Acto primero



Tirso de Molina (1583?-1648)

SANTO Y SASTRE

NT>


Personas que hablan en ella
  • HOMO Bono, Santo
  • DOROTEA, dama
  • PENDON, gracioso
  • ROBERTO, viejo
  • GRIMALDO
  • LELIO, caballero
  • Dos CRIADOS
  • VALERIO
  • SABINA, dama
  • ESPERANZA, criada
  • Un POBRE
  • UN ANGEL
  • Un MUSICO


ACTO PRIMERO

Salen DOROTEA y PENDON

DOROTEA:      ¿ Tantos me pretenden ?
PENDON:                                  Tantos;
   que para tantos de juego
   aun sobran. Mira este pliego
   lleno de quejas y llantos.

Va sacando papeles cerrados del seno y faltriqueras

   Mira luego este papel 5
   de un galán almibarado
   que según viene enmelado
   debe de ser moscatel.
   Repara en este billete
   que un licenciado me dio, 10
   tan culto, que me llamó
   mercurio, por alcahuete.
   Este me dio un capitán
   con más plumas que un virote,
   que acicalando un bigote 15
   hisopo de un sacristán,
   muerto porque hoy no te ha visto,
   me dijo, "Dile a mi ingrata
   que dando vida, me mata
   con su ausencia, ¡ voto á Cristo !" 20
   Este es todo de lisonjas.
DOROTEA:      ¿ Tantos traes ?
PENDON:                          Te espantarás,
   ahora empiezo, no trae más
   una andadera de monjas.
   Digo que éste es lisonjero 25
   porque su dueño poetiza,
   --por no decir gongoriza--
   y es de estos que al mes de enero
   llaman padre del candor;
   al sol, monarca diurno; 30
   cerúleo al cielo, y coturno
   al alba del esplendor.
DOROTEA:      ¡ Jesús ! Perdone este hidalgo
   si del modo que escribe, ama.
PENDON:      Fiscal cuadrúpedo llama 35
   de las liebres éste al galgo;
   nieto al amor, de la espuma;
   alcatifas de tabí
   a los prados, y a un neblí
   llamó estafeta de pluma. 40
DOROTEA:      ¡ Qué necio modo de hablar !
PENDON:      Estos se llaman poetas
   con cáscara, no los metas
   en la boca, sin quebrar
   sus versos con un martillo; 45
   que si a gustarlos te pones,
   por ser poetas piñones
   te han de quebrar un colmillo.
   Ya gasté los que traía
   en las manos.
DOROTEA:                      ¿ Pues hay más ? 50
PENDON:      Aguárdate y lo verás...
   Cada faltriquera mía
   viene a ser una estafeta.
   Este me dió un boticario
   que su amor en eletuario 55
   te explica como en receta;
   todos estos son diversos
   en estilos y en autores;
   unos te escriben doctores
   en aforismos y en versos; 60
   otros escribanos--suma
   sus rasgos, y "sepan cuántos"--
   y admirada que haya tantos
   llámalos gatos con pluma.
   Si en intereses reparas 65
   billetes hay mercantiles
   de estos, que como alguaciles
   venden engaños a varas.
   En estotra faltriquera
   te traigo otra letanía, 70
   gente es de menos cuantía,
   darélos juntos; espera.
DOROTEA:      Acaba ya.
PENDON:                        Acaben ellos.
   Este conozco: es de un paje
   que sirve a un gran personaje; 75
   trae guedejados cabellos,
   habla tiple, damo pisa,
   viste alzacuello y valona,
   tañe y canta la capona,
   pero no tiene camisa. 80
   Un barbero, gran lanceta
   pide, que alivies sus llamas,
   sabe jugar a las damas
   y come seis de una treta;
   esotros son a esta traza, 85
   que muertos por tu hermosura
   hacen tutti li figura;
   de ellos te desembaraza,
   y pues te intentas casar,
   escoge uno; que cansado 90
   según vengo, empapelado
   me pueden poner a asar.
DOROTEA:      No es nuevo en ti ser burlón;
   siempre vienes con quimeras
   bufonas.    Habla de veras 95
   si quiera esta vez, Pendón.
   Hija soy de un mercader
   sin padres, y con hacienda;
   que para que la defienda
   de engaños, he menester 100
   marido que la acreciente
   y ponga en orden mi casa;
   la prudencia es quien me casa,
   no el amor, que es accidente
   que raras veces acierta; 105
   pretenden dos este estado
   y desvela mi cuidado
   el verlos rondar mi puerta.
   Lelio muestra voluntad
   cuando no a mí, a mi dinero. 110
   Es pobre y es caballero,
   puede darme calidad,
   y no de mi esfera salgo
   cuando sea su mujer,
   pues, en fin, el mercader 115
   está en vísperas de hidalgo.
   Fuélo mi padre, en efeto.
   Por otra parte me inclino
   a Grimaldo, y le imagino,
   como estudiante, discreto, 120
   y que una vez gradüado
   en las leyes que profesa
   su facultad interesa
   honra y provecho. Hame dado
   antojo, si se despacha, 125
   bien su pretensión agora,
   de que me llamen oidora
   y me adorne una garnacha.
PENDON:      De eso no me maravillo;
   ni hay gente como letrados 130
   que en digestos opilados
   hallan textos de tornillo.
   Mas si te casas con él
   y viniere a ser oidor,
   será consuelo mayor 135
   morirte primero que él;
   porque si viuda te advierto,
   y antes de serlo adorada,
   no hay cosa más desdichada
   que la mujer de oidor muerto. 140
DOROTEA:      Acaba con disparates,
   y advierte que de estos dos
   al uno, estando de Dios,
   tengo de elegir.
PENDON:                              Quilates
   tiene cada cual que obligan, 145
   y si va a decir verdad.
   Lelio es todo voluntad
   pero deudas le fatigan.
   Grimaldo es un licenciado
   tan cercano de la toga 150
   que imagina ser, si aboga,
   de las bolsas abogado.
   Tienes tantos pretensores
   que cada cual me empapela
   como a muchacho de escuela 155
   que va a vender cobertores;
   pero entre todos no estaba
   descuidado de su queja,
   que allá en Castilla la Vieja
   un rincón se me olvidaba. 160

