos que algunos territorios mantienen poquísimos cuadrúpedos grandes, por ejemplo, América del Sur, a pesar de ser tan exuberante, mientras que en el Sur de África abundan de un modo sin igual; por qué ha de ser esto así, no lo sabemos, y tampoco sabemos por qué los últimos períodos terciarios tuvieron que haber sido mucho más favorables para su existencia que la época actual. Cualesquiera que puedan haber sido las causas, podemos ver que ciertos distritos y tiempos han de haber sido mucho más favorables que otros para el desarrollo de cuadrúpedos tan grandes como la jirafa.
In order that an animal should acquire some structure specially and largely developed, it is almost indispensable that several other parts should be modified and coadapted. Although every part of the body varies slightly, it does not follow that the necessary parts should always vary in the right direction and to the right degree. With the different species of our domesticated animals we know that the parts vary in a different manner and degree, and that some species are much more variable than others. Even if the fitting variations did arise, it does not follow that natural selection would be able to act on them and produce a structure which apparently would be beneficial to the species. For instance, if the number of individuals existing in a country is determined chiefly through destruction by beasts of prey--by external or internal parasites, etc.--as seems often to be the case, then natural selection will be able to do little, or will be greatly retarded, in modifying any particular structure for obtaining food. Lastly, natural selection is a slow process, and the same favourable conditions must long endure in order that any marked effect should thus be produced. Except by assigning such general and vague reasons, we cannot explain why, in many quarters of the world, hoofed quadrupeds have not acquired much elongated necks or other means for browsing on the higher branches of trees. Para que en un animal alguna estructura adquiera un desarrollo grande y especial, es casi indispensable que varias otras partes se modifiquen y adapten a esta estructura. Aun cuando todas las partes del cuerpo varíen ligeramente, no se sigue que las partes necesarias varíen siempre en la dirección o grados debidos. En las diferentes especies de animales domésticos vemos que los órganos varían en modo y grado diferentes, y que unas especies son mucho más variables que otras. Aun cuando se originen las variaciones convenientes, no se sigue que la selección natural pueda actuar sobre ellas y producir una conformación que, al parecer, sea ventajosa para la especie. Por ejemplo, si el número de individuos que existen en un país está determinado principalmente por la destrucción por los animales de presa, por los parásitos externos o internos, etcétera -caso que parece ser frecuente-, la selección natural podrá servir poco o se detendrá grandemente en modificar cualquier conformación particular propia para obtener alimento. Finalmente, la selección natural es un proceso lento, y las mismas condiciones favorables tienen que dudar mucho, para que tenga que producir así un efecto señalado. Si no es atribuyéndolo a estas razones generales y vagas, no podemos explicar por qué en varias partes del mundo los cuadrúpedos ungulados no han adquirido cuellos muy alargados u otros medios para ramonear en las ramas altas de los árboles.
Objections of the same nature as the foregoing have been advanced by many writers. In each case various causes, besides the general ones just indicated, have probably interfered with the acquisition through natural selection of structures, which it is thought would be beneficial to certain species. One writer asks, why has not the ostrich acquired the power of flight? But a moment's reflection will show what an enormous supply of food would be necessary to give to this bird of the desert force to move its huge body through the air. Oceanic islands are inhabited by bats and seals, but by no terrestrial mammals; yet as some of these bats are peculiar species, they must have long inhabited their present homes. Therefore Sir C. Lyell asks, and assigns certain reasons in answer, why have not seals and bats given birth on such islands to forms fitted to live on the land? But seals would necessarily be first converted into terrestrial carnivorous animals of considerable size, and bats into terrestrial insectivorous animals; for the former there would be no prey; for the bats ground-insects would serve as food, but these would already be largely preyed on by the reptiles or birds, which first colonise and abound on most oceanic islands. Gradations of structure, with each stage beneficial to a changing species, will be favoured only under certain peculiar conditions. A strictly terrestrial animal, by occasionally hunting for food in shallow water, then in streams or lakes, might at last be converted into an animal so thoroughly aquatic as to brave the open ocean. But seals would not find on oceanic islands the conditions favourable to their gradual reconversion into a terrestrial form. Bats, as formerly shown, probably acquired their wings by at first gliding through the air from tree to tree, like the so-called flying squirrels, for the sake of escaping from their enemies, or for avoiding falls; but when the power of true flight had once been acquired, it would never be reconverted back, at least for the above purposes, into the less efficient power of gliding through the air. Bats, might, indeed, like many birds, have had their wings greatly reduced in size, or completely lost, through disuse; but in this case it would be necessary that they should first have acquired the power of running quickly on the ground, by the aid of their hind legs alone, so as to compete with birds or other ground animals; and for such a change a bat seems singularly ill-fitted. These conjectural remarks have been made merely to show that a transition of structure, with each step beneficial, is a highly complex affair; and that there is nothing strange in a transition not having occurred in any particular case. Objeciones de igual naturaleza que las precedentes han sido presentadas por muchos autores. En cada caso, diferentes causas, aparte de las generales que se acaban de indicar, se han opuesto probablemente a la adquisición de conformaciones que se supone serían beneficiosas a determinadas especies. Un autor pregunta por qué no ha adquirido el avestruz la facultad de volar; pero un momento de reflexión hará ver qué enorme cantidad de comida sería necesaria para dar a esta ave del desierto fuerza para mover su enorme cuerpo en el aire. Las islas oceánicas están habitadas por murciélagos y focas, pero no por mamíferos terrestres; y como algunos de estos murciélagos son especies peculiares, tienen que haber habitado mucho tiempo en sus localidades actuales. Por esta razón, sir C. Lyell pregunta -y da algunas razones como respuesta- por qué las focas y los murciélagos no han dado origen en estas islas a formas adecuadas para vivir en tierra. Pero las focas tendrían necesariamente que transformarse primero en animales carnívoros terrestres de tamaño considerable, y los murciélagos en animales insectivos terrestres; para los primeros no habría presas; para los murciélagos, los insectos terrestres los servirían como alimento; pero éstos habrían estado ya muy perseguidos por los reptiles y aves que colonizan primero las islas oceánicas y abundan en la mayor parte de ellas. Las gradaciones de conformación, cuyos estados sean todos útiles a una especie que cambia, serán favorecidas solamente en ciertas condiciones particulares. Un animal estrictamente terrestre, cazando a veces en aguas poco profundas, luego en ríos y lagos, pudo, al fin, convertirse en un animal tan acuático que desafiase al océano. Pero las focas no encontrarían en las islas oceánicas las condiciones favorables a su conversión gradual en formas terrestres. Los murciélagos, como se expuso antes, adquirieron probablemente sus alas deslizándose primero por el aire de un árbol a otro, como las llamadas ardillas voladoras, con objeto de escapar de sus enemigos o para evitar caídas; pero, una vez que fue adquirida la facultad del vuelo verdadero, ésta no hubo de volverse a convertir nunca, por lo menos para los fines antes indicados, en la facultad menos eficaz de deslizarse por el aire. Realmente, en los murciélagos, como en muchas aves, pudieron las alas haber disminuido mucho de tamaño o haberse perdido completamente por desuso; pero, en este caso, hubiera sido necesario que hubiesen adquirido primero la facultad de correr rápidamente por el suelo mediante solos sus miembros posteriores, de manera que compitiesen con aves y otros animales terricolas; pero un murciélago parece especialmente inadecuado para tal cambio. Estas conjeturas se han hecho simplemente para demostrar que una transición de conformación, con todos sus grados ventajosos, es cosa muy compleja, y que no tiene nada de extraño el que, en cualquier caso particular, no haya ocurrido una transformación.
Lastly, more than one writer has asked why have some animals had their mental powers more highly developed than others, as such development would be advantageous to all? Why have not apes acquired the intellectual powers of man? Various causes could be assigned; but as they are conjectural, and their relative probability cannot be weighed, it would be useless to give them. A definite answer to the latter question ought not to be expected, seeing that no one can solve the simpler problem, why, of two races of savages, one has risen higher in the scale of civilisation than the other; and this apparently implies increased brain power. Por último, más de un autor ha preguntado por qué en unos animales se han desarrollado las facultades mentales más que en otros, cuando tal desarrollo hubiese sido ventajoso para todos; por qué no han adquirido los monos las facultades intelectuales del hombre. Podrían asignarse diferentes causas; pero, como son conjeturas y su probabilidad relativa no puede ser aquilatada, sería inútil citarlas. Una respuesta definitiva a la última pregunta no debe esperarse, viendo que nadie puede resolver el problema más sencillo de por qué, de dos razas de salvajes, una ha ascendido más que la otra en la escala de la civilización, y esto evidentemente implica aumento de fuerza cerebral.
We will return to Mr. Mivart's other objections. Insects often resemble for the sake of protection various objects, such as green or decayed leaves, dead twigs, bits of lichen, flowers, spines, excrement of birds, and living insects; but to this latter point I shall hereafter recur. The resemblance is often wonderfully close, and is not confined to colour, but extends to form, and even to the manner in which the insects hold themselves. The caterpillars which project motionless like dead twigs from the bushes on which they feed, offer an excellent instance of a resemblance of this kind. The cases of the imitation of such objects as the excrement of birds, are rare and exceptional. On this head, Mr. Mivart remarks, " As, according to Mr. Darwin's theory, there is a constant tendency to indefinite variation, and as the minute incipient variations will be in ALL DIRECTIONS, they must tend to neutralize each other, and at first to form such unstable modifications that it is difficult, if not impossible, to see how such indefinite oscillations of infinitesimal beginnings can ever build up a sufficiently appreciable resemblance to a leaf, bamboo, or other object, for natural selection to seize upon and perpetuate. " Volvamos a las otras objeciones de míster Mivart. Los insectos muchas veces se asemejan para protección a diferentes objetos, tales como hojas verdes o secas, ramitas muertas, pedazos de liquen, flores, espinas, excrementos de aves o insectos vivos; pero sobre este último punto insistiré después. La semejanza es muchas veces maravillosa, y no se limita al color, sino que se extiende a la forma y hasta a las actitudes de los insectos. Las orugas, que se mantienen inmóviles, sobresaliendo como ramitas muertas en las ramas en que se alimentan, ofrecen un excelente ejemplo de semejanza de esta clase. Los casos de imitación de objetos, tales como el excremento de los pájaros, son raros y excepcionales. Sobre este punto hace observar míster Mivart: «Como, según la teoría de míster Darwin, hay una tendencia constante a la variación indefinida, y como las pequeñas variaciones incipientes deben ser en todas direcciones, tienen que tender a neutralizarse mutuamente y a formar al principio modificaciones tan inestables, que es difícil, si no imposible, comprender cómo estas oscilaciones indefinidas, infinitamente pequeñas al principio, puedan nunca constituir semejanzas con una hoja, caña u otro objeto lo suficientemente apreciables para que la selección natural se apodere de ellas y las perpetúe».
But in all the foregoing cases the insects in their original state no doubt presented some rude and accidental resemblance to an object commonly found in the stations frequented by them. Nor is this at all improbable, considering the almost infinite number of surrounding objects and the diversity in form and colour of the hosts of insects which exist. As some rude resemblance is necessary for the first start, we can understand how it is that the larger and higher animals do not (with the exception, as far as I know, of one fish) resemble for the sake of protection special objects, but only the surface which commonly surrounds them, and this chiefly in colour. Assuming that an insect originally happened to resemble in some degree a dead twig or a decayed leaf, and that it varied slightly in many ways, then all the variations which rendered the insect at all more like any such object, and thus favoured its escape, would be preserved, while other variations would be neglected and ultimately lost; or, if they rendered the insect at all less like the imitated object, they would be eliminated. There would indeed be force in Mr. Mivart's objection, if we were to attempt to account for the above resemblances, independently of natural selection, through mere fluctuating variability; but as the case stands there is none. Pero en todos los casos precedentes los insectos, en su estado primitivo, presentaban indudablemente alguna tosca semejanza accidental con algún objeto común en los parajes por ellos frecuentados; lo cual no es, en modo alguno, improbable, si se considera el número casi infinito de objetos que los rodean y la diversidad de formas y colores de las legiones de insectos existentes. Como es necesaria alguna tosca semejanza para el primer paso, podemos comprender por qué es que los animales mayores y superiores -con la excepción, hasta donde alcanza mi conocimiento, de un pez- no se asemejan para protección a objetos determinados, sino tan sólo a la superficie de lo que comúnmente les rodea, y esto, sobre todo, por el color. Admitiendo que primitivamente ocurriese que un insecto se asemejase algo a una ramita muerta o a una hoja seca, y que este insecto variase ligeramente de muchos modos, todas las variaciones que hiciesen a este insecto en algún modo más semejante a alguno de tales objetos, favoreciendo así el que se salvase de sus enemigos, tendrían que conservarse, mientras que otras variaciones tendrían que ser desdeñadas, y finalmente perdidas, o, si hacían al insecto en algún modo menos parecido al objeto imitado, serían eliminadas. Verdaderamente, tendría fuerza la objeción de míster Mivart si tuviésemos que explicar estas semejanzas por simple variabilidad fluctuante, independientemente de la selección natural; pero tal como es el caso no la tiene.
Nor can I see any force in Mr. Mivart's difficulty with respect to " the last touches of perfection in the mimicry; " as in the case given by Mr. Wallace, of a walking-stick insect (Ceroxylus laceratus), which resembles " a stick grown over by a creeping moss or jungermannia. " So close was this resemblance, that a native Dyak maintained that the foliaceous excrescences were really moss. Insects are preyed on by birds and other enemies whose sight is probably sharper than ours, and every grade in resemblance which aided an insect to escape notice or detection, would tend towards its preservation; and the more perfect the resemblance so much the better for the insect. Considering the nature of the differences between the species in the group which includes the above Ceroxylus, there is nothing improbable in this insect having varied in the irregularities on its surface, and in these having become more or less green-coloured; for in every group the characters which differ in the several species are the most apt to vary, while the generic characters, or those common to all the species, are the most constant. Tampoco puedo yo encontrar fuerza alguna en la objeción de míster Mivart referente a «los últimos toques de perfección en el mimetismo», como en el caso citado por míster Wallace de un insecto fásmido (Creoxy1us laceratus), que se asemeja a «un tronquito cubierto por un musgo reptante o Jungermannia». Tan completa era la semejanza, que un indígena daiac sostenía que las excrecencias foliáceas eran realmente musgo. Los insectos son presa de pájaros y otros enemigos, cuya vista probablemente es más aguda que la nuestra, y todo grado de semejanza que ayude a un insecto a escapar de ser observado o descubierto, tenderá a conservarse, y cuanto más perfecta sea la semejanza, tanto mejor para el insecto. Considerando la naturaleza de las diferencias entre las especies en el grupo que comprende el Creoxylus citado, no es improbable que en este insecto hayan variado las irregularidades de su superficie, y que éstas hayan llegado a tomar un color más o menos verde; pues, en cada grupo, los caracteres que difieren en las distintas especies son los más adecuados para variar, mientras que los caracteres genéricos, o sea, los comunes a todas las especies, son los más constantes.