Saca otro papel de la toquilla del sombrero

   Este es de Lelio, que espera
   tu amor por lo generoso,
   el cual de puro curioso
   le escribió con bigotera.
   Estotro el jurisperito 165
   le sacó de un borrador,

Saca otro de entre la calza

   que si piensa ser oidor,
   y en párrafos te le ha escrito,
   le trasladó para darte
   el alma, que en él se enciende, 170
   y como ser juez pretende
   dirá, "traslado a la parte."
DOROTEA:      De esos dos hemos de ver
   cual, en fe de su eficacia,
   viene hallar en mí más gracia. 175
PENDON:      Y de estotros, ¿ qué he de hacer ?
DOROTEA:      Quemarlos.
PENDON:                          Crüel estás;
   rásgalos, que si te ofenden
   cara a cara te pretenden,
   y el castigo es cara atrás. 180
DOROTEA:      Esta noche las doncellas,
   que es víspera de San Juan,
   si deseosas están
   de casarse,...
PENDON:                        Las más de ellas
   cojean de aquese pie. 185
DOROTEA:      ...con el altar que acostumbran
   enraman, pulen y alumbran,
   tienen en el santo fe;
   y cuando hacen la oración,
   que en tales casos dispuso 190
   la superstición o el uso,
   con silencio y devoción,
   procuran conjeturar
   de lo que escuchan primero
   en la calle al pasajero 195
   si se tienen de casar
   o no; si será el marido
   hombre apacible o molesto;
   si se verán viudas presto,
   si es noble o si mal nacido, 200
   y otras cosas de este talle,
   que yo juzgo por locura,
   pues coligen su ventura
   de lo que va por la calle.
   Yo no tengo de tentar 205
   al cielo de esta manera.
PENDON:      Tienes poco de hechicera.
DOROTEA:      Con aquél me he de casar
   que con mayor agudeza
   me escribiere su papel 210
   de los dos.
PENDON:                        Ponle el laurel,
   mas no sobre la cabeza;
   que aunque victoria señala
   y fue blasón excelente,
   cosa de rama en la frente, 215
   aun en profecía es mala.
DOROTEA:      ¡ Qué necio estás !
PENDON:                                Ya lo veo;
   mas dígolo por si acaso,
   mientras estotros abraso.
   Este es de Lelio.
DOROTEA:                              Este leo. 220

Lee

   "Mi amor, bella Dorotea,
   que niño empieza a escribir
   y sin verte ha de morir,
   aunque escribe, deletrea;
   y en tu nombre afirmaré 225
   que, aunque a Dorotea va,
   le quito la postrera a,
   porque diga A doroté."
PENDON:      Jugó sutil del vocablo;
   porque, a falta de dinero, 230
   juega todo caballero
   equívocos. ¡ Dále al diablo !
DOROTEA:      ¿ Pues no es el conceto agudo ?
PENDON:      Como una alesna o punzón.
   Buena estuvo la invención 235
   del adórote desnudo !
   Mas si enviára un bolsillo
   de doblones brilladores,
   que con dos caras traidores
   traen el semblante amarillo, 240
   tú le amaras, yo lo sé;
   y pudiera en tu decoro
   escribirte con ese oro,
   Dorotea, doroté.
DOROTEA:      Yo no pretendo a mi amante 245
   rico, mas sabio y con seso.
PENDON:      Bien comeremos con eso.
DOROTEA:      Escucha y calla.
PENDON:                              Adelante.

Lee

DOROTEA:      "Si me permiten los cielos
   que te tenga por señora 250
   daréte, en fe que te adora
   el alma..."

Dice UNO de dentro como gue pasa por la calle

UNO:                    Palos y celos.
DOROTEA:      ¡ Jesús, qué agüero tan malo !
PENDON:      El bellacón que pasó,
   por Dios, que te recetó 255
   sin tener bubas el palo.
   ¿ Palitos ? ¡ Puto Miguel,
   válgate de ese manjar !
   Bien le puedes descartar.
   ¿ Celos y palos ? Papel 260
   sois vos pronosticador
   de pesadas aventuras.
DOROTEA:      Anda, que no hay conjeturas
   que puedan darme temor
   de lo que se dice acaso. 265

Lee

   "Si te desposas conmigo
   a que te envidien me obligo
   en Cremona a cada paso
   las damas de más estima.
   Visitaránte señoras, 270
   patricias, gobernadoras,
   a quien la nobleza anima;
   lograrás tu juventud
   con galas que arrastrarás,
   y en desposándote irás 275
   en el mejor...

Dentro

UNO:                      Ataud.
DOROTEA:      ¡ Jesús mil veces !
PENDON:                                Marido
   de requiem--por Dios--es éste.
   Dale, señora, a la peste.
DOROTEA:      Algún burlón atrevido 280
   que está oyendo lo que leo,
   celoso procura ansí
   turbarme. Jamás creí
   supersticiones, ni creo
   que adivinen mi desastre. 285
   Leo.
PENDON:                Vaya.

Lee

DOROTEA:                    "En mi poder
   dueña de casa has de ser
   y tu esposo humilde..."

Dentro

UNO:                              Un sastre.
DOROTEA:      ¿ Sastre dijo ? no leo más.
PENDON:      ¿ Sastre el dueño y yo pendón ? 290

Rásgale

   Vendrá la circuncisión
   de la ropa y medrarás;
   mas el pronóstico llevo.
   De seis sastres me contaban
   que solamente cenaban 295
   entre todos seis un huevo
   y que cada cual metía
   su aguja en vez de cuchar.
   ¡ Gentil talle de engordar,
   blando el huevo y la agua fría ! 300
DOROTEA:      No debe de estar de Dios
   que Lelio mi esposo sea:
   venga esotro.
PENDON:                          Dorotea,
   tripúlalos a los dos;
   no te cases por ogaño, 305
   pues agüeros socarrones,
   entre agujas y punzones
   te anuncian hurtos de paño.
   Mira que te han de agarrar
   cuando la muerte te arrastre, 310
   como el ánima del sastre
   suelen los diablos llevar.
DOROTEA:      La pobreza del que escribe
   el roto papel, es tal,
   que si gasta su caudal 315
   y lo que en dote recibe,
   podrá ser que después venga
   a ser sastre, por tener
   en qué ganar de comer.
PENDON:      Pues dile, "Dios le mantenga." 320
   Pero, siendo caballero
   ¿ ha de admitir tal desastre ?
   Mas del Caballero sastre
   vi yo una farsa.
DOROTEA:                          No quiero
   sino a Grimaldo que, en fin, 325
   nunca fue pobre el letrado.
PENDON:      De un pelón a un licenciado
   vas de rocín a rüín;
   pero los temores deja
   y olvida al sastre prolijo 330
   que por ellos no se dijo
   mete aguja y saca reja.

Saca un papel y lee

   "En vano estudiar intento
   leyes que me den el grado,
   si en las de Amor ocupado 335
   me usurpas el pensamiento.
   Tirana de mis desvelos,
   ¿ qué leyes podré estudiar
   si no las saben guardar
   tus mudanzas y mis celos ? 340
   Dicen que será tu esposo..."

Dentro

UNO:      ¡ El sastre, el sastre !
PENDON:                                  ¿ Otra vez ?
DOROTEA:      La rueda de mi altivez
   postra este nombre enfadoso.
   Pendón, ¿ qué es esto ? ¡ Jesú ! 345
   Ya de conjeturas pasa
   esto a verdad, ¿ en mi casa
   dueño un sastre ?
PENDON:                            ¡ Bercebú
   lleve el papel !
DOROTEA:                              Mil pedazos
   le hice.