The Greenland whale is one of the most wonderful animals in the world, and the baleen, or whalebone, one of its greatest peculiarities. The baleen consists of a row, on each side of the upper jaw, of about 300 plates or laminae, which stand close together transversely to the longer axis of the mouth. Within the main row there are some subsidiary rows. The extremities and inner margins of all the plates are frayed into stiff bristles, which clothe the whole gigantic palate, and serve to strain or sift the water, and thus to secure the minute prey on which these great animals subsist. The middle and longest lamina in the Greenland whale is ten, twelve, or even fifteen feet in length; but in the different species of Cetaceans there are gradations in length; the middle lamina being in one species, according to Scoresby, four feet, in another three, in another eighteen inches, and in the Balaenoptera rostrata only about nine inches in length. The quality of the whalebone also differs in the different species. La ballena franca es uno de los animales más maravillosos del mundo, y sus barbas una de sus mayores particularidades. Las barbas forman, a cada lado de la mandíbula superior, una fila de unas 300 láminas o placas muy juntas, dispuestas transversalmente con relación del eje mayor de la boca. Dentro de la fila principal hay algunas filas secundarias. La extremidad y el borde interno de todas las placas están deshilachadas, formando cerdas rígidas, que cubren todo el gigantesco paladar y sirven para tamizar o filtrar el agua y, de este modo, retener las pequeñas presas de que viven estos grandes animales. La lámina de en medio, que es la más larga, en la ballena franca tiene diez, doce y hasta quince pies de longitud; pero en las diferentes especies de cetáceos hay gradaciones en la longitud, teniendo, según Scoresby, la lámina de en medio cuatro pies de largo en una especie, tres en otra, diez y ocho pulgadas en otra, y en la Balaenoptera rostrata sólo unas nueve pulgadas. La calidad de las barbas varía también en las diferentes especies.
With respect to the baleen, Mr. Mivart remarks that if it " had once attained such a size and development as to be at all useful, then its preservation and augmentation within serviceable limits would be promoted by natural selection alone. But how to obtain the beginning of such useful development? " In answer, it may be asked, why should not the early progenitors of the whales with baleen have possessed a mouth constructed something like the lamellated beak of a duck? Ducks, like whales, subsist by sifting the mud and water; and the family has sometimes been called Criblatores, or sifters. I hope that I may not be misconstrued into saying that the progenitors of whales did actually possess mouths lamellated like the beak of a duck. I wish only to show that this is not incredible, and that the immense plates of baleen in the Greenland whale might have been developed from such lamellae by finely graduated steps, each of service to its possessor. Por lo que se refiere a las barbas, míster Mivart hace observar que, si éstas «hubiesen alcanzado alguna vez un tamaño y desarrollo tales que las hiciesen útiles en algún modo, entonces la selección natural sólo habría fomentado su conservación y aumento dentro de límites utilizables; pero ¿cómo obtener el principio de este desarrollo útil?» En respuesta, puede preguntarse por qué los remotos antepasados de las ballenas no habrían tenido la boca constituida de modo algo parecido al pico con laminitas del pato. Los patos, como las ballenas, se sustentan tamizando el cieno y el agua, y la familia ha sido llamada algunas veces de los Criblatores, o cribadores. Espero que no se me interpretará torcidamente, diciendo que los progenitores de las ballenas tuvieron realmente la boca con láminas, como el pico de un pato. Quiero solamente exponer que esto no es increíble, y que las inmensas láminas que constituyen las barbas de la ballena franca podrían haberse desarrollado, a partir de laminillas, por pasos graduales, de utilidad todos para su posesor.
The beak of a shoveller-duck (Spatula clypeata) is a more beautiful and complex structure than the mouth of a whale. The upper mandible is furnished on each side (in the specimen examined by me) with a row or comb formed of 188 thin, elastic lamellae, obliquely bevelled so as to be pointed, and placed transversely to the longer axis of the mouth. They arise from the palate, and are attached by flexible membrane to the sides of the mandible. Those standing towards the middle are the longest, being about one-third of an inch in length, and they project fourteen one- hundredths of an inch beneath the edge. At their bases there is a short subsidiary row of obliquely transverse lamellae. In these several respects they resemble the plates of baleen in the mouth of a whale. But towards the extremity of the beak they differ much, as they project inward, instead of straight downward. The entire head of the shoveller, though incomparably less bulky, is about one-eighteenth of the length of the head of a moderately large Balaenoptera rostrata, in which species the baleen is only nine inches long; so that if we were to make the head of the shoveller as long as that of the Balaenoptera, the lamellae would be six inches in length, that is, two-thirds of the length of the baleen in this species of whale. The lower mandible of the shoveller-duck is furnished with lamellae of equal length with these above, but finer; and in being thus furnished it differs conspicuously from the lower jaw of a whale, which is destitute of baleen. On the other hand, the extremities of these lower lamellae are frayed into fine bristly points, so that they thus curiously resemble the plates of baleen. In the genus Prion, a member of the distinct family of the Petrels, the upper mandible alone is furnished with lamellae, which are well developed and project beneath the margin; so that the beak of this bird resembles in this respect the mouth of a whale. El pico del pato cucharetero (Spatula clypeata) es de estructura más hermosa y compleja que la boca de una ballena. La mandíbula superior está provista a cada lado de una fila o peine formado -en el ejemplar examinado por mí- por 188 laminillas delgadas y elásticas, cortadas al sesgo de modo que terminen en punta y colocadas transversalmente con relación al eje mayor de la boca. Estas laminillas nacen del paladar, y están sujetas a los lados de la mandíbula por una membrana flexible. Las que están hacia en medio son las más largas, teniendo de largo aproximadamente un tercio de pulgada, y salen 0,14 de pulgada por debajo del borde. En sus bases hay una corta fila secundaria de laminillas oblicuamente transversas. Por estos varios conceptos se asemejan a las barbas de la boca de la ballena; pero hacia la extremidad del pico difieren mucho, pues se proyectan hacia dentro, en vez de hacerlo verticalmente hacia abajo. La cabeza entera de este pato -aunque incomparablemente menos voluminosa- mide aproximadamente un dieciochoavo de la longitud de la cabeza de una Balaenoptera rostrata medianamente grande, especie en la cual las barbas tienen sólo nueve pulgadas de largo; de manera que si hiciésemos la cabeza del pato cucharetero tan larga como la de la Balaenoptera, las laminillas tendrían seis pulgadas de longitud, o sea, dos tercios de la longitud de las barbas en esta especie de ballena. La mandíbula inferior del pato cucharetero está provista de laminillas de igual longitud que las de arriba, pero más finas, y por estar provista de estas laminillas, difiere notoriamente de la mandíbula inferior de la ballena que está desprovista de barbas. Por otra parte, los extremos de estas laminillas inferiores están como deshilachados, formando finas puntas hirsutas, de modo que, lo que es curioso, se asemejan así a las placas que constituyen las barbas de la ballena. En el género Prion, que pertenece a la familia distinta de los petreles, la mandíbula superior sólo está provista de laminillas que están bien desarrolladas y salen por debajo del borde, de modo que el pico de esta ave se parece, por este concepto, a la boca de la ballena.
>From the highly developed structure of the shoveller's beak we may proceed (as I have learned from information and specimens sent to me by Mr. Salvin), without any great break, as far as fitness for sifting is concerned, through the beak of the Merganetta armata, and in some respects through that of the Aix sponsa, to the beak of the common duck. In this latter species the lamellae are much coarser than in the shoveller, and are firmly attached to the sides of the mandible; they are only about fifty in number on each side, and do not project at all beneath the margin. They are square-topped, and are edged with translucent, hardish tissue, as if for crushing food. The edges of the lower mandible are crossed by numerous fine ridges, which project very little. Although the beak is thus very inferior as a sifter to that of a shoveller, yet this bird, as every one knows, constantly uses it for this purpose. There are other species, as I hear from Mr. Salvin, in which the lamellae are considerably less developed than in the common duck; but I do not know whether they use their beaks for sifting the water. Por lo que se refiere a la propiedad de tamizar -según he sabido por noticias y ejemplares que me han sido remitidos por mister Salvin-, podemos pasar, sin gran interrupción, desde la conformación, sumamente desarrollada, del pico del pato cucharetero -mediante el pico de la Merganetta armata y, en algunos conceptos, mediante el de Aix sponsa- al pico del pato común. En esta última especie las laminillas son mucho más toscas que en el cucharetero, y están firmemente adheridas a los dos lados de la mandíbula; son tan sólo en número de 50 a cada lado, y no salen nunca por debajo del borde. Su terminación es rectangular, y están guarnecidas de tejido resistente translúcido, como si fuesen para triturar comida. Los bordes de la mandíbula inferior están cruzados por numerosos plieguecillos, que sobresalen muy poco. Aun cuando el pico es así muy inferior como tamiz al del cucharetero, sin embargo, el pato, como todo el mundo sabe, lo utiliza constantemente para este objeto. Según me dice míster Salvin, hay otras especies en las cuales las laminillas están mucho menos desarrolladas que en el pato común; pero yo no sé si estas aves usan su pico para tamizar el agua.
Turning to another group of the same family. In the Egyptian goose (Chenalopex) the beak closely resembles that of the common duck; but the lamellae are not so numerous, nor so distinct from each other, nor do they project so much inward; yet this goose, as I am informed by Mr. E. Bartlett, " uses its bill like a duck by throwing the water out at the corners. " Its chief food, however, is grass, which it crops like the common goose. In this latter bird the lamellae of the upper mandible are much coarser than in the common duck, almost confluent, about twenty-seven in number on each side, and terminating upward in teeth-like knobs. The palate is also covered with hard rounded knobs. The edges of the lower mandible are serrated with teeth much more prominent, coarser and sharper than in the duck. The common goose does not sift the water, but uses its beak exclusively for tearing or cutting herbage, for which purpose it is so well fitted that it can crop grass closer than almost any other animal. There are other species of geese, as I hear from Mr. Bartlett, in which the lamellae are less developed than in the common goose. Pasando a otro grupo de la misma familia, en el ganso de Egipto (Chenalopex) el pico se parece mucho al del pato común; pero las laminillas no son tan numerosas, tan distintas, si sobresalen tanto hacia dentro; sin embargo, este ganso, según me informa míster E. Bartlett, «utiliza su pico como un pato, expulsando el agua por los lados». Su principal alimento es hierba, que corta como el ganso común. En esta ave las laminillas de la mandíbula superior son mucho más toscas que en el pato común, casi unidas, en número de unas 27 a cada lado, cubiertas da protuberancias como dientes. El paladar está también cubierto de protuberancias redondas y duras. Los bordes de la mandíbula inferior son serrados, con dientes mucho más prominentes, toscos y agudos que en el pato. El ganso común no tamiza el agua, y utiliza su pico exclusivamente para arrancar o cortar la hierba, uso para el cual está tan bien adaptado, que puede cortar el césped más al ras casi que cualquier otro animal. Hay otras especies de gansos, según me dice míster Bartlett, en los cuales las laminillas están menos desarrolladas que en el ganso común.
We thus see that a member of the duck family, with a beak constructed like that of a common goose and adapted solely for grazing, or even a member with a beak having less well-developed lamellae, might be converted by small changes into a species like the Egyptian goose--this into one like the common duck--and, lastly, into one like the shoveller, provided with a beak almost exclusively adapted for sifting the water; for this bird could hardly use any part of its beak, except the hooked tip, for seizing or tearing solid food. The beak of a goose, as I may add, might also be converted by small changes into one provided with prominent, recurved teeth, like those of the Merganser (a member of the same family), serving for the widely different purpose of securing live fish. Vemos, pues, que una especie de las familias de los patos, con el pico constituido como el del ganso común y adaptado exclusivamente a herbajear, o hasta una especie con pico con laminillas poco desarrolladas, pudo convertirse, por pequeños cambios, en una especie como el ganso egipcio; ésta, en una como el pato común, y finalmente, en una como el cucharetero provista de pico, adaptado, casi exclusivamente, para tamizar el agua, puesto que esta ave apenas podría usar ninguna parte de su pico, excepto la punta ganchuda, para coger o desgarrar alimentos sólidos. Puedo añadir que el pico del ganso pudo convertirse, por pequeños cambios, en un pico provisto de dientes prominentes encorvados, como los de Merganser -que pertenece a la misma familia-, que sirven para el muy diferente objeto de coger peces vivos.
Returning to the whales. The Hyperoodon bidens is destitute of true teeth in an efficient condition, but its palate is roughened, according to Lacepede, with small unequal, hard points of horn. There is, therefore, nothing improbable in supposing that some early Cetacean form was provided with similar points of horn on the palate, but rather more regularly placed, and which, like the knobs on the beak of the goose, aided it in seizing or tearing its food. If so, it will hardly be denied that the points might have been converted through variation and natural selection into lamellae as well-developed as those of the Egyptian goose, in which case they would have been used both for seizing objects and for sifting the water; then into lamellae like those of the domestic duck; and so onward, until they became as well constructed as those of the shoveller, in which case they would have served exclusively as a sifting apparatus. From this stage, in which the lamellae would be two-thirds of the length of the plates of baleen in the Balaenoptera rostrata, gradations, which may be observed in still-existing Cetaceans, lead us onward to the enormous plates of baleen in the Greenland whale. Nor is there the least reason to doubt that each step in this scale might have been as serviceable to certain ancient Cetaceans, with the functions of the parts slowly changing during the progress of development, as are the gradations in the beaks of the different existing members of the duck-family. We should bear in mind that each species of duck is subjected to a severe struggle for existence, and that the structure of every part of its frame must be well adapted to its conditions of life. Volviendo a los cetáceos, el Hyperoodon bidens está desprovisto de verdaderos dientes en condiciones de poder ser eficaces; pero su paladar, según Lacepède, está erizado de puntas córneas pequeñas, desiguales y duras. Por consiguiente, no hay nada de improbable en suponer que alguna forma de cetáceo primitiva tuvo el paladar provisto de puntas córneas semejantes, aunque dispuestas con algo menos de regularidad, que, como las prominencias del pico del ganso, le ayudaban a coger o desgarrar su alimento. Siendo así, difícilmente se negará que las puntas, por variación y selección natural, pudieron convertirse en laminillas tan bien desarrolladas como las del ganso de Egipto, en cuyo caso habrían sido usadas, tanto para coger objetos como para tamizar el agua; después, en laminillas como las del pato común, y así, progresivamente, hasta que llegaron a estar tan bien construidas como las del cucharetero, en cuyo caso habrían servido exclusivamente como un aparato para tamizar. Partiendo de este estado, en el que las láminas tendrían dos tercios de la longitud de las barbas de la Balaenoptera rostrata, las gradaciones que pueden observarse en cetáceos vivientes nos llevan hasta las enormes barbas de la ballena franca. Tampoco hay razón alguna para dudar de que cada grado de esta escala pudo haber sido tan útil a ciertos cetáceos antiguos, en los cuales las funciones de las partes cambiaron lentamente durante el transcurso del desarrollo, como lo son las gradaciones en los picos de los diferentes representantes actuales de la familia de los patos. Hemos de tener presente que cada especie de pato está sometida a una rigurosa lucha por la existencia, y que la conformación de cada parte de su organización tiene que estar bien adaptada a sus condiciones de vida.