Rásgale

PENDON:                      Bien, que pues mujer 350
   de un sastre tienes de ser
   ya el papel dio los retazos.
   No te cases, que es encanto
   todo lo que hemos oído.
DOROTEA:      ¿ Yo, cielos, con un marido 355
   sastre ?    ¿ cómo ?

Dentro

UNO:                          Sastre y Santo.
PENDON:      Cá, no hagas caso ya
   del proverbio, el temor deja.
   ¿ No oiste lo que a la reja
   dijeron ?
DOROTEA:                  Sí.
PENDON:                      ¿ Pues podrá 360
   cumplirse ? ¡ Buen desvarío !
   Vuelve en ti, pierde el espanto.
DOROTEA:      ¿ Pues por qué no ?
PENDON:                            ¿ Sastre y Santo ?
   ¿ Blanco y negro ? ¿ Fuego y frío ?
   Los sastres sirven de lastre 365
   hacia las bombas oscuras;
   cargado de sisaduras
   mal podrá volar un sastre.
   Incasable has de pasar;
   porque decir que has de ser 370
   de un sastre santo, mujer,
   es lo mismo que afirmar
   que el conseguir tú marido,
   vendrá a ser difícil tanto
   como hallar un sastre santo, 375
   que desde Adán no le ha habido.

Sale HOMO Bono, mozo en mediano traje

HOMO:      Dios en esta casa sea
   y A vuesas mercedes guarde;
   hanme dicho que esta tarde
   la señora Dorotea, 380
   --si es vuesasted no lo sé--
   me envió a casa llamar;
   no dió un negocio lugar
   entonces.
DOROTEA:                  ¿ Yo, para qué ?
HOMO:      Para cortar un vestido. 385
DOROTEA:      Quien tal dijo le engañó.
HOMO:      Debí de engañarme yo;
   no importa, poco hay perdido;
   vuesa merced me perdone.
PENDON:      El pronóstico se va 390
   cumpliendo.
DOROTEA:                      Oiga, vuelva acá;
   su buena cara le abone;
   ¿ pues él es sastre ?
HOMO:                                A servicio
   de Dios y vuesa merced.
DOROTEA:      (Pensamientos detened                Aparte 395
   las riendas a mi jüicio.
   ¡ Válgame Dios ! Por la calle
   un sastre me pronostica
   por marido, quien publica.
   que por esposo he de amalle, 400
   y apenas malicias temo
   cuando, sin llamarle yo,
   por mis puertas se me entró
   un sastre, ¡ qué extraño extremo !
   Pero su buena presencia 405
   causa a mi temor quietud.
   ¡ Qué gallarda juventud !
HOMO:      Iréme con su licencia,
   pues que no soy menester.
DOROTEA:      Ya que vino, escuche un poco. 410
   O fue necio, o era loco
   quien le aconsejó escoger
   oficio tan desvalido
   a un hombre de tan buen talle,
   que un rey pudiera ocupalle 415
   siendo su favorecido
   en otro de más valor.
   Sastre un mozo tan gallardo ?
HOMO:      Siéndolo, señora, guardo
   el ser que heredé mejor. 420
   Tuvo este oficio mi padre
   y en él mismo le heredé.
DOROTEA:      ¡ Qué mal hizo !
HOMO:                        Pues ¿ no ve
   que naturaleza madre
   que distribuye prudente 425
   sus dones a cada cual
   con repartimiento igual,
   al ser bajo, o eminente
   que cría en cualquier sujeto
   me obliga a esta profesión ? 430
   Nunca aspira a ser león
   el cordero.
DOROTEA:                    ¡ Qué discreto !
HOMO:      El bruto que con su piel
   una vez. se disfrazó,
   causa de su afrenta dio 435
   a los que burlaron de él;
   la ocasión de estar perdido
   el mundo, es porque cualquiera
   no contento con su esfera
   se eleva desvanecido. 440
   Viste seda el oficial,
   porque anhela a ciudadano,
   y éste con la hacienda sano
   ser quiere al hidalgo igual;
   el hidalgo, caballero, 445
   y el caballero, marqués,
   éste príncipe, y después
   el príncipe, rey severo;
   el rey hasta emperador
   no pára, siempre anhelando, 450
   y ansí se van despeñando
   desde el esclavo al señor.
   Si el hijo del jornalero
   en la azada se ocupara,
   el oficial trabajara, 455
   y contento el caballero
   con lo que el cielo le ha dado,
   no saliera de compás,
   pretendiendo valer más,
   todo anduviera ordenado; 460
   yo, en fin, que en mi esfera
   estoy ansí mi oficio entretuve;
   padre que fue sastre tuve,
   sastre nací, y sastre soy.
PENDON:      (Y tal sastre que pudiera        Aparte 465
   ser sastre predicador.)
DOROTEA:      (¿ Qué es esto civil amor ?          Aparte
   Ya no soy la que antes era;
   garnachas apetecía
   y ya adoro a quien las rose; 470
   entróse en casa y entróse
   también en el alma mía.
   ¡ Bien haya quien fue profeta
   de lo que también me está !
   ¿ Mas si éste el sastre será 475
   que el proverbio me interpreta ?
   Séalo, y yo le perdono
   todo el susto que me ha dado.
   ¿ Hay tal cara, hay tal agrado ?)
   ¿ Cómo se llama ?
HOMO:                          Homo Bono. 480
PENDON:      (¡ Buen hombre ! Lindo apellido; Aparte
   porque el buen hombre es de modo
   que suele pasar por todo,
   circunstancia de marido.)