The Pleuronectidae, or Flat-fish, are remarkable for their asymmetrical bodies. They rest on one side--in the greater number of species on the left, but in some on the right side; and occasionally reversed adult specimens occur. The lower, or resting-surface, resembles at first sight the ventral surface of an ordinary fish; it is of a white colour, less developed in many ways than the upper side, with the lateral fins often of smaller size. But the eyes offer the most remarkable peculiarity; for they are both placed on the upper side of the head. During early youth, however, they stand opposite to each other, and the whole body is then symmetrical, with both sides equally coloured. Soon the eye proper to the lower side begins to glide slowly round the head to the upper side; but does not pass right through the skull, as was formerly thought to be the case. It is obvious that unless the lower eye did thus travel round, it could not be used by the fish while lying in its habitual position on one side. The lower eye would, also, have been liable to be abraded by the sandy bottom. That the Pleuronectidae are admirably adapted by their flattened and asymmetrical structure for their habits of life, is manifest from several species, such as soles, flounders, etc., being extremely common. The chief advantages thus gained seem to be protection from their enemies, and facility for feeding on the ground. The different members, however, of the family present, as Schiodte remarks, " a long series of forms exhibiting a gradual transition from Hippoglossus pinguis, which does not in any considerable degree alter the shape in which it leaves the ovum, to the soles, which are entirely thrown to one side. " Los pleuronéctidos o peces planos son notables por la asimetria de su cuerpo. Permanecen acostados sobre un lado, en la mayor parte de las especies sobre el izquierdo, pero en algunas sobre el derecho, y, a veces, se presentan ejemplares adultos inversos. El lado inferior o superficie de descanso parece, a primera vista, el lado ventral de un pez ordinario: es de un color blanco y está, por muchos conceptos, menos desarrollado que el lado superior, y frecuentemente tiene las aletas laterales de tamaño menor. Pero los ojos ofrecen una particularidad notabilísima, pues ambos están situados en el lado superior de la cabeza. En la primera edad, sin embargo, los ojos están opuestos uno a otro, y todo el cuerpo es entonces simétrico, teniendo ambos lados de igual color. Pronto el ojo propio del lado inferior empieza a resbalar lentamente alrededor de la cabeza hacia el lado superior, pero no pasa a través del cráneo, como antes se creyó que ocurría. Es evidente que, a menos que el ojo inferior girase de esta manera, no podría ser usado por el pez mientras yace en su posición habitual sobre un lado. El ojo inferior, además, habría estado expuesto a rozarse con el fondo arenoso. Es evidente que los pleuronéctidos están admirablemente adaptados a su modo de vida mediante su conformación aplastada y asimétrica, pues diferentes especies, como los lenguados, platijas, etc., son comunísimas. Las principales ventajas obtenidas de este modo parecen ser protección contra sus enemigos y facilidad para alimentarse en el fondo. Los diferentes miembros de la familia presentan, sin embargo, como hace observar Schiödte, «una larga serie de formas que muestran una transición gradual, desde Hippoglossus pinguis, que no cambia mucho de la forma en que abandona el huevo, hasta los lenguados, que están enteramente echados sobre un lado».
Mr. Mivart has taken up this case, and remarks that a sudden spontaneous transformation in the position of the eyes is hardly conceivable, in which I quite agree with him. He then adds: " If the transit was gradual, then how such transit of one eye a minute fraction of the journey towards the other side of the head could benefit the individual is, indeed, far from clear. It seems, even, that such an incipient transformation must rather have been injurious. " But he might have found an answer to this objection in the excellent observations published in 1867 by Malm. The Pleuronectidae, while very young and still symmetrical, with their eyes standing on opposite sides of the head, cannot long retain a vertical position, owing to the excessive depth of their bodies, the small size of their lateral fins, and to their being destitute of a swim-bladder. Hence, soon growing tired, they fall to the bottom on one side. While thus at rest they often twist, as Malm observed, the lower eye upward, to see above them; and they do this so vigorously that the eye is pressed hard against the upper part of the orbit. The forehead between the eyes consequently becomes, as could be plainly seen, temporarily contracted in breadth. On one occasion Malm saw a young fish raise and depress the lower eye through an angular distance of about seventy degrees. Míster Mivart ha recogido este caso, y hace observar que difícilmente es concebible una transformación espontánea, súbita, en la posición de los ojos, en lo cual estoy por completo de acuerdo con él. Después añade: «Si la transformación fue gradual, entonces verdaderamente dista mucho de estar claro cómo pudo ser beneficioso al individuo el que un ojo hiciese una pequeña parte del viaje hacia el lado opuesto de la cabeza. Hasta parece que esta transformación incipiente debió haber sido más bien perjudicial». Pero pudo míster Mivart haber encontrado una respuesta a esta objeción en las excelentes observaciones publicadas por Malm en 1867. Los pleuronéctidos, mientras son muy jóvenes y todavía simétricos, con sus ojos situados en los lados opuestos de la cabeza, no pueden conservar durante mucho tiempo su posición vertical, debido a la altura excesiva de su cuerpo, al pequeño tamaño de sus aletas laterales y a que están desprovistos de vejiga natatoria. Por consiguiente, pronto se cansan y caen al fondo sobre un costado. Mientras descansan así, vuelven con frecuencia, según observó Malm, el ojo inferior hacia arriba, para ver encima de ellos; y hacen esto tan vigorosamente, que se produce una fuerte presión del ojo contra la parte superior de la órbita. A consecuencia de esto, la parte de la frente comprendida entre los ojos se estrecha pasajeramente, según pudo verse con toda claridad. En una ocasión Malm vio a un pez joven que levantaba y bajaba el ojo inferior una distancia angular de 70 grados, aproximadamente.
We should remember that the skull at this early age is cartilaginous and flexible, so that it readily yields to muscular action. It is also known with the higher animals, even after early youth, that the skull yields and is altered in shape, if the skin or muscles be permanently contracted through disease or some accident. With long-eared rabbits, if one ear flops forward and downward, its weight drags forward all the bones of the skull on the same side, of which I have given a figure. Malm states that the newly-hatched young of perches, salmon, and several other symmetrical fishes, have the habit of occasionally resting on one side at the bottom; and he has observed that they often then strain their lower eyes so as to look upward; and their skulls are thus rendered rather crooked. These fishes, however, are soon able to hold themselves in a vertical position, and no permanent effect is thus produced. With the Pleuronectidae, on the other hand, the older they grow the more habitually they rest on one side, owing to the increasing flatness of their bodies, and a permanent effect is thus produced on the form of the head, and on the position of the eyes. Judging from analogy, the tendency to distortion would no doubt be increased through the principle of inheritance. Schiodte believes, in opposition to some other naturalists, that the Pleuronectidae are not quite symmetrical even in the embryo; and if this be so, we could understand how it is that certain species, while young, habitually fall over and rest on the left side, and other species on the right side. Malm adds, in confirmation of the above view, that the adult Trachypterus arcticus, which is not a member of the Pleuronectidae, rests on its left side at the bottom, and swims diagonally through the water; and in this fish, the two sides of the head are said to be somewhat dissimilar. Our great authority on Fishes, Dr. Gunther, concludes his abstract of Malm's paper, by remarking that " the author gives a very simple explanation of the abnormal condition of the Pleuronectoids. " Debemos recordar que el cráneo, en esta temprana edad, es cartilaginoso y flexible, de modo que cede fácilmente a la acción muscular. También es sabido que en los animales superiores, aun después de la primera juventud, el cráneo cede y cambia de forma si la piel y los músculos están constantemente contraídos por enfermedad o algún accidente. En los conejos de orejas largas, si una oreja está caída hacia delante, su peso arrastra hacia delante todos los huesos del cráneo del mismo lado, de lo cual he dado una figura. Malm afirma que las crías recién nacidas de las percas, salmón y varios otros peces simétricos tienen la costumbre de descansar sobre un costado en el fondo, y ha observado que entonces con frecuéncia tuercen el ojo inferior para mirar hacia arriba, y de este modo su cráneo se tuerce algo. Estos peces, sin embargo, pueden pronto mantenerse en posición vertical, y no se produce así efecto alguno permanente. En los pleuronéctidos, por el contrario, cuanta más edad tienen, tanto más habitual es el que permanezcan sobre un lado, debido al aplastamiento creciente de su cuerpo, y de este modo se produce un efecto permanente en la cabeza y en la posición de los ojos. Juzgando, por analogía, la tendencia a la torsión, indudablemente tiene que aumentar por el principio de la herencia. Schiödte cree, en contra de otros naturalistas, que los pleuronéctidos no son completamente simétricos en el embrión, y, si esto es así, podríamos comprender cómo es que ciertas especies, cuando jóvenes, caen y permanecen habitualmente sobre el lado izquierdo y otras sobre el lado derecho. Malm añade, en confirmación de la opinión anterior, que el Trachypterus arcticus, que no pertenece a los pleuronéctidos, permanece en el fondo sobre el lado izquierdo, y nada diagonalmente en el agua, y se dice que en este pez los lados de la cabeza son algo desiguales. Nuestra gran autoridad en peces, el doctor Günther, termina su resumen de la memoria de Malm haciendo observar que «el autor da una explicación muy sencilla de la anómala condición de los pleuronéctidos».
We thus see that the first stages of the transit of the eye from one side of the head to the other, which Mr. Mivart considers would be injurious, may be attributed to the habit, no doubt beneficial to the individual and to the species, of endeavouring to look upward with both eyes, while resting on one side at the bottom. We may also attribute to the inherited effects of use the fact of the mouth in several kinds of flat-fish being bent towards the lower surface, with the jaw bones stronger and more effective on this, the eyeless side of the head, than on the other, for the sake, as Dr. Traquair supposes, of feeding with ease on the ground. Disuse, on the other hand, will account for the less developed condition of the whole inferior half of the body, including the lateral fins; though Yarrel thinks that the reduced size of these fins is advantageous to the fish, as " there is so much less room for their action than with the larger fins above. " Perhaps the lesser number of teeth in the proportion of four to seven in the upper halves of the two jaws of the plaice, to twenty-five to thirty in the lower halves, may likewise be accounted for by disuse. >From the colourless state of the ventral surface of most fishes and of many other animals, we may reasonably suppose that the absence of colour in flat-fish on the side, whether it be the right or left, which is under- most, is due to the exclusion of light. But it cannot be supposed that the peculiar speckled appearance of the upper side of the sole, so like the sandy bed of the sea, or the power in some species, as recently shown by Pouchet, of changing their colour in accordance with the surrounding surface, or the presence of bony tubercles on the upper side of the turbot, are due to the action of the light. Here natural selection has probably come into play, as well as in adapting the general shape of the body of these fishes, and many other peculiarities, to their habits of life. We should keep in mind, as I have before insisted, that the inherited effects of the increased use of parts, and perhaps of their disuse, will be strengthened by natural selection. For all spontaneous variations in the right direction will thus be preserved; as will those individuals which inherit in the highest degree the effects of the increased and beneficial use of any part. How much to attribute in each particular case to the effects of use, and how much to natural selection, it seems impossible to decide. Vemos así que los primeros estados del paso del ojo desde un lado de la cabeza al otro, que míster Mivart juzga que serían perjudiciales, pueden atribuirse a la costumbre, indudablemente favorable al individuo y a la especie, de esforzarse por mirar hacia arriba con los dos ojos mientras permanece en el fondo sobre un costado. También podemos atribuir a los efectos hereditarios del uso el hecho de que la boca en diferentes especies de pleuronéctidos esté inclinada hacia el lado inferior, con los huesos de las mandíbulas más fuertes y más eficaces en este lado, sin ojo, de la cabeza que en el otro, con el objeto, según supone el doctor Traquair, de alimentarse cómodamente en el fondo. El desuso, por otra parte, explicará el desarrollo menor de toda la mitad inferior del cuerpo, incluso las aletas laterales, aun cuando Yarrell cree que el tamaño reducido de las aletas es ventajoso al pez, porque «hay muchísimo menos espacio para su acción que encima para la de las aletas mayores». Quizá puede igualmente explicarse el menor número de dientes en las mitades superiores de las dos mandíbulas, en la relación, en la platija, de 4-7 en ellas a 25-30 en las mitades inferiores. Por la falta de color en la cara ventral de la mayor parte de los peces y muchos otros animales, podemos razonablemente suponer que la ausencia de color en los pleuronéctidos en el lado que resulta inferior, ya sea el derecho ya el izquierdo, es debida a la ausencia de luz. Pero no puede suponerse que sean debidos a la acción de la luz el aspecto jaspeado peculiar del lado superior del lenguado, tan parecido al fondo arenoso del mar, o la facultad de algunas especies de cambiar su color, como recientemente ha demostrado Pouchet, de conformidad con la superficie que les rodea, o la presencia de tubérculos óseos en el lado superior del rodaballo. Probablemente, en estos casos ha entrado en juego la selección natural, lo mismo que en adaptar a sus costumbres la forma general y muchas otras particularidades de estos peces. Debemos tener presente, como he indicado antes, que los efectos hereditarios del uso creciente de las partes, y quizá de su desuso, serán reforzados por la selección natural; pues todas las variaciones espontáneas en la dirección debida se conservarán de este modo, como se conservarán los individuos que hereden en mayor grado los efectos del uso creciente y ventajoso de alguna parte. Cuanto haya que atribuir en cada caso particular a los efectos del uso y cuanto a la selección natural, parece imposible decidirlo.