DOROTEA habla aparte a PENDON

DOROTEA:      Pendón,    ¿ no le llamó ansí 485
   el que pasó por la calle ?
PENDON:      Homo Bono, oí nombralle.
DOROTEA:      El cielo le trujo aquí
   para que mi dueño sea,
   y si el cielo lo ordenó 490
   no he resistirle yo.
PENDON:      (Será sastra, Dorotea.)                Aparte
HOMO:      Yo aquí no soy menester
   y ya se va haciendo tarde;
   quédense con Dios.
DOROTEA:                            Aguarde; 495
   que ya que vino he de hacer
   una ropa; la medida
   puede empezarme a tomar.
HOMO:      ¿ Y qué color ?
DOROTEA:                        Verdemar.
HOMO:      Imagen de nuestra vida 500
   es, señora, este color,
   verde, que en breve se seca,
   mar que sus bonanzas trueca
   en naufragios; mar y flor
   es la caduca hermosura 505
   que en un instante se altera.
PENDON:      (¿ Sermoncitos ? Mejor era              Aparte
   este sastre para cura.
   Voyme de aquí que he sentido
   no sé en mí qué devoción 510
   y seré el primer Pendón
   de los sastres convertido.

Vase

DOROTEA:      ¿ Mozo moralizáis tanto ?
   Dejad a las canas eso.
HOMO:      Yo hablo en lo que profeso. 515
DOROTEA:      (¿ Mas si hubiese un sastre santo      Aparte
   y fuese éste ?)    Comenzad
   a ajustarme la medida,
   y advertid que guarnecida
   la ropa con variedad 520
   curiosa, a vuestra elección
   han de ser los pasamanos.
HOMO:      ¡ Ah, señora, y qué de vanos
   trajes usa la ambición !
   Si yo los he de escoger, 525
   pasamanos la prometo
   que causen gusto al discreto,
   y hermosura a la mujer.
   Por lo vistoso y lo vario
   en la invención y colores, 530
   los pasamanos mejores
   son en ellas el rosario;
   que si las manos le pasan
   de pasamanos podrán
   servir al alma, pues dan 535
   pasaporte al cielo, y pasan
   con discreción y medida
   nuestras acciones violentas,
   tomando cuenta sus cuentas
   a los gastos de esta vida. 540
DOROTEA:      No es cara predicadora
   la vuestra, porque es muy buena;
   ni en la facultad ajena
   ocupéis la vuestra agora;
   a andar curiosa me inclino 545
   y en breve casarme espero,
   sastre hipócrita.    Yo os quiero
   sastre humano y no divino.
   Tomad la medida ya
   y sacareos el tabí 550
   que cortéis.
HOMO:                      ¡ Qué frenesí
   vestiros de eso será !
   Vuestro honor ponéis en duda;
   que galas son incentivos
   del pecado; advertid vivos 555
   ejemplos: Eva desnuda
   andaba cuando era santa,
   vistiose pecadora.
   a culpa fue la inventora
   de gala y soberbia tanta; 560
   cortó ropas el delito,
   ¿ y de él queréis componeros ?
   A nuestros padres primeros
   se las dio por sambenito
   Dios, que sus culpas señala 565
   en el hombre y la mujer;
   ¿ pues no es vanidad hacer,
   vos del sambenito gala ?
DOROTEA:      Esto se usa, acabad ya
   que quien casarse pretende 570
   obliga, pero no ofende
   curiosa.
HOMO:                    ¿ Y parecerá
   mal, a quien os manifiesta
   deseos del conyugal
   amor, si con traje igual 575
   os ve curiosa y honesta ?
   Si lícitamente os ama,
   más os querrá virtüosa.
   Quien os busca para esposa
   no os pretende para dama, 580
   porque en éstas solicita
   el vicio su torpe arreo,
   que como el pecado es feo,
   de las galas necesita;
   pero en el tálamo justo 585
   la virtud sola ha de ser
   galas con que la mujer
   dé seguridad al gusto.
   Vos sois hermosa que basta;
   dejad tabíes a las feas, 590
   que las mejores preseas
   son virtudes en la casta.
DOROTEA:      Persuasión la gracia os dió
   con que eficaz convertís.
   Sastre santo, vos vestis 595
   almas, que los cuerpos no.
   Escoged pues de que sea
   la ropa que he de traer,
   que desde hoy tiene de ser
   discípula Dorotea 600
   de vuestra sabia doctrina,
   si ya, por ser más feliz,
   no fuera vuestra aprendiz.
   (A cuanto quiere me inclina.        Aparte
   Si gallardo me enamora, 605
   virtüoso me reprime.
   ¡ Ay cielos, haced que estime
   el corazón que le adora !)
HOMO:      Dejad eso por mi cuenta,
   veréis cuan curiosa y grave 610
   os saco a vistas.
DOROTEA:                          (No sabe            Aparte
   el alma en verle contenta
   apartarse de los ojos.)
   ¿ Qué es eso ?
HOMO:                      Es la medida,

Saca una medida de pergamino

   que si fuera conocida, 615
   con más humildes despojos
   se vistiera el que es discreto.
   Ya veis que es de pergamino,
   y fue misterio divino,
   que el pergamino, en efeto, 620
   es piel de un cordero muerto,
   porque de pieles vistió
   Dios nuestros padres, y dio
   con tal ropa aviso cierto
   a los hombres que los males 625
   del goloso y triste hechizo
   por su soberbia los hizo
   generalmente mortales.
   Mida pues el pergamino
   las ropas, y si es cordero, 630
   Cristo lo fue verdadero
   ya humano, si antes divino;
   que si me ajusto y me visto
   de él, cumpliré en tal demanda
   lo que San Pablo me manda, 635
   que es que me vista Cristo.
   Comencemos por aquí.

Saca la tijera, ábrela y besa el nudo

DOROTEA:      ¿ Por qué,besáis la tijera ?
HOMO:      Porque la cruz considera
   el alma en ella.
DOROTEA:                          Es ansí; 640
   mirad que soy de cintura
   estrecha, medidla bien.
HOMO:      Estrechez pide también
   Dios, señora a la criatura,
   ceñir nos manda y tener 645
   en la mano ardiente luz.
   Cristo se estrechó en la cruz,
   lo mismo habemos de hacer
   para escapar de los lazos
   donde el alma pierde pie. 650

Al tiempo que la ciñe la cintura con la medida, tropieza ella y abrázase con él

DOROTEA:      ¡ Válgame Dios, tropecé
   por teneros en mis brazos !
HOMO:      ¡ Suelte ! ¡ Jesús ! ¿ Está en sí ?
DOROTEA:      En mí no, que en vos estoy;
   el alma os di, agora os doy 655
   los brazos, doléos de mí.
   No penséis que os solicito
   para el amor reprobado;
   para el tálamo sagrado
   os llamo, en él os admito. 660
   Rica soy, de un mercader
   caudaloso fui heredera;
   un caballero me espera
   y un letrado por mujer.
   Vos sois sastre, ¿ mas qué importa ? 665
   poco oficio nos divide,
   paños el mercader mide
   y el sastre los mide y corta.
   Honesto me habéis rendido,
   gentil me habéis hechizado, 670
   mozo me habéis abrasado
   y santo me habéis vencido.
   Cortad para nuestra boda
   galas, sed esposo y sastre.
HOMO:      Tal vez lleva a pique el lastre 675
   la nave y la gente toda.
   Tormenta se ha levantado
   que los apetitos ciega,
   y cuando el alma se anega
   remedio es echarse a nado. 680
   Dichoso aquél que se escapa
   del golfo y del mar se aleja.
   Adiós, que en la mano os deja
   tentación, Josef, la capa.

Vase y déjala la capa

DOROTEA:      ¿ Qué es ésto ? ¿ Tal menósprecio 685
   sufre una mujer honrada ?
   ¡ Ola, criados, vecinos,
   agravios de amor me abrasan !