I may give another instance of a structure which apparently owes its origin exclusively to use or habit. The extremity of the tail in some American monkeys has been converted into a wonderfully perfect prehensile organ, and serves as a fifth hand. A reviewer, who agrees with Mr. Mivart in every detail, remarks on this structure: " It is impossible to believe that in any number of ages the first slight incipient tendency to grasp could preserve the lives of the individuals possessing it, or favour their chance of having and of rearing offspring. " But there is no necessity for any such belief. Habit, and this almost implies that some benefit great or small is thus derived, would in all probability suffice for the work. Brehm saw the young of an African monkey (Cercopithecus) clinging to the under surface of their mother by their hands, and at the same time they hooked their little tails round that of their mother. Professor Henslow kept in confinement some harvest mice (Mus messorius) which do not possess a structurally prehensive tail; but he frequently observed that they curled their tails round the branches of a bush placed in the cage, and thus aided themselves in climbing. I have received an analogous account from Dr. Gunther, who has seen a mouse thus suspend itself. If the harvest mouse had been more strictly arboreal, it would perhaps have had its tail rendered structurally prehensile, as is the case with some members of the same order. Why Cercopithecus, considering its habits while young, has not become thus provided, it would be difficult to say. It is, however, possible that the long tail of this monkey may be of more service to it as a balancing organ in making its prodigious leaps, than as a prehensile organ. Puedo dar otro ejemplo de una conformación que parece deber su origen exclusivamente al uso o costumbre. El extremo de la cola de algunos monos americanos se ha convertido en un órgano prensil maravillosamente perfecto, que sirve como una quinta mano. Un crítico, que está conforme con míster Mivart en todos los detalles, hace observar acerca de esta conformación: «Es imposible creer que, por mucho que sea el tiempo transcurrido, la primera débil tendencia incipiente a coger pudiese salvar la vida de los individuos que la poseían o aumentar las probabilidades de tener y criar descendencia». Pero no hay necesidad de creer tal cosa: la costumbre -y esto casi implica que resulta algún beneficio mayor o menor- bastaría, según toda probabilidad, para esta obra. Brehm vio los pequeñuelos de un mono africano (Cercopithecus) trepando con las manos al lado ventral de su madre, y al mismo tiempo enganchaban sus colitas a la de su madre. El profesor Henslow conservó en cautividad algunos ratones de las mieses (Mus messorius), cuya cola no es prensil por su conformación; pero observó, con frecuencia, que enroscaban sus colas en las ramas de un arbusto colocado en su jaula, ayudándose así para trepar. He recibido una información análoga del doctor Günther, que ha visto un ratón colgarse de esta manera. Si el ratón de las mieses hubiera sido más rigurosamente arborícola, su cola se hubiese vuelto quizás de conformación más prensil, como ocurre en algunos miembros del mismo orden. Sería difícil decir, considerando sus costumbres cuando es joven, por qué el Cercopithecus no ha quedado provisto de cola prensil. Es posible, sin embargo, que la larga cola de este mono pueda serle más útil como un órgano de equilibrio, al dar sus prodigiosos saltos, que como un órgano prensil.
The mammary glands are common to the whole class of mammals, and are indispensable for their existence; they must, therefore, have been developed at an extremely remote period, and we can know nothing positively about their manner of development. Mr. Mivart asks: " Is it conceivable that the young of any animal was ever saved from destruction by accidentally sucking a drop of scarcely nutritious fluid from an accidentally hypertrophied cutaneous gland of its mother? And even if one was so, what chance was there of the perpetuation of such a variation? " But the case is not here put fairly. It is admitted by most evolutionists that mammals are descended from a marsupial form; and if so, the mammary glands will have been at first developed within the marsupial sack. In the case of the fish (Hippocampus) the eggs are hatched, and the young are reared for a time, within a sack of this nature; and an American naturalist, Mr. Lockwood, believes from what he has seen of the development of the young, that they are nourished by a secretion from the cutaneous glands of the sack. Now, with the early progenitors of mammals, almost before they deserved to be thus designated, is it not at least possible that the young might have been similarly nourished? And in this case, the individuals which secreted a fluid, in some degree or manner the most nutritious, so as to partake of the nature of milk, would in the long run have reared a larger number of well-nourished offspring, than would the individuals which secreted a poorer fluid; and thus the cutaneous glands, which are the homologues of the mammary glands, would have been improved or rendered more effective. It accords with the widely extended principle of specialisation, that the glands over a certain space of the sack should have become more highly developed than the remainder; and they would then have formed a breast, but at first without a nipple, as we see in the Ornithorhyncus, at the base of the mammalian series. Through what agency the glands over a certain space became more highly specialised than the others, I will not pretend to decide, whether in part through compensation of growth, the effects of use, or of natural selection. Las glándulas mamarias son comunes a toda la clase de los mamíferos y son indispensables para su existencia; tiene, por consiguiente, que haberse desarrollado en una época sumamente remota, y no podemos saber nada positivo acerca de su modo de desarrollo. Míster Mivart pregunta: «¿Es concebible que la cría de algún animal se salvase alguna vez de la destrucción chupando accidentalmente una gota de líquido, apenas nutritivo, procedente de una glándula cutánea accidentalmente hipertrofiada de su madre? Y aun cuando esto ocurriese alguna vez, ¿qué probabilidades hubo de que se perpetuase tal variación?» Pero la cuestión no está aquí imparcialmente presentada. La mayor parte de los evolucionistas admiten que los mamíferos descienden de una forma marsupial, y si es así, las glándulas mamarias se habrán desarrollado al principio dentro de la bolsa marsupial. En el caso del pez Hippocampus, los huevos se desarrollan y los pequeños se crían durante algún tiempo dentro de un saco de esta naturaleza, y un naturalista americano, míster Lockwood, cree, por lo que ha visto del desarrollo de las crías, que éstas son alimentadas por una secreción de las glándulas cutáneas del saco. Ahora bien; en los antepasados primitivos de los mamíferos, casi antes de que mereciesen ser denominados así, ¿no es por lo menos posible que las crías pudiesen haber sido alimentadas de un modo semejante? Y, en este caso, los individuos que segregasen líquido, en algún modo o grado, el más nutritivo, de suerte que participase de la naturaleza de la leche, habrían a la larga criado un número mayor de descendientes bien alimentados que los individuos que segregasen un líquido más pobre y, de este modo, las glándulas cutáneas, que son las homólogas de las glándulas mamarias, se habrían perfeccionado o hecho más eficaces. Está de acuerdo con el principio tan extendido de la especialización el que las glándulas en un cierto lugar del saco hayan tenido que desarrollarse más que las restantes y hayan formado entonces una mama, aunque al principio sin pezón, como vemos en el Ornithorhyncus, en la base de la serie de los mamíferos. No pretenderé decidir por qué causa las glándulas de un cierto espacio llegaron a especializarse más que las otras, ya sea, en parte, por compensación de crecimiento, o por los efectos del uso, o por los de la selección natural.
The development of the mammary glands would have been of no service, and could not have been affected through natural selection, unless the young at the same time were able to partake of the secretion. There is no greater difficulty in understanding how young mammals have instinctively learned to suck the breast, than in understanding how unhatched chickens have learned to break the egg-shell by tapping against it with their specially adapted beaks; or how a few hours after leaving the shell they have learned to pick up grains of food. In such cases the most probable solution seems to be, that the habit was at first acquired by practice at a more advanced age, and afterwards transmitted to the offspring at an earlier age. But the young kangaroo is said not to suck, only to cling to the nipple of its mother, who has the power of injecting milk into the mouth of her helpless, half-formed offspring. On this head Mr. Mivart remarks: " Did no special provision exist, the young one must infallibly be choked by the intrusion of the milk into the wind-pipe. But there IS a special provision. The larynx is so elongated that it rises up into the posterior end of the nasal passage, and is thus enabled to give free entrance to the air for the lungs, while the milk passes harmlessly on each side of this elongated larynx, and so safely attains the gullet behind it. " Mr. Mivart then asks how did natural selection remove in the adult kangaroo (and in most other mammals, on the assumption that they are descended from a marsupial form), " this at least perfectly innocent and harmless structure? " It may be suggested in answer that the voice, which is certainly of high importance to many animals, could hardly have been used with full force as long as the larynx entered the nasal passage; and Professor Flower has suggested to me that this structure would have greatly interfered with an animal swallowing solid food. El desarrollo de las glándulas mamarias hubiera sido inútil, y no se hubiera podido efectuar por selección natural sin que el pequeñuelo, al mismo tiempo, hubiese sido capaz de participar de la secreción. No hay mayor dificultad en comprender de qué modo los mamíferos pequeños han aprendido instintivamente a chupar la mama que en comprender cómo los polluelos antes de salir del huevo han aprendido a romper la cáscara, golpeando en ella con su pico especialmente adaptado, o cómo a las pocas horas de abandonar el cascarón han aprendido a coger granos de comida. En tales casos, la solución más probable es que la costumbre fue al principio adquirida por la práctica a una edad más avanzada, y transmitida después a la descendencia en una edad más temprana. Pero se dice que el canguro recién nacido no chupa, sino que solamente se adhiere al pezón de su madre, que tiene la facultad de inyectar leche en la boca de su pequeñuelo medio formado y desvalido. Sobre este punto, míster Mivart hace observar: «Si no existiese una disposición especial, el pequeñuelo tendría infaliblemente que ser ahogado por la introducción de leche en la tráquea. Pero existe una disposición especial. La laringe es tan prolongada, que sube hasta el extremo posterior del conducto nasal, y de este modo es capaz de dar entrada libre al aire para los pulmones mientras la leche pasa, sin perjuicio, por los lados de esta laringe prolongada, y llega así con seguridad al esófago, que está detrás de ella». Míster Mivart pregunta entonces de qué modo la selección natural destruyó en el canguro adulto -y en la mayor parte de los otros mamíferos, admitiendo que desciendan de una forma marsupial- esta conformación, por lo menos, completamente inocente e inofensiva». Puede indicarse, como respuesta, que la voz, que es seguramente de gran importancia para muchos mamíferos, difícilmente pudo haber sido utilizada con plena fuerza, mientras la laringe penetró en el conducto nasal, y el profesor Flower me ha indicado que esta conformación hubiera presentado grandes obstáculos en un animal que tragase alimento sólido.
We will now turn for a short space to the lower divisions of the animal kingdom. The Echinodermata (star-fishes, sea-urchins, etc.) are furnished with remarkable organs, called pedicellariae, which consist, when well developed, of a tridactyle forceps--that is, of one formed of three serrated arms, neatly fitting together and placed on the summit of a flexible stem, moved by muscles. These forceps can seize firmly hold of any object; and Alexander Agassiz has seen an Echinus or sea-urchin rapidly passing particles of excrement from forceps to forceps down certain lines of its body, in order that its shell should not be fouled. But there is no doubt that besides removing dirt of all kinds, they subserve other functions; and one of these apparently is defence. Volveremos ahora la vista, por breve tiempo, a las divisiones inferiores del reino animal. Los equinodermos -estrellas de mar, erizos de mar, etc. -están provistos de unos órganos notables, llamados pedicelarios, que consisten, cuando están bien desarrollados, en una pinza tridáctila, esto es, en una pinza formada por tres ramas dentadas, que se adaptan primorosamente entre sí y están situadas en el extremo de un vástago flexible movido por músculos. Esta pinza puede hacer firmemente presa de cualquier objeto, y Alejandro Agassiz ha visto un Echinus o erizo de mar que, pasando con rapidez de pinza a pinza partículas de excremento, las hacía bajar, según ciertas líneas de su cuerpo, de modo que su caparazón no se ensuciase. Pero no hay duda que, aparte de quitar suciedades de todas clases, los pedicelarios sirven para otras funciones, y una de éstas es evidentemente la defensa.
With respect to these organs, Mr. Mivart, as on so many previous occasions, asks: " What would be the utility of the FIRST RUDIMENTARY BEGINNINGS of such structures, and how could such insipient buddings have ever preserved the life of a single Echinus? " He adds, " not even the SUDDEN development of the snapping action would have been beneficial without the freely movable stalk, nor could the latter have been efficient without the snapping jaws, yet no minute, nearly indefinite variations could simultaneously evolve these complex co-ordinations of structure; to deny this seems to do no less than to affirm a startling paradox. " Paradoxical as this may appear to Mr. Mivart, tridactyle forcepses, immovably fixed at the base, but capable of a snapping action, certainly exist on some star- fishes; and this is intelligible if they serve, at least in part, as a means of defence. Mr. Agassiz, to whose great kindness I am indebted for much information on the subject, informs me that there are other star- fishes, in which one of the three arms of the forceps is reduced to a support for the other two; and again, other genera in which the third arm is completely lost. In Echinoneus, the shell is described by M. Perrier as bearing two kinds of pedicellariae, one resembling those of Echinus, and the other those of Spatangus; and such cases are always interesting as affording the means of apparently sudden transitions, through the abortion of one of the two states of an organ. Respecto a estos órganos, míster Mivart, como en tantas otras ocasiones anteriores, pregunta: «¿Cuál sería la utilidad de los primeros comienzos rudimentarios de estas conformaciones, y cómo pudieron estos tubérculos incipientes haber preservado alguna vez la vida de un solo Echinus?» Y añade: «Ni siquiera el desarrollo súbito de la acción de agarrar pudo haber sido beneficioso sin el pedúnculo libremente móvil, ni pudo éste haber sido eficaz sin las mandíbulas prensiles, y, sin embargo, pequeñas variaciones puramente indeterminadas no pudieron hacer que se desarrollasen simultáneamente estas complejas coordinaciones de estructura: negar esto parece que no sería sino afirmar una alarmante paradoja». Por paradójicas que pues dan parecer a míster Mivart las pinzas tridáctila, fijada sinmóvilmente por su base, pero capaces de acción prensil, existen ciertamente en algunas estrellas de mar, y esto se comprende si sirven, por lo menos en parte, como un medio de defensa. Míster Agassiz, a cuya gran benevolencia soy deudor de muchas noticias sobre este asunto, me informa de que existen otras estrellas de mar en las cuales una de las tres ramas de la pinza está reducida a un soporte para las otras dos, y aun otros géneros en los que la tercera rama está perdida por completo. En Echinoneus, monsieur Perrier describe el caparazón como llevando dos clases de pedicelarios, unos que se parecen a los de Echinus y los otros a los de Spatangus, y estos casos son siempre interesantes, porque proporcionan los medios de transiciones aparentemente súbitas, por aborto de uno de los dos estados de un órgano.
With respect to the steps by which these curious organs have been evolved, Mr. Agassiz infers from his own researches and those of Mr. Muller, that both in star-fishes and sea-urchins the pedicellariae must undoubtedly be looked at as modified spines. This may be inferred from their manner of development in the individual, as well as from a long and perfect series of gradations in different species and genera, from simple granules to ordinary spines, to perfect tridactyle pedicellariae. The gradation extends even to the manner in which ordinary spines and the pedicellariae, with their supporting calcareous rods, are articulated to the shell. In certain genera of star-fishes, " the very combinations needed to show that the pedicellariae are only modified branching spines " may be found. Thus we have fixed spines, with three equi-distant, serrated, movable branches, articulated to near their bases; and higher up, on the same spine, three other movable branches. Now when the latter arise from the summit of a spine they form, in fact, a rude tridactyle pedicellariae, and such may be seen on the same spine together with the three lower branches. In this case the identity in nature between the arms of the pedicellariae and the movable branches of a spine, is unmistakable. It is generally admitted that the ordinary spines serve as a protection; and if so, there can be no reason to doubt that those furnished with serrated and movable branches likewise serve for the same purpose; and they would thus serve still more effectively as soon as by meeting together they acted as a prehensile or snapping apparatus. Thus every gradation, from an ordinary fixed spine to a fixed pedicellariae, would be of service. Acerca de los grados por los que estos curiosos órganos se han desarrollado, míster Agassiz deduce de sus propias investigaciones y de las de Müller que, tanto en las estrellas de mar como los erizos de mar, los pedicelarios deben indudablemente ser considerados como púas modificadas. Puede esto deducirse de su modo de desarrollo en el individuo, lo mismo que de una larga y perfecta serie de gradaciones en diferentes especies y géneros, a partir de simples gránulos, pasando por las púas ordinarias, hasta llegar a los pedicelarios tridáctilos perfectos. La gradación se extiende hasta a la manera cómo las espinas ordinarias y los pedicelarios están, mediante sus varillas calcáreas de soporte, articulados al caparazón. En ciertos géneros de estrellas de mar pueden encontrarse «las combinaciones precisamente que se necesitan para demostrar que los pedicelarios son tan sólo espinas ramificadas modificadas». Así, tenemos espinas fijas con tres ramas móviles equidistantes y dentadas, articuladas cerca de su base, y más arriba, en la misma espina, otras tres ramas móviles. Ahora bien; cuando estas últimas nacen de la extremidad de una espina, forman de hecho un tosco pedicelario tridáctilo, y éste puede verse en la misma espina, junto con las tres ramas inferiores. En este caso es inequívoca la idéntica naturaleza de los brazos de los pedicelarios y de las ramas móviles de una espina. Se admite generalmente que las púas ordinarias sirven de protección; y, siendo así, no hay razón para dudar de que las que están provistas de ramas móviles y dentadas sirvan igualmente para el mismo fin, y servirían aún más eficazmente tan luego como, reuniéndose, actuaran como un aparato agarrador o prensil. Así, toda gradación, desde una púa ordinaria fija hasta el pedicelario fijo, sería de utilidad.
In certain genera of star-fishes these organs, instead of being fixed or borne on an immovable support, are placed on the summit of a flexible and muscular, though short, stem; and in this case they probably subserve some additional function besides defence. In the sea-urchins the steps can be followed by which a fixed spine becomes articulated to the shell, and is thus rendered movable. I wish I had space here to give a fuller abstract of Mr. Agassiz's interesting observations on the development of the pedicellariae. All possible gradations, as he adds, may likewise be found between the pedicellariae of the star-fishes and the hooks of the Ophiurians, another group of the Echinodermata; and again between the pedicellariae of sea-urchins and the anchors of the Holothuriae, also belonging to the same great class. En ciertos géneros de estrellas de mar estos órganos, en vez de nacer o estar fijados sobre un soporte inmóvil, están situados en la punta de un vástago flexible y muscular, aunque corto, y en este caso, desempeñan probablemente alguna función adicional, aparte de la defensa. En los erizos de mar podemos seguir las etapas por las que una espina fija se convierte en articulada con el caparazón, haciéndose móvil de esta manera. Quisiera tener aquí espacio para dar un extracto más completo de las interesantes observaciones de míster Agassiz sobre el desarrollo de los pedicelarios. Todas las gradaciones posibles, como él dice, pueden encontrarse igualmente entre los pedicelarios de las estrellas de mar y los garfios de los Ofiuroideos -otro grupo de equinodermos-, y además entre los pedicelarios de los erizos de mar y las anclas de las holoturias, que pertenecen también a la misma extensa clase.
Certain compound animals, or zoophytes, as they have been termed, namely the Polyzoa, are provided with curious organs called avicularia. These differ much in structure in the different species. In their most perfect condition they curiously resemble the head and beak of a vulture in miniature, seated on a neck and capable of movement, as is likewise the lower jaw or mandible. In one species observed by me, all the avicularia on the same branch often moved simultaneously backwards and forwards, with the lower jaw widely open, through an angle of about 90 degrees, in the course of five seconds; and their movement caused the whole polyzoary to tremble. When the jaws are touched with a needle they seize it so firmly that the branch can thus be shaken. Ciertos animales compuestos o zoófitos, como se les ha denominado, a saber: los polizoos, están provistos de curiosos órganos llamados avicularios. Estos difieren mucho de estructura en las distintas especies. En su estado más perfecto, se asemejan singularmente a la cabeza y pico de un buitre en miniatura, puesta sobre un cuello y capaz de movimiento, como lo es igualmente la mandíbula inferior. En una especie observada por mí, todos los avicularios de la misma rama, con la mandíbula inferior muy abierta, se movían simultáneamente hacia delante y hacia atrás, describiendo un ángulo de unos 90º, en el transcurso de cinco segundos, y su movimiento hacia temblar a todo el polizoo. Si se tocan las mandíbulas con una aguja, la cogen tan firmemente, que de este modo puede sacudirse la rama.
Mr. Mivart adduces this case, chiefly on account of the supposed difficulty of organs, namely the avicularia of the Polyzoa and the pedicellariae of the Echinodermata, which he considers as " essentially similar, " having been developed through natural selection in widely distinct divisions of the animal kingdom. But, as far as structure is concerned, I can see no similarity between tridactyle pedicellariae and avicularia. The latter resembles somewhat more closely the chelae or pincers of Crustaceans; and Mr. Mivart might have adduced with equal appropriateness this resemblance as a special difficulty, or even their resemblance to the head and beak of a bird. The avicularia are believed by Mr. Busk, Dr. Smitt and Dr. Nitsche--naturalists who have carefully studied this group--to be homologous with the zooids and their cells which compose the zoophyte, the movable lip or lid of the cell corresponding with the lower and movable mandible of the avicularium. Mr. Busk, however, does not know of any gradations now existing between a zooid and an avicularium. It is therefore impossible to conjecture by what serviceable gradations the one could have been converted into the other, but it by no means follows from this that such gradations have not existed. Míster Mivart aduce este caso, principalmente, en apoyo de la supuesta dificultad de que en divisiones muy distantes del reino animal se hayan desarrollado por selección natural órganos -como los avicularios de los polizoos y los pedicelarios de los equinodermos- que él considera como «esencialmente semejantes»; pero, por lo que se refiere a la estructura, no sé ver semejanza alguna entre los pedicelarios tridáctilos y los avicularios. Estos últimos se parecen algo más a las quelas o pinzas de los crustáceos, y míster Mivart pudo, con igual fundamento, haber aducido como una especial dificultad esta semejanza, y aun la semejanza con la cabeza y pico de un ave. Míster Busk, el doctor Smitt y el doctor Nitsche, naturalistas que han estudiado cuidadosamente este grupo, creen que los avicularios son homólogos de los zooides y sus celdas, que componen el zoófito, correspondiendo el labio u opérculo móvil de la celda a la mandíbula inferior movible del aviculario. Míster Busk, sin embargo, no conoce ninguna gradación, existente actualmente, entre un zooide y un aviculario. Es, por consiguiente, imposible conjeturar mediante qué gradaciones útiles pudo el uno convertirse en el otro; pero en modo alguno se sigue de esto que tales gradaciones no hayan existido.
As the chelae of Crustaceans resemble in some degree the avicularia of Polyzoa, both serving as pincers, it may be worth while to show that with the former a long series of serviceable gradations still exists. In the first and simplest stage, the terminal segment of a limb shuts down either on the square summit of the broad penultimate segment, or against one whole side, and is thus enabled to catch hold of an object, but the limb still serves as an organ of locomotion. We next find one corner of the broad penultimate segment slightly prominent, sometimes furnished with irregular teeth, and against these the terminal segment shuts down. By an increase in the size of this projection, with its shape, as well as that of the terminal segment, slightly modified and improved, the pincers are rendered more and more perfect, until we have at last an instrument as efficient as the chelae of a lobster. And all these gradations can be actually traced. Como las quelas de los crustáceos se parecen en algo a los avicularios de los polizoos, sirviendo ambos órganos como pinzas, puede valer la pena el demostrar que en los primeros existe todavía una larga serie de gradaciones útiles. En el estado primero y más sencillo, el segmento terminal de una pata se dobla sobre la terminación rectangular del penúltimo segmento, que es ancho, o contra todo un lado, y puede así hacer presa de un objeto; pero la pata sirve todavía como órgano de locomoción. Inmediatamente después encontramos un ángulo del ancho del segmento penúltimo, ligeramente prominente, provisto a veces de dientes irregulares, y contra éstos se cierra el segmento terminal. Aumentando el tamaño de esta prominencia con su forma y el del segmento terminal con ligera modificación y perfeccionamiento, las pinzas se vuelven cada vez más perfectas, hasta que, al fin, tenemos un instrumento tan eficaz como las quelas de un bogavante, y todas estas gradaciones pueden seguirse de hecho.
Besides the avicularia, the polyzoa possess curious organs called vibracula. These generally consist of long bristles, capable of movement and easily excited. In one species examined by me the vibracula were slightly curved and serrated along the outer margin, and all of them on the same polyzoary often moved simultaneously; so that, acting like long oars, they swept a branch rapidly across the object-glass of my microscope. When a branch was placed on its face, the vibracula became entangled, and they made violent efforts to free themselves. They are supposed to serve as a defence, and may be seen, as Mr. Busk remarks, " to sweep slowly and carefully over the surface of the polyzoary, removing what might be noxious to the delicate inhabitants of the cells when their tentacula are protruded. " The avicularia, like the vibracula, probably serve for defence, but they also catch and kill small living animals, which, it is believed, are afterwards swept by the currents within reach of the tentacula of the zooids. Some species are provided with avicularia and vibracula, some with avicularia alone and a few with vibracula alone. Además de los avicularios, poseen los polizoos los curiosos órganos llamados vibráculos. Consisten éstos generalmente en largas cerdas capaces de movimiento, fácilmente excitables. En una especie examinada por mí, los vibráculos eran ligeramente curvos y dentados en el borde externo, y todos los del mismo polizoo, con frecuencia, se movían simultáneamente, de modo que, obrando como largos remos, hacían pasar rápidamente una rama de una parte a otra del portaobjetos de mi microscopio. Si se colocaba una rama sobre su cara, los vibráculos quedaban enredados, y hacían violentos esfuerzos para desembarazarse. Se supone que los vibráculos sirven de defensa, y que se les puede ver, como hace observar míster Busk, «barrer lenta y cuidadosamente la superficie del polizoo, quitando lo que puede ser perjudicial a los delicados habitantes de las celdas cuando éstos tienen extendidos los tentáculos». Los avicularios, lo mismo que los vibráculos, sirven probablemente para defensa; pero también atrapan y matan pequeños animales vivos, que se supone que son arrastrados luego por las corrientes hasta llegar al alcance de los tentáculos de los zooides. Algunas especies están provistas de avicularios y vibráculos; otras, de avicularios sólo, y algunas, sólo de vibráculos.
It is not easy to imagine two objects more widely different in appearance than a bristle or vibraculum, and an avicularium like the head of a bird; yet they are almost certainly homologous and have been developed from the same common source, namely a zooid with its cell. Hence, we can understand how it is that these organs graduate in some cases, as I am informed by Mr. Busk, into each other. Thus, with the avicularia of several species of Lepralia, the movable mandible is so much produced and is so like a bristle that the presence of the upper or fixed beak alone serves to determine its avicularian nature. The vibracula may have been directly developed from the lips of the cells, without having passed through the avicularian stage; but it seems more probable that they have passed through this stage, as during the early stages of the transformation, the other parts of the cell, with the included zooid, could hardly have disappeared at once. In many cases the vibracula have a grooved support at the base, which seems to represent the fixed beak; though this support in some species is quite absent. This view of the development of the vibracula, if trustworthy, is interesting; for supposing that all the species provided with avicularia had become extinct, no one with the most vivid imagination would ever have thought that the vibracula had originally existed as part of an organ, resembling a bird's head, or an irregular box or hood. It is interesting to see two such widely different organs developed from a common origin; and as the movable lip of the cell serves as a protection to the zooid, there is no difficulty in believing that all the gradations, by which the lip became converted first into the lower mandible of an avicularium, and then into an elongated bristle, likewise served as a protection in different ways and under different circumstances. No es fácil imaginar dos objetos más diferentes, en apariencia, que una cerda o vibráculo y un aviculario, parecido a la cabeza de un ave; y, sin embargo, son, casi con seguridad, homólogos, y se han desarrollado a partir del mismo origen común, o sea, el zooide con su celda. Por consiguiente, podemos comprender por qué, en algunos casos, hay gradaciones entre estos órganos, según me informa míster Busk. Así, en los avicularios de diferentes especies de Lepralia la mandíbula móvil es tan saliente y parecida a una cerda, que sólo la presencia de la mandíbula superior o pico fijo sirve para determinar su naturaleza de aviculario. Los vibráculos pueden haberse desarrollado directamente de los opérculos de las celdas, sin haber pasado por el estado de avicularios; pero parece más probable que hayan pasado por éste, pues durante los primeros estados de la transformación, las otras partes de la celda, con el zooide que comprende, difícilmente pudieron haber desaparecido de una vez. En muchos casos los vibráculos tienen en su base un soporte con surcos, que parece representar el pico fijo, aun cuando este soporte, en algunas especies, falta por completo. Esta teoría del desarrollo de los vibráculos, si merece crédito, es interesante, pues suponiendo que todas las especies provistas de avicularios se hubieran extinguido, nadie, ni aun con la más viva imaginación, hubiese nunca pensado que los vibráculos habían existido primitivamente como parte de un órgano parecido a un pico de un ave, o a una caja irregular o caperuza. Es interesante ver que estos dos órganos tan diferentes se han desarrollado a partir de un origen común, y como el opérculo móvil de las celdas sirve de protección al zooide, no hay dificultad en creer que todas las gradaciones, mediante las cuales el opérculo llegó a convertirse, primero en mandíbula superior de un aviculario y luego en alargada cerda, sirvieron igualmente de protección de diferentes modos y en circunstancias diferentes.