Sale PENDON

PENDON:      ¿ Quién da voces ? ¿ Qué tenemos ?
DOROTEA:      Aquél hombre, aquél que engaña 690
   con hipócritas mentiras,
   santo sólo en las palabras,
   aquél que virtudes vende,
   aquél que se entró en mi casa
   sin llamarle, aquél...
PENDON:                            ¡ Qué aquelas ! 695
   ¿ Di quién es, que estás extraña ?
DOROTEA:      El que llaman Homo Bono
   y es hombre malo, intentaba
   luego que de aquí te fuiste...
PENDON:      ¿ Qué ? ¿ Hacerte de una vez sastra ? 700
DOROTEA:      Deshonrarme.
PENDON:                        ¡ Por lo menos !
   Y por lo más, ¿ qué buscaba ?
   Miren, si te dije yo,
   ¿ sastre y santo ? ¡ Cosá rara !
   Cuervo blanco, nieve negra, 705
   luz oscura, firme paja,
   sol de noche, poeta rico,
   caballero sin mohatras,
   viuda de noche y sin duende,
   doncella no pellizcada, 710
   tahur sin echar por vidas,
   contrabajo y beber agua,
   es decir que hay sastre y santo.
DOROTEA:      Dejóme, cuál ves, la capa
   cuando vio que daba voces. 715
PENDON:      Mira; un sastre es cosa usada
   sisar para su pendón
   cuanta ropa rica o basta
   encomienda a la tijera,
   por eso son desbocadas. 720
   Vióte virgen e intentó,
   imaginándote intacta,
   hacerte virgen Pendóna
   y por esto te sisaba.

Sale ROBERTO, viejo

ROBERTO:      Alborotado y en cuerpo, 725
   vi, que salió de esta casa
   mi hijo, y sin que pudiese
   detenerle.    Más me espanta
   cuanto más sé su modestia;
   ¿ qué accidente será causa 730
   de tan nueva turbación ?
   Mil dudas me ofrece el alma.
   Señora, saber quisiera
   qué suceso o qué desgracia
   a un hijo que me dio el cielo, 735
   huyendo y turbado saca
   de aquí, donde entró a serviros.
DOROTEA:      ¿ Es hijo vuestro el que llaman
   en Cremona el Homo Bono ?
ROBERTO:      Sí, señora.
DOROTEA:                      Mal se hermanan 740
   nombre y obras.
ROBERTO:                        ¿ Pues por qué ?
DOROTEA:      Porque en acciones contrarias,
   cuando virtudes predica,
   vicios contrarios le infaman.
   A que cortase un vestido 745
   le llamé.
PENDON:                      Mejor cortara
   ribetes el sastricida,
   que remedian boticarias.
DOROTEA:      Y quedando con él sola
   quiso...
PENDON:                  Quiso golosmearla. 750
ROBERTO:      ¿ Vísteslo vos ?
PENDON:                            Acechélo.
ROBERTO:      ¡ Mirad lo que decís !
DOROTEA:                              ¡ Basta !
ROBERTO:      Reparad, señora mía,
   que mi hijo es en Italia
   el sol de la compostura. 755
PENDON:      Soles hay que anuncian agua.
ROBERTO:      Mirad que en él no hasta ahora
   vió la torpeza en su cara
   señal por donde pudiese
   la mallcia murmurarla. 760
PENDON:      Hay caras ya taberneras
   que venden a los que engañan
   vino que es vinagre y zupia.
DOROTEA:      ¿ Conoceréis esta capa ?
ROBERTO:      Esa es suya.
DOROTEA:                      Y es testigo 765
   de su torpeza villana;
   que, porque me oyó dar voces,
   dejó en ella vinculada
   mi deshonra y su delito
PENDON:      Y también se echa a las vacas 770
   la capa como a los toros.
ROBERTO:      Si eso es verdad, la venganza
   os dará quien le dió el ser;
   pero afirmarlo vos basta,
   que os respetan bien nacida 775
   y os autorizan honrada.
   Humilde oficio profeso,
   pero en mi esfera se guarda
   la opinión como la vida,
   que hasta aquí no admitió mancha. 780
   ¡ Vive Dios ! ¡ Que he de verter
   su sangre para lavarla,
   si como es un hijo solo
   fuera del orbe monarca !
DOROTEA:      ¿ Luego, vais a darle muerte ? 785
ROBERTO:      ¿ Pues no es justo ?
DOROTEA:                            ¡ Ay, desdichada !
   No le matéis que le adoro.
PENDON:      (Derrengóse con la carga.)          Aparte
DOROTEA:      Haced vos que sea mi dueño,
   gobierne mi hacienda y casa, 790
   médreme yo esposa suya,
   quedaré alegre y vengada.
ROBERTO:      ¿ Pues no decís que intentó
   forzaros ?
DOROTEA:                    Mal me forzara
   quien por derecho del cielo 795
   es dueño único de mi alma.
   Forzóme a adorarle Amor,
   porque es fuerza voluntaria
   la belleza, que un discreto
   llamó apacible tirana. 800
   Mano le pedí de esposo,
   ya sabéis vos si hacendada
   le igualo en la profesión,
   no digo le hago ventaja.
   Desprecióme, huyó y quedé 805
   sin el dueño y con la capa
   como al tahur que ha perdido
   le consuela la baraja;
   padre--que os doy este nombre--
   sedlo en remediar mis ansias. 810
   Virtud quiero, que no hacienda;
   muchos su dueño me llaman
   que mi mano solicitan.
   Homo Bono es quien me abrasa,
   no en torpe fuego, eso no, 815
   pero sí en honestas llamas.
   Sed tercero vos en ellas
   o prevenid a desgracias
   que en mí han de ser infalibles
   tragedias que os den infamias. 820
ROBERTO:      Señora, siendo eso cierto,
   mucho más mi hijo me agravia
   en no estimar prendas vuestras
   que primero en violentarlas.
   Buscábale compañía 825
   que con belleza mediana
   virtudes trujese en dote,
   caudal que nunca se acaba;
   agora, pues, que hallo en vos
   hermosura, hacienda, gracia, 830
   virtud, amor y cordura,
   ¿ qué pretendo ? ¿ Qué le falta ?
   Siempre me ha sido obediente.
   Como en vos no haya mudanza,
   yo sé que habrá en él deseos 835
   que los vuestros satisfagan.
   Mañana vendrá a rendiros
   el alma y pecho.
DOROTEA:                          ¿ Mañana ?
PENDON:      (No, sino hoy. Prisas doncellas      Aparte
   luego opilan si se tardan.) 840
DOROTEA:      Cumplid como prometéis.
ROBERTO:      Desempeñaré palabras
   con obras que yo apetezco.