In the vegetable kingdom Mr. Mivart only alludes to two cases, namely the structure of the flowers of orchids, and the movements of climbing plants. With respect to the former, he says: " The explanation of their ORIGIN is deemed thoroughly unsatisfactory--utterly insufficient to explain the incipient, infinitesimal beginnings of structures which are of utility only when they are considerably developed. " As I have fully treated this subject in another work, I will here give only a few details on one alone of the most striking peculiarities of the flowers of orchids, namely, their pollinia. A pollinium, when highly developed, consists of a mass of pollen-grains, affixed to an elastic foot-stalk or caudicle, and this to a little mass of extremely viscid matter. The pollinia are by this means transported by insects from one flower to the stigma of another. In some orchids there is no caudicle to the pollen-masses, and the grains are merely tied together by fine threads; but as these are not confined to orchids, they need not here be considered; yet I may mention that at the base of the orchidaceous series, in Cypripedium, we can see how the threads were probably first developed. In other orchids the threads cohere at one end of the pollen-masses; and this forms the first or nascent trace of a caudicle. That this is the origin of the caudicle, even when of considerable length and highly developed, we have good evidence in the aborted pollen-grains which can sometimes be detected embedded within the central and solid parts. En el reino vegetal, míster Mivart cita sólo dos casos, a saber: la estructura de las flores de las orquídeas y el movimiento de las plantas trepadoras. En cuanto al primero, dice: «La explicación de su origen es juzgada como nada satisfactoria, es totalmente insuficiente para explicar los comienzos incipientes infinitesimales de estructuras que sólo son útiles cuando se han desarrollado considerablemente». Como he tratado extensamente este asunto en otra obra, daré aquí solamente algunos detalles acerca de una sola de las más llamativas particularidades de las flores de las orquídeas, o sea sus polinias. Una polinia, cuando está muy desarrollada, consiste en una gran masa de polen unida a un pedúnculo elástico o caudículo, y éste a una pequeña masa de materia sumamente viscosa. Las polinias, de este modo, son transportadas por los insectos de una flor al estigma de otra. En algunas orquídeas no hay caudículo para las masas de polen, y los granos están simplemente unidos entre sí por hilos finísimos, pero como esto no está limitado a las orquídeas; no es necesario tratarlo aquí, aun cuando he de mencionar que en el principio de la serie de las orquídeas, en Cypripedium, podemos ver cómo los hilos se desarrollaron probablemente al principio. En otras orquídeas los hilos se unen entre sí, en un extremo de las masas de polen, y esto forma el primer indicio o aparición de un caudículo. En los granos de polen abortados, que pueden a veces descubrirse enclavados entre las partes centrales y consistentes, tenemos una buena prueba de que es éste el origen del caudículo, aun cuando sea de longitud considerable y esté muy desarrollado.
With respect to the second chief peculiarity, namely, the little mass of viscid matter attached to the end of the caudicle, a long series of gradations can be specified, each of plain service to the plant. In most flowers belonging to other orders the stigma secretes a little viscid matter. Now, in certain orchids similar viscid matter is secreted, but in much larger quantities by one alone of the three stigmas; and this stigma, perhaps in consequence of the copious secretion, is rendered sterile. When an insect visits a flower of this kind, it rubs off some of the viscid matter, and thus at the same time drags away some of the pollen-grains. >From this simple condition, which differs but little from that of a multitude of common flowers, there are endless gradations--to species in which the pollen-mass terminates in a very short, free caudicle--to others in which the caudicle becomes firmly attached to the viscid matter, with the sterile stigma itself much modified. In this latter case we have a pollinium in its most highly developed and perfect condition. He who will carefully examine the flowers of orchids for himself will not deny the existence of the above series of gradations--from a mass of pollen-grains merely tied together by threads, with the stigma differing but little from that of the ordinary flowers, to a highly complex pollinium, admirably adapted for transportal by insects; nor will he deny that all the gradations in the several species are admirably adapted in relation to the general structure of each flower for its fertilisation by different insects. In this, and in almost every other case, the enquiry may be pushed further backwards; and it may be asked how did the stigma of an ordinary flower become viscid, but as we do not know the full history of any one group of beings, it is as useless to ask, as it is hopeless to attempt answering, such questions. Por lo que se refiere a la segunda particularidad principal, o sea a la pequeña masa de materia viscosa adherida al extremo del caudículo, puede especificarse una larga serie de gradaciones, todas ellas de utilidad evidente para la planta. En la mayor parte de las flores que pertenecen a otros órdenes, el estigma segrega un poco de materia viscosa. Ahora bien; en ciertas orquídeas, una materia viscosa semejante es segregada por uno solo de los tres estigmas, pero en cantidades mucho mayores, y este estigma se ha vuelto estéril quizá a consecuencia de la copiosa secreción. Cuando un insecto visita una flor de esta clase, quita, trotando, algo de la materia viscosa y, al mismo tiempo, arrastra algunos de los granos de polen. A partir de esta sencilla disposición, que difiere poquísimo de la de una multitud de flores ordinarias, existen infinitas gradaciones a especies en las que la masa de polen termina en un cortísimo caudículo libre, y a otras especies en las cuales el caudículo se adhiere firmemente a la materia viscosa, y en las que el mismo estigma estéril está muy modificado. En este último caso tenemos una polinia en su condición más desarrollada y perfecta. El que examine cuidadosamente por sí mismo las flores de las orquídeas, no negará la existencia de esta serie de gradaciones, desde una masa de granos de polen, simplemente unidos entre sí por filamentos, con el estigma muy poco diferente del de una flor ordinaria, hasta una polinia sumamente complicada y admirablemente adaptada para el transporte por los insectos; ni tampoco negará que todas las gradaciones, en las diferentes especies, están admirablemente adaptadas, en relación a la estructura general de cada flor, para su fecundación por diversos insectos. En éste y en casi todos los demás casos se puede dirigir la indagación más atrás, y se puede preguntar cómo se hizo viscoso el estigma de una flor ordinaria; mas como no conocemos la historia completa de ningún grupo de seres, es tan inútil hacer estas preguntas como aguardar una respuesta.
We will now turn to climbing plants. These can be arranged in a long series, from those which simply twine round a support, to those which I have called leaf-climbers, and to those provided with tendrils. In these two latter classes the stems have generally, but not always, lost the power of twining, though they retain the power of revolving, which the tendrils likewise possess. The gradations from leaf-climbers to tendril bearers are wonderfully close, and certain plants may be differently placed in either class. But in ascending the series from simple twiners to leaf-climbers, an important quality is added, namely sensitiveness to a touch, by which means the foot-stalks of the leaves or flowers, or these modified and converted into tendrils, are excited to bend round and clasp the touching object. He who will read my memoir on these plants will, I think, admit that all the many gradations in function and structure between simple twiners and tendril-bearers are in each case beneficial in a high degree to the species. For instance, it is clearly a great advantage to a twining plant to become a leaf-climber; and it is probable that every twiner which possessed leaves with long foot-stalks would have been developed into a leaf-climber, if the foot-stalks had possessed in any slight degree the requisite sensitiveness to a touch. Pasemos ahora a las plantas trepadoras. Pueden ordenarse éstas formando una larga serie, desde las que simplemente se enroscan alrededor de un soporte a las que he llamado trepadores foliares («leafclimbers») y las que están provistas de zarcillos. En estas dos últimas clases los tallos han perdido generalmente, aunque no siempre, la facultad de enroscarse, aun cuando conservan la facultad de rotación, que poseen también los zarcillos. Las gradaciones entre las plantas trepadoras foliares y las que tienen zarcillos son maravillosas, y ciertas plantas pueden ser colocadas indistintamente en cualquiera de las dos clases. Pero ascendiendo en la serie, desde las plantas que simplemente se enroscan hasta las trepadoras foliares, se añade una importante cualidad, o sea la sensibilidad al contacto, por medio de la cual los pedúnculos de las flores y los peciolos de las hojas, o éstos modificados, convertidos en zarcillos, son excitados a encorvarse alrededor del objeto que los toca y agarrarse a él. El que lea mi memoria sobre estas plantas admitirá, creo yo, que todas las muchas gradaciones de función y conformación existentes entre las plantas que simplemente se enroscan y las que tienen zarcillos son en cada caso utilísimas a la especie. Por ejemplo: es, evidentemente, una gran ventaja para una planta que se enrosca el volverse trepadora foliar, y es probable que toda planta que se enrosca, que posea hojas con peciolos largos, se hubiera convertido en planta trepadora foliar si los peciolos hubiesen poseído, en algún grado, la necesaria sensibilidad al contacto.
As twining is the simplest means of ascending a support, and forms the basis of our series, it may naturally be asked how did plants acquire this power in an incipient degree, afterwards to be improved and increased through natural selection. The power of twining depends, firstly, on the stems while young being extremely flexible (but this is a character common to many plants which are not climbers); and, secondly, on their continually bending to all points of the compass, one after the other in succession, in the same order. By this movement the stems are inclined to all sides, and are made to move round and round. As soon as the lower part of a stem strikes against any object and is stopped, the upper part still goes on bending and revolving, and thus necessarily twines round and up the support. The revolving movement ceases after the early growth of each shoot. As in many widely separated families of plants, single species and single genera possess the power of revolving, and have thus become twiners, they must have independently acquired it, and cannot have inherited it from a common progenitor. Hence, I was led to predict that some slight tendency to a movement of this kind would be found to be far from uncommon with plants which did not climb; and that this had afforded the basis for natural selection to work on and improve. When I made this prediction, I knew of only one imperfect case, namely, of the young flower-peduncles of a Maurandia which revolved slightly and irregularly, like the stems of twining plants, but without making any use of this habit. Soon afterwards Fritz Muller discovered that the young stems of an Alisma and of a Linum-- plants which do not climb and are widely separated in the natural system-- revolved plainly, though irregularly, and he states that he has reason to suspect that this occurs with some other plants. These slight movements appear to be of no service to the plants in question; anyhow, they are not of the least use in the way of climbing, which is the point that concerns us. Nevertheless we can see that if the stems of these plants had been flexible, and if under the conditions to which they are exposed it had profited them to ascend to a height, then the habit of slightly and irregularly revolving might have been increased and utilised through natural selection, until they had become converted into well-developed twining species. Como el enroscarse es el modo más sencillo de subir por un soporte y forma la base de nuestra serie, se puede naturalmente preguntar cómo adquirieron las plantas esta facultad en un grado incipiente, para que se perfeccionase y desarrollase después por la selección natural. La facultad en enroscarse depende, en primer lugar, de que los tallos, cuando jóvenes, sean muy flexibles -y éste es un carácter común a muchas plantas que no son trepadoras-, y, en segundo lugar, de que de continuo se dirijan hacia todos los puntos del horizonte, uno después de otro, sucesivamente, en el mismo orden. Mediante este movimiento, los tallos se inclinan hacia todos los lados, lo que les hace dar vueltas y vueltas. Tan pronto como la parte inferior de un tallo choca contra un objeto cualquiera y es detenida, la parte superior continúa todavía encorvándose y girando, y de este modo necesariamente se enrosca y sube por el soporte. El movimiento de rotación cesa después que ha empezado a crecer cada vástago. Como en muchas familias distintas de plantas una sola especie o un solo género poseen la facultad de girar, habiendo llegado de este modo a ser trepadores, tienen que haber adquirido independientemente esta facultad, y no pueden haberla heredado de un antepasado común. Por consiguiente, fui llevado a predecir que se encontraría que dista mucho de ser rara en plantas que no trepan una ligera tendencia a un movimiento de esta clase, y que esto ha proporcionado la base para que la selección natural trabajase y produjese perfeccionamiento. Cuando hice esta predicción sólo conocía yo un caso imperfecto: el de los pedúnculos florales jóvenes de una Maurandia, que giran débil e irregularmente, como los tallos de las plantas volubles, pero sin hacer uso alguno de esta costumbre. Poco después, Fritz Müller descubrió que los tallos jóvenes de una Alisma y de un Línum -plantas que no trepan y que están muy separadas en el sistema natural- giraban manifiestamente, aunque con irregularidad, y afirma que tiene fundamento para sospechar que esto ocurre en algunas otras plantas. Estos ligeros movimientos parecen no ser de utilidad alguna a las plantas en cuestión; en todo caso, no tienen la menor utilidad en lo que se refiere a trepar, que es el punto que nos interesa. Sin embargo, podemos ver que si los tallos de estas plantas hubiesen sido flexibles, y si en las condiciones a que están sometidas les hubiese aprovechado subir a cierta altura, entonces la costumbre de girar ligera e irregularmente hubiera podido acrecentarse y ser utilizada mediante selección natural, hasta que se hubiesen convertido en especies volubles bien desarrolladas.
With respect to the sensitiveness of the foot-stalks of the leaves and flowers, and of tendrils, nearly the same remarks are applicable as in the case of the revolving movements of twining plants. As a vast number of species, belonging to widely distinct groups, are endowed with this kind of sensitiveness, it ought to be found in a nascent condition in many plants which have not become climbers. This is the case: I observed that the young flower-peduncles of the above Maurandia curved themselves a little towards the side which was touched. Morren found in several species of Oxalis that the leaves and their foot-stalks moved, especially after exposure to a hot sun, when they were gently and repeatedly touched, or when the plant was shaken. I repeated these observations on some other species of Oxalis with the same result; in some of them the movement was distinct, but was best seen in the young leaves; in others it was extremely slight. It is a more important fact that according to the high authority of Hofmeister, the young shoots and leaves of all plants move after being shaken; and with climbing plants it is, as we know, only during the early stages of growth that the foot-stalks and tendrils are sensitive. Por lo que se refiere a la sensibilidad de los peciolos y pedúnculos de las hojas y flores y de los zarcillos, casi son aplicables las mismas observaciones que en el caso de los movimientos giratorios de las plantas volubles. Como un gran número de especies pertenecientes a grupos muy distintos están dotadas de esta clase de sensibilidad, ésta tiene que encontrarse en estado naciente en muchas plantas que no se han vuelto trepadoras. Y así ocurre; observé que los pedúnculos florales jóvenes de la Maurandia antes citada se encorvaban un poco hacia el lado que era tocado. Morren observó en varias especies de Oxalis que las hojas y sus peciolos se movían, sobre todo después de haberlas expuesto a un sol ardiente, cuando eran tocados suave y repetidamente o cuando la planta era sacudida. He repetido estas observaciones en algunas otras especies de Oxalis, con el mismo resultado; en algunas de ellas, el movimiento era perceptible, pero se veía mejor en las hojas jóvenes; en otras era sumamente débil. Un hecho muy importante es que, según la alta autoridad de Hofmeister, los vástagos y hojas jóvenes de todas las plantas se mueven después que han sido sacudidas, y sabemos que, en las plantas trepadoras, sólo durante los primeros estados de crecimiento son sensibles los peciolos y zarcillos.
It is scarcely possible that the above slight movements, due to a touch or shake, in the young and growing organs of plants, can be of any functional importance to them. But plants possess, in obedience to various stimuli, powers of movement, which are of manifest importance to them; for instance, towards and more rarely from the light--in opposition to, and more rarely in the direction of, the attraction of gravity. When the nerves and muscles of an animal are excited by galvanism or by the absorption of strychnine, the consequent movements may be called an incidental result, for the nerves and muscles have not been rendered specially sensitive to these stimuli. So with plants it appears that, from having the power of movement in obedience to certain stimuli, they are excited in an incidental manner by a touch, or by being shaken. Hence there is no great difficulty in admitting that in the case of leaf-climbers and tendril-bearers, it is this tendency which has been taken advantage of and increased through natural selection. It is, however, probable, from reasons which I have assigned in my memoir, that this will have occurred only with plants which had already acquired the power of revolving, and had thus become twiners. Apenas es posible que estos débiles movimientos de los órganos jóvenes y crecientes de las plantas, debidos al contacto, o al sacudimiento, puedan ser de alguna importancia funcional. Pero, obedeciendo a diferentes estímulos, las plantas poseen facultades de movimiento que son de importancia manifiesta para ellas; por ejemplo, movimiento hacia la luz, y rara vez apartándose de ésta; movimiento en oposición de la atracción de la gravedad, y rara vez en dirección de ésta. Cuando los nervios y músculos de un animal son excitados por galvanismo o por la absorción de estricnina, puede decirse que los movimientos consiguientes son un resultado accidental, pues los nervios y músculos no se han vuelto especialmente sensibles a estos estímulos. También las plantas parece que, a causa de tener facultad de movimiento, obedeciendo a determinados estímulos, son excitadas de un modo accidental por el contacto o por sacudidas. Por consiguiente, no hay gran dificultad en admitir que, en el taso de plantas de trepadoras foliares o que tienen zarcillos, esta tendencia ha sido aprovechada y aumentada por selección natural. Es, sin embargo, probable, por las razones que he señalado en mi memoria, que esto habrá ocurrido sólo en plantas que habían adquirido ya la facultad de girar y que, de este modo, se habían hecho volubles.
I have already endeavoured to explain how plants became twiners, namely, by the increase of a tendency to slight and irregular revolving movements, which were at first of no use to them; this movement, as well as that due to a touch or shake, being the incidental result of the power of moving, gained for other and beneficial purposes. Whether, during the gradual development of climbing plants, natural selection has been aided by the inherited effects of use, I will not pretend to decide; but we know that certain periodical movements, for instance the so-called sleep of plants, are governed by habit. Me he esforzado ya en explicar de qué modo las plantas llegaron a ser volubles, a saber, por el aumento de la tendencia a movimientos giratorios débiles e irregulares que, al principio, no les eran de utilidad alguna, siendo este movimiento, lo mismo que el debido al contacto o sacudida, un resultado incidental de la facultad de movimiento adquirida para otros fines útiles. No pretenderé decidir si la selección natural ha sido o no ayudada durante el desarrollo gradual de las plantas trepadoras por los efectos hereditarios del uso; pero sabemos que ciertos movimientos periódicos, por ejemplo, el llamado sueño de las plantas, están regulados por la costumbre.
I have now considered enough, perhaps more than enough, of the cases, selected with care by a skilful naturalist, to prove that natural selection is incompetent to account for the incipient stages of useful structures; and I have shown, as I hope, that there is no great difficulty on this head. A good opportunity has thus been afforded for enlarging a little on gradations of structure, often associated with strange functions--an important subject, which was not treated at sufficient length in the former editions of this work. I will now briefly recapitulate the foregoing cases. He considerado, pues, los suficientes casos -y quizá más de los suficientes-, elegidos cuidadosamente por un competente naturalista, para probar que la selección natural es incapaz de explicar los estados incipientes de las estructuras útiles, y he demostrado -según espero- que no existe gran dificultad sobre este punto. Se ha presentado así una buena oportunidad para extenderse un poco sobre las gradaciones de estructura, asociadas muchas veces a cambio de funciones, asunto importante que no ha sido tratado con extensión bastante en las ediciones anteriores de esta obra. Recapitularé ahora brevemente los casos precedentes.
With the giraffe, the continued preservation of the individuals of some extinct high-reaching ruminant, which had the longest necks, legs, etc., and could browse a little above the average height, and the continued destruction of those which could not browse so high, would have sufficed for the production of this remarkable quadruped; but the prolonged use of all the parts, together with inheritance, will have aided in an important manner in their co-ordination. With the many insects which imitate various objects, there is no improbability in the belief that an accidental resemblance to some common object was in each case the foundation for the work of natural selection, since perfected through the occasional preservation of slight variations which made the resemblance at all closer; and this will have been carried on as long as the insect continued to vary, and as long as a more and more perfect resemblance led to its escape from sharp-sighted enemies. In certain species of whales there is a tendency to the formation of irregular little points of horn on the palate; and it seems to be quite within the scope of natural selection to preserve all favourable variations, until the points were converted, first into lamellated knobs or teeth, like those on the beak of a goose--then into short lamellae, like those of the domestic ducks--and then into lamellae, as perfect as those of the shoveller-duck--and finally into the gigantic plates of baleen, as in the mouth of the Greenland whale. In the family of the ducks, the lamellae are first used as teeth, then partly as teeth and partly as a sifting apparatus, and at last almost exclusively for this latter purpose. En el caso de la jirafa, la conservación continua de aquellos individuos de algún rumiante extinguido que alcanzasen muy alto, que tuviesen el cuello, las patas, etc., más largos y pudiesen ramonear un poco por encima de la altura media, y la continuada destrucción de los individuos que no pudiesen ramonear tan alto, habría sido suficiente para la producción de este notable cuadrúpedo; aunque el uso prolongado de todas las partes, unido a la herencia, habrán ayudado de un modo importante a su coordinación. Respecto a los numerosos insectos que imitan a diversos objetos, no hay nada de improbable en la creencia de que una semejanza accidental con algún objeto común fue, en cada caso, la base para la labor de la selección natural, perfeccionada después por la conservación accidental de ligeras variaciones que hiciesen la semejanza mucho mayor; y esto habrá proseguido mientras el insecto continuase variando y mientras una semejanza, cada vez más perfecta, le permitiese escapar de enemigos dotados de vista penetrante. En ciertas especies de cetáceos existe una tendencia a la formación de pequeñas puntas córneas y regulares en el paladar; y parece estar por completo dentro del radio de acción de la selección natural el conservar todas las variaciones favorables hasta que las puntas se convirtieron, primero, en prominencias laminares o dientes como los del pico del ganso; luego, en laminillas cortas como las de los patos domésticos; después, en laminillas tan perfectas como las del pato cucharetero, y, finalmente, en las gigantescas placas o barbas, como las de la boca de la ballena franca. En la familia de los patos, las laminillas se usan primero como dientes; luego, en parte, como dientes y, en parte, como un aparato filtrante, y, por fin, se usan, casi exclusivamente, para este último objeto.
With such structures as the above lamellae of horn or whalebone, habit or use can have done little or nothing, as far as we can judge, towards their development. On the other hand, the transportal of the lower eye of a flat-fish to the upper side of the head, and the formation of a prehensile tail, may be attributed almost wholly to continued use, together with inheritance. With respect to the mammae of the higher animals, the most probable conjecture is that primordially the cutaneous glands over the whole surface of a marsupial sack secreted a nutritious fluid; and that these glands were improved in function through natural selection, and concentrated into a confined area, in which case they would have formed a mamma. There is no more difficulty in understanding how the branched spines of some ancient Echinoderm, which served as a defence, became developed through natural selection into tridactyle pedicellariae, than in understanding the development of the pincers of crustaceans, through slight, serviceable modifications in the ultimate and penultimate segments of a limb, which was at first used solely for locomotion. In the avicularia and vibracula of the Polyzoa we have organs widely different in appearance developed from the same source; and with the vibracula we can understand how the successive gradations might have been of service. With the pollinia of orchids, the threads which originally served to tie together the pollen-grains, can be traced cohering into caudicles; and the steps can likewise be followed by which viscid matter, such as that secreted by the stigmas of ordinary flowers, and still subserving nearly but not quite the same purpose, became attached to the free ends of the caudicles--all these gradations being of manifest benefit to the plants in question. With respect to climbing plants, I need not repeat what has been so lately said. En estructuras tales como las láminas córneas o barbas de ballena, hasta donde nosotros podemos juzgar, la costumbre o uso poco o nada ha podido hacer tocante a su desarrollo. Por el contrario, puede atribuirse, casi por completo, al uso continuado, unido a la herencia, el traslado del ojo inferior de un pleuronéctido al lado superior de la cabeza; y la formación de una cola prensil puede atribuirse casi por completo al uso continuado, unido a la herencia. Por lo que se refiere a las mamas de los animales superiores, la conjetura más probable es que primitivamente las glándulas cutáneas de toda la superficie de un saco marsupial segregasen un líquido nutritivo, y que estas glándulas se perfeccionasen en su función por selección natural y se concentrasen en espacios limitados, en cuyo caso habrían formado una mama. No existe mayor dificultad en comprender cómo las espinas ramificadas de algunos equinodermos antiguos, que servían de defensa, se convirtieron mediante selección natural en pedicelarios tridáctilos, que en comprender el desarrollo de las pinzas de los crustáceos mediante ligeras modificaciones útiles en el último y el penúltimo segmentos de un miembro que al principio se usaba sólo para la locomoción. En los avicularios y vibráculos de los polizoos tenemos órganos muy diferentes en apariencia, que se han desarrollado a partir de un origen común; y en los vibráculos podemos comprender cómo pudieron haber sido de utilidad las gradaciones sucesivas. En las polinias de las orquídeas pueden seguirse los filamentos que primitivamente sirvieron para unir los granos de polen hasta que se reúnen, formando caudículas, y pueden seguirse igualmente los grados por los que una materia viscosa, como la segregada por los estigmas de las flores ordinarias, y sirviendo todavía casi -aunque no exactamente- para el mismo objeto, llegó a quedar adherida al extremo libre de las caudículas, siendo todas estas gradaciones de manifiesta utilidad para las plantas en cuestión. Por lo que se refiere a las plantas trepadoras, no necesito repetir lo que se ha dicho últimamente.
It has often been asked, if natural selection be so potent, why has not this or that structure been gained by certain species, to which it would apparently have been advantageous? But it is unreasonable to expect a precise answer to such questions, considering our ignorance of the past history of each species, and of the conditions which at the present day determine its numbers and range. In most cases only general reasons, but in some few cases special reasons, can be assigned. Thus to adapt a species to new habits of life, many co-ordinated modifications are almost indispensable, and it may often have happened that the requisite parts did not vary in the right manner or to the right degree. Many species must have been prevented from increasing in numbers through destructive agencies, which stood in no relation to certain structures, which we imagine would have been gained through natural selection from appearing to us advantageous to the species. In this case, as the struggle for life did not depend on such structures, they could not have been acquired through natural selection. In many cases complex and long-enduring conditions, often of a peculiar nature, are necessary for the development of a structure; and the requisite conditions may seldom have concurred. The belief that any given structure, which we think, often erroneously, would have been beneficial to a species, would have been gained under all circumstances through natural selection, is opposed to what we can understand of its manner of action. Mr. Mivart does not deny that natural selection has effected something; but he considers it as " demonstrably insufficient " to account for the phenomena which I explain by its agency. His chief arguments have now been considered, and the others will hereafter be considered. They seem to me to partake little of the character of demonstration, and to have little weight in comparison with those in favour of the power of natural selection, aided by the other agencies often specified. I am bound to add, that some of the facts and arguments here used by me, have been advanced for the same purpose in an able article lately published in the " Medico-Chirurgical Review. " Se ha preguntado muchas veces: si la selección natural es tan potente, ¿por qué no ha sido conseguida por una especie dada ésta o aquélla conformación, que, al parecer, le habría sido ventajosa? Pero no es razonable esperar una respuesta precisa a estas cuestiones, si consideramos nuestra ignorancia de la historia pasada de cada especie y de las condiciones que actualmente determinan el número de sus individuos y su distribución geográfica. En la mayor parte de los casos sólo pueden asignarse razones generales; pero en algunos pueden señalarse razones especiales. Así, para que una especie se adapte a costumbres nuevas, son casi indispensables muchas modificaciones coordinadas, y muchas veces puede haber ocurrido que las partes necesarias no variaron del modo debido o hasta el punto debido. El aumento numérico tiene que haber sido impedido en muchas especies por agentes destructores que no estaban en relación alguna con ciertas conformaciones que imaginamos que deberían haber sido obtenidas por selección natural, porque nos parece que son ventajosas a las especies. En este caso, como la lucha por la vida no depende de estas conformaciones, pudieron no haber sido adquiridas por selección natural. En muchos casos, para el desarrollo de una estructura son necesarias condiciones complejas de mucha duración y, con frecuencia, de naturaleza particular, y las condiciones requeridas raras veces se han reunido. La opinión de que cualquier conformación dada, que creemos -erróneamente muchas veces- que hubiese sido útil a una especie, tiene que haber sido conseguida, en cualesquiera circunstancia, por selección natural, es opuesta a lo que podemos comprender acerca de su modo de acción. Míster Mivart no niega que la selección natural haya efectuado algo, pero considera que puede «demostrarse que es insuficiente» para explicar los fenómenos que explico yo por su acción. Sus argumentos principales han sido ya considerados, y los demás lo serán después. Me parece que participan poco del carácter de una demostración, y que son de poco peso en comparación de los que existen en favor del poder de la selección natural, ayudada por las otras causas varias veces señaladas. Debo añadir que algunos de los hechos y argumentos utilizados por mí en este caso han sido propuestos con el mismo objeto en un excelente artículo publicado recientemente en la Medico-Chirurgical Review.
At the present day almost all naturalists admit evolution under some form. Mr. Mivart believes that species change through " an internal force or tendency, " about which it is not pretended that anything is known. That species have a capacity for change will be admitted by all evolutionists; but there is no need, as it seems to me, to invoke any internal force beyond the tendency to ordinary variability, which through the aid of selection, by man has given rise to many well-adapted domestic races, and which, through the aid of natural selection, would equally well give rise by graduated steps to natural races or species. The final result will generally have been, as already explained, an advance, but in some few cases a retrogression, in organisation. En la actualidad, casi todos los naturalistas admiten la evolución bajo alguna forma. Míster Mivart opina que las especies cambian a causa de «una fuerza interna o tendencia», acerca de la cual no se pretende que se sepa nada. Que las especies son capaces de cambio, será admitido por todos los evolucionistas, pero no hay necesidad alguna, me parece a mí, de invocar ninguna fuerza interna fuera de la tendencia a la variación ordinaria que, gracias a la ayuda de la selección del hombre, ha dado origen a muchas razas domésticas bien adaptadas, y que, gracias a la ayuda de la selección daría igualmente origen, por una serie de gradaciones, a las razas o especies naturales. El resultado final, generalmente, habrá sido, como ya se explicó, un progreso en la organización; pero en un corto número de casos habrá sido un retroceso.