Vase

PENDON:      (Mire que las que se casan,          Aparte
   los instantes de sus bodas 845
   juzgan leguas de la Mancha.)

Salen GRIMALDO de estudiante y LELIO de caballero

GRIMALDO:      Dorotea, litigantes
   sobre tu amor, Lelio y yo,
   la esperanza nos citó
   a tus estrados amantes. 850
   Amigos éramos antes;
   mas pleitos de tu bondad
   mudan nuestra voluntad
   en competencia enemiga,
   que si es cuerdo, no hay quien diga 855
   que en pleitos hay amistad.
   El alega de su parte
   favores que tú le has hecho,
   y yo informo en mi derecho
   muchos más para obligarte; 860
   sentencia con declararte
   a quién escoger ordenas,
   porque remates las penas
   de la esperanza que agostas,
   y condenarásle en costas 865
   si a tu olvido le condenas.
LELIO:      Yo sé que con buenos ojos
   mi amor miras y agradeces
   mi voluntad, cuantas veces
   das alivio a mis enojos. 870
   Píntase Amor con antojos
   en fe, que es corto de vista;
   podrá ser que en tu conquista
   se engañe porque ve mal;
   por eso en tu tribunal 875
   viene a explicar la revista.
   Noble soy, expectativa,
   tengo de ser sucesor
   de un tío cuyo valor
   como en sangre en oro estriba; 880
   quieran los cielos no viva
   un hijo que tiene en poco,
   que si yo su hacienda toco,
   y conquisto tu belleza,
   mi calidad y riqueza 885
   darán envidia a este loco.
GRIMALDO:      De tu esperanza homicida
   colegir tu engaño puedes,
   pues para que rico quedes
   han de perder dos la vida. 890
   La mía no es tan falida,
   pues a menos costa espero,
   si el grado que pido adquiero,
   enriquecer sin matar,
   que es bajeza el desear 895
   tanta muerte por dinero.
DOROTEA:      Lelio, Grimaldo, yo estoy
   por entrambos obligada,
   y también determinada
   a declarar cuya soy. 900
   Dadme de término hoy,
   y prevenid la paciencia
   para mañana, en mi audiencia;
   que si el pretender es justo,
   en tribunales del gusto 905
   dará mi amor la sentencia.

Vase

LELIO:      Respondiónos en enigma.
GRIMALDO:      Sí; mas de ambiguas razones
   en sus ojos mis pasiones
   han visto lo que me estima. 910
LELIO:      Vana esperanza te anima,
   cuando penetra mi amor
   el que me tiene interior.
GRIMALDO:      Cuando tu soberbia abajes
   y Amor se obligue a mis gajes, 915
   tu engaño conocerás.
LELIO:      Yo sé que me envidiarás.
PENDON:      "Lo veredes," dijo Agrajes.