Mr. Mivart is further inclined to believe, and some naturalists agree with him, that new species manifest themselves " with suddenness and by modifications appearing at once. " For instance, he supposes that the differences between the extinct three-toed Hipparion and the horse arose suddenly. He thinks it difficult to believe that the wing of a bird " was developed in any other way than by a comparatively sudden modification of a marked and important kind; " and apparently he would extend the same view to the wings of bats and pterodactyles. This conclusion, which implies great breaks or discontinuity in the series, appears to me improbable in the highest degree. Míster Mivart, además, se inclina a opinar, y algunos naturalistas están de acuerdo con él, que las especies nuevas se manifiestan «súbitamente y por modificaciones que aparecen de una vez». Supone, por ejemplo, que las diferencias entre el extinguido Hipparion, que tenía tres dedos, y el caballo, surgieron de repente. Piensa que es difícil creer que el ala de un ave se desarrollase de otro modo que por una modificación «relativamente súbita de carácter señalado e importante», y, al parecer, haría extensiva la misma opinión a las alas de los murciélagos y pterodáctilos. Esta conclusión, que implica grandes interrupciones o discontinuidad en las series, me parece sumamente improbable.
Everyone who believes in slow and gradual evolution, will of course admit that specific changes may have been as abrupt and as great as any single variation which we meet with under nature, or even under domestication. But as species are more variable when domesticated or cultivated than under their natural conditions, it is not probable that such great and abrupt variations have often occurred under nature, as are known occasionally to arise under domestication. Of these latter variations several may be attributed to reversion; and the characters which thus reappear were, it is probable, in many cases at first gained in a gradual manner. A still greater number must be called monstrosities, such as six-fingered men, porcupine men, Ancon sheep, Niata cattle, etc.; and as they are widely different in character from natural species, they throw very little light on our subject. Excluding such cases of abrupt variations, the few which remain would at best constitute, if found in a state of nature, doubtful species, closely related to their parental types. Todo el que crea en una evolución lenta y gradual, admitirá sin duda que los cambios específicos pueden haber sido tan bruscos y grandes como cualquier variación aislada de las que nos encontramos en la naturaleza, o hasta en estado doméstico. Pero, como las especies son más variables cuando están domesticadas o cultivadas que en sus condiciones naturales, no es probable que tales variaciones grandes y bruscas hayan ocurrido con frecuencia en la Naturaleza, como se sabe que surgen accidentalmente en domesticidad. De estas últimas variaciones, algunas pueden atribuirse a reversión, y los caracteres que de este modo reaparecen, en muchos casos, fueron probablemente obtenidos al principio de un modo gradual. Un número todavía mayor merecen el nombre de monstruosidades, como los hombres de seis dedos, los hombres puercos espines, las ovejas ancon, las vacas ñatas, etc.; pero como difieren mucho por sus caracteres de las especies naturales, arrojan poca luz sobre nuestro asunto. Excluyendo estos casos de variaciones bruscas, los pocos restantes, si se encontrasen en estado natural, constituirían, a lo sumo, especies dudosas muy afines con sus tipos progenitores.
My reasons for doubting whether natural species have changed as abruptly as have occasionally domestic races, and for entirely disbelieving that they have changed in the wonderful manner indicated by Mr. Mivart, are as follows. According to our experience, abrupt and strongly marked variations occur in our domesticated productions, singly and at rather long intervals of time. If such occurred under nature, they would be liable, as formerly explained, to be lost by accidental causes of destruction and by subsequent intercrossing; and so it is known to be under domestication, unless abrupt variations of this kind are specially preserved and separated by the care of man. Hence, in order that a new species should suddenly appear in the manner supposed by Mr. Mivart, it is almost necessary to believe, in opposition to all analogy, that several wonderfully changed individuals appeared simultaneously within the same district. This difficulty, as in the case of unconscious selection by man, is avoided on the theory of gradual evolution, through the preservation of a large number of individuals, which varied more or less in any favourable direction, and of the destruction of a large number which varied in an opposite manner. Las razones que tengo para dudar de que las especies naturales hayan cambiado tan bruscamente como a veces lo han hecho las razas domésticas, y para no creer en absoluto que hayan cambiado del modo extraño indicado por míster Mivart, son las siguientes: Según nuestra experiencia, las variaciones bruscas y muy marcadas se presentan en nuestras producciones domésticas aisladamente y a intervalos de tiempo bastante largos. Si esto ocurriese en estado natural, las variaciones estarían expuestas, como se explicó anteriormente, a perderse por causas accidentales de destrucción y por cruzamientos sucesivos, y sabemos que esto ocurre en estado doméstico, a menos que las variaciones bruscas de esta clase sean especialmente conservadas y separadas por el cuidado del hombre. Por consiguiente, para que apareciese súbitamente una nueva especie de la manera supuesta por míster Mivart, es casi necesario creer, en oposición a toda analogía, que en el mismo territorio aparecieron simultáneamente muchos individuos portentosamente modificados. Esta dificultad, lo mismo que en el caso de la selección inconsciente por el hombre, queda salvada, según la teoría de la evolución gradual, por la conservación de un gran número de individuos que variaron más o menos en cualquier sentido, favorable, y por la destrucción de un gran número que variaron del modo contrario.
That many species have been evolved in an extremely gradual manner, there can hardly be a doubt. The species and even the genera of many large natural families are so closely allied together that it is difficult to distinguish not a few of them. On every continent, in proceeding from north to south, from lowland to upland, etc., we meet with a host of closely related or representative species; as we likewise do on certain distinct continents, which we have reason to believe were formerly connected. But in making these and the following remarks, I am compelled to allude to subjects hereafter to be discussed. Look at the many outlying islands round a continent, and see how many of their inhabitants can be raised only to the rank of doubtful species. So it is if we look to past times, and compare the species which have just passed away with those still living within the same areas; or if we compare the fossil species embedded in the sub-stages of the same geological formation. It is indeed manifest that multitudes of species are related in the closest manner to other species that still exist, or have lately existed; and it will hardly be maintained that such species have been developed in an abrupt or sudden manner. Nor should it be forgotten, when we look to the special parts of allied species, instead of to distinct species, that numerous and wonderfully fine gradations can be traced, connecting together widely different structures. Es casi indudable que muchas especies se han desarrollado de un modo sumamente gradual. Las especies, y aun los géneros de muchas grandes familias naturales, son tan próximos entre sí, que es difícil distinguir ni aun siquiera un corto número de ellas. En todos los continentes, yendo de norte a sur, de las regiones elevadas a las bajas, etc., nos encontramos con una legión de especies muy relacionadas o representativas, como nos ocurre también en ciertos continentes distintos que tenemos razones para creer que estuvieron unidos en otro tiempo. Pero al hacer estas y las siguientes observaciones, me veo obligado a aludir a asuntos que han de ser discutidos más adelante. Si fijamos la atención en las numerosas islas situadas a alguna distancia alrededor de un continente, se verá el gran número de sus habitantes que sólo pueden ser llevados a la categoría de especies dudosas. Lo mismo ocurre si consideramos los tiempos pasados, y comparamos las especies que acaban de desaparecer con las que viven todavía dentro de los mismos territorios, o si comparamos las especies fósiles enterradas en los subpisos de una misma formación geológica. Es evidente que multitud de especies están relacionadas del modo más intimo con otras que viven todavía o que han existido recientemente, y apenas es sostenible que tales especies se hayan desarrollado de un modo brusco o repentino. Tampoco habría que olvidar, cuando consideramos partes determinadas de especies afines en lugar de especies diferentes, que pueden seguirse numerosas gradaciones asombrosamente delicadas que reúnen conformaciones muy diferentes.
Many large groups of facts are intelligible only on the principle that species have been evolved by very small steps. For instance, the fact that the species included in the larger genera are more closely related to each other, and present a greater number of varieties than do the species in the smaller genera. The former are also grouped in little clusters, like varieties round species; and they present other analogies with varieties, as was shown in our second chapter. On this same principle we can understand how it is that specific characters are more variable than generic characters; and how the parts which are developed in an extraordinary degree or manner are more variable than other parts of the same species. Many analogous facts, all pointing in the same direction, could be added. Muchos grupos grandes de hechos son comprensibles sólo según el principio de que las especies se han desarrollado a pasos pequeñísimos; por ejemplo, el hecho de que las especies comprendidas en los géneros mayores estén más relacionadas entre sí y presenten un mayor número de variedades que las especies de los géneros menores. Las primeras están, además, reunidas en pequeños grupos, como las variedades alrededor de la especie, y presentan otras analogías con las variedades, como se explicó en el capitulo segundo. Según este mismo principio, podemos comprender por qué es que los caracteres específicos son más variables que los genéricos, y por qué las partes que están desarrolladas en grado o modo extraordinarios son más variables que otras partes de la misma especie. Podrían añadirse muchos hechos análogos, todos en el mismo sentido.
Although very many species have almost certainly been produced by steps not greater than those separating fine varieties; yet it may be maintained that some have been developed in a different and abrupt manner. Such an admission, however, ought not to be made without strong evidence being assigned. The vague and in some respects false analogies, as they have been shown to be by Mr. Chauncey Wright, which have been advanced in favour of this view, such as the sudden crystallisation of inorganic substances, or the falling of a facetted spheroid from one facet to another, hardly deserve consideration. One class of facts, however, namely, the sudden appearance of new and distinct forms of life in our geological formations supports at first sight the belief in abrupt development. But the value of this evidence depends entirely on the perfection of the geological record, in relation to periods remote in the history of the world. If the record is as fragmentary as many geologists strenuously assert, there is nothing strange in new forms appearing as if suddenly developed. Aun cuando muchísimas especies se han producido, casi con seguridad, por grados no mayores que los que separan variedades pequeñas, sin embargo, puede sostenerse que algunas se han desarrollado de un modo diferente y brusco. No debe, sin embargo, admitirse esto sin que se aporten pruebas poderosas. Apenas merecen consideración las analogías vagas, y en muchos respectos falsas, como lo ha demostrado míster Chauncey Wright, que se han aducido en favor de esta teoría, como la cristalización repentina de las substancias inorgánicas o la transformación de un poliedro en otro mediante una cara. Una clase de hechos, sin embargo, apoya, a primera vista, la creencia en el desarrollo brusco: es la aparición súbita en las formaciones geológicas de formas orgánicas nuevas y distintas. Pero el valor de esta prueba depende enteramente de la perfección de los registros geológicos, en relación con períodos remotos de la historia del mundo. Si los registros son tan fragmentarios como enérgicamente lo afirman muchos geólogos, no hay nada de extraño en que aparezcan formas nuevas, como si se hubiesen desarrollado súbitamente.
Unless we admit transformations as prodigious as those advocated by Mr. Mivart, such as the sudden development of the wings of birds or bats, or the sudden conversion of a Hipparion into a horse, hardly any light is thrown by the belief in abrupt modifications on the deficiency of connecting links in our geological formations. But against the belief in such abrupt changes, embryology enters a strong protest. It is notorious that the wings of birds and bats, and the legs of horses or other quadrupeds, are undistinguishable at an early embryonic period, and that they become differentiated by insensibly fine steps. Embryological resemblances of all kinds can be accounted for, as we shall hereafter see, by the progenitors of our existing species having varied after early youth, and having transmitted their newly-acquired characters to their offspring, at a corresponding age. The embryo is thus left almost unaffected, and serves as a record of the past condition of the species. Hence it is that existing species during the early stages of their development so often resemble ancient and extinct forms belonging to the same class. On this view of the meaning of embryological resemblances, and indeed on any view, it is incredible that an animal should have undergone such momentous and abrupt transformations as those above indicated, and yet should not bear even a trace in its embryonic condition of any sudden modification, every detail in its structure being developed by insensibly fine steps. A menos que admitamos transformaciones tan prodigiosas como las invocadas por míster Mivart, tales como el súbito desarrollo de las alas de las aves y murciélagos, o la conversión repentina de un Hipparion en un caballo, la creencia en modificaciones bruscas apenas arroja luz alguna sobre la falta de formas de unión en las formaciones geológicas; pero contra la creencia en tales cambios bruscos, la embriología presenta una enérgica protesta. Es notorio que las alas de las aves y murciélagos y las extremidades de los caballos y otros cuadrúpedos no se pueden distinguir en un período embrionario temprano, y que llegan a diferenciarse por delicadas gradaciones insensibles. Semejanzas embriológicas de todas clases pueden explicarse, como veremos después, porque los progenitores de las especies vivientes han variado después de su primera juventud y han transmitido sus caracteres nuevamente adquiridos a sus descendientes en la edad correspondiente. Así, pues, el embrión ha quedado casi sin ser modificado, y sirve como un testimonio de la condición pasada de la especie. De aquí que las especies vivientes tan frecuentemente se asemejen, durante las primeras fases de su desarrollo, a formas antiguas y extinguidas pertenecientes a la misma clase. Según esta opinión sobre la significación de la semejanza embriológica -y en realidad según cualquier opinión-, es increíble que un animal hubiese experimentado transformaciones instantáneas y bruscas como las indicadas antes, y, sin embargo, no llevase en su estado embrionario siquiera una huella de ninguna modificación súbita, desarrollándose cada detalle de su conformación por delicadas gradaciones insensibles.
He who believes that some ancient form was transformed suddenly through an internal force or tendency into, for instance, one furnished with wings, will be almost compelled to assume, in opposition to all analogy, that many individuals varied simultaneously. It cannot be denied that such abrupt and great changes of structure are widely different from those which most species apparently have undergone. He will further be compelled to believe that many structures beautifully adapted to all the other parts of the same creature and to the surrounding conditions, have been suddenly produced; and of such complex and wonderful co-adaptations, he will not be able to assign a shadow of an explanation. He will be forced to admit that these great and sudden transformations have left no trace of their action on the embryo. To admit all this is, as it seems to me, to enter into the realms of miracle, and to leave those of science. El que crea que alguna forma antigua, mediante una tendencia o fuerza interna, se transformó de repente, por ejemplo, en otra provista de alas, estará casi obligado a admitir, en oposición a toda analogía, que variaron simultáneamente muchos individuos; y es innegable que estos cambios de estructura, grandes y bruscos, son muy diferentes de los que parecen haber experimentado la mayor parte de las especies. Estará, además, obligado a creer que se han producido repentinamente muchas conformaciones admirablemente adaptadas a todas las otras partes del mismo ser y a las condiciones ambientes; y no podrá presentar ni una sombra de explicación de estas complejas y portentosas adaptaciones. Estará forzado a admitir que estas grandes y bruscas transformaciones no han dejado huella alguna de su acción en el embrión. Admitir todo esto es, a mi parecer, entrar en las regiones del milagro y abandonar las de la Ciencia.