Don Quijote de La Mancha, II



Don Quixote of La Mancha, II


II. Capítulo XXII. Donde se da cuenta de la grande aventura de la cueva de Montesinos, que está en el corazón de la Mancha, a quien dio felice cima el valeroso don Quijote de la Mancha.

Chapter XXII. Wherin is related the grand adventure of the Cave of Montesinos in the heart of LA Mancha, which the valiant Don Quixote brought to a happy termination.

Grandes fueron y muchos los regalos que los desposados hicieron a don Quijote, obligados de las muestras que había dado defendiendo su causa, y al par de la valentía le graduaron la discreción, teniéndole por un Cid en las armas y por un Cicerón en la elocuencia. El buen Sancho se refociló tres días a costa de los novios, de los cuales se supo que no fue traza comunicada con la hermosa Quiteria el herirse fingidamente, sino industria de Basilio, esperando della el mesmo suceso que se había visto; bien es verdad que confesó que había dado parte de su pensamiento a algunos de sus amigos, para que al tiempo necesario favoreciesen su intención y abonasen su engaño. Many and great were the attentions shown to Don Quixote by the newly married couple, who felt themselves under an obligation to him for coming forward in defence of their cause; and they exalted his wisdom to the same level with his courage, rating him as a Cid in arms, and a Cicero in eloquence. Worthy Sancho enjoyed himself for three days at the expense of the pair, from whom they learned that the sham wound was not a scheme arranged with the fair Quiteria, but a device of Basilio's, who counted on exactly the result they had seen; he confessed, it is true, that he had confided his idea to some of his friends, so that at the proper time they might aid him in his purpose and insure the success of the deception.
-No se pueden ni deben llamar engaños -dijo don Quijote- los que ponen la mira en virtuosos fines. "That," said Don Quixote, "is not and ought not to be called deception which aims at virtuous ends;"
Y que el de casarse los enamorados era el fin de más excelencia, advirtiendo que el mayor contrario que el amor tiene es la hambre y la continua necesidad, porque el amor es todo alegría, regocijo y contento, y más cuando el amante está en posesión de la cosa amada, contra quien son enemigos opuestos y declarados la necesidad y la pobreza; y que todo esto decía con intención de que se dejase el señor Basilio de ejercitar las habilidades que sabe, que, aunque le daban fama, no le daban dineros, y que atendiese a granjear hacienda por medios lícitos e industriosos, que nunca faltan a los prudentes y aplicados. and the marriage of lovers he maintained to be a most excellent end, reminding them, however, that love has no greater enemy than hunger and constant want; for love is all gaiety, enjoyment, and happiness, especially when the lover is in the possession of the object of his love, and poverty and want are the declared enemies of all these; which he said to urge Senor Basilio to abandon the practice of those accomplishments he was skilled in, for though they brought him fame, they brought him no money, and apply himself to the acquisition of wealth by legitimate industry, which will never fail those who are prudent and persevering.
-El pobre honrado, si es que puede ser honrado el pobre, tiene prenda en tener mujer hermosa, que, cuando se la quitan, le quitan la honra y se la matan. La mujer hermosa y honrada, cuyo marido es pobre, merece ser coronada con laureles y palmas de vencimiento y triunfo. La hermosura, por sí sola, atrae las voluntades de cuantos la miran y conocen, y como a señuelo gustoso se le abaten las águilas reales y los pájaros altaneros; pero si a la tal hermosura se le junta la necesidad y la estrecheza, también la embisten los cuervos, los milanos y las otras aves de rapiña; y la que está a tantos encuentros firme bien merece llamarse corona de su marido. Mirad, discreto Basilio -añadió don Quijote-: opinión fue de no sé qué sabio que no había en todo el mundo sino una sola mujer buena, y daba por consejo que cada uno pensase y creyese que aquella sola buena era la suya, y así viviría contento. Yo no soy casado, ni hasta agora me ha venido en pensamiento serlo; y, con todo esto, me atrevería a dar consejo al que me lo pidiese del modo que había de buscar la mujer con quien se quisiese casar. Lo primero, le aconsejaría que mirase más a la fama que a la hacienda, porque la buena mujer no alcanza la buena fama solamente con ser buena, sino con parecerlo; que mucho más dañan a las honras de las mujeres las desenvolturas y libertades públicas que las maldades secretas. Si traes buena mujer a tu casa, fácil cosa sería conservarla, y aun mejorarla, en aquella bondad; pero si la traes mala, en trabajo te pondrá el enmendarla: que no es muy hacedero pasar de un estremo a otro. Yo no digo que sea imposible, pero téngolo por dificultoso. The poor man who is a man of honour (if indeed a poor man can be a man of honour) has a jewel when he has a fair wife, and if she is taken from him, his honour is taken from him and slain. The fair woman who is a woman of honour, and whose husband is poor, deserves to be crowned with the laurels and crowns of victory and triumph. Beauty by itself attracts the desires of all who behold it, and the royal eagles and birds of towering flight stoop on it as on a dainty lure; but if beauty be accompanied by want and penury, then the ravens and the kites and other birds of prey assail it, and she who stands firm against such attacks well deserves to be called the crown of her husband. "Remember, O prudent Basilio," added Don Quixote, "it was the opinion of a certain sage, I know not whom, that there was not more than one good woman in the whole world; and his advice was that each one should think and believe that this one good woman was his own wife, and in this way he would live happy. I myself am not married, nor, so far, has it ever entered my thoughts to be so; nevertheless I would venture to give advice to anyone who might ask it, as to the mode in which he should seek a wife such as he would be content to marry. The first thing I would recommend him, would be to look to good name rather than to wealth, for a good woman does not win a good name merely by being good, but by letting it he seen that she is so, and open looseness and freedom do much more damage to a woman's honour than secret depravity. If you take a good woman into your house it will he an easy matter to keep her good, and even to make her still better; but if you take a bad one you will find it hard work to mend her, for it is no very easy matter to pass from one extreme to another. I do not say it is impossible, but I look upon it as difficult."
Oía todo esto Sancho, y dijo entre sí. Sancho, listening to all this, said to himself,
-Este mi amo, cuando yo hablo cosas de meollo y de sustancia suele decir que podría yo tomar un púlpito en las manos y irme por ese mundo adelante predicando lindezas; y yo digo dél que cuando comienza a enhilar sentencias y a dar consejos, no sólo puede tomar púlpito en las manos, sino dos en cada dedo, y andarse por esas plazas a ¿qué quieres boca? ¡Válate el diablo por caballero andante, que tantas cosas sabes! Yo pensaba en mi ánima que sólo podía saber aquello que tocaba a sus caballerías, pero no hay cosa donde no pique y deje de meter su cucharada. "This master of mine, when I say anything that has weight and substance, says I might take a pulpit in hand, and go about the world preaching fine sermons; but I say of him that, when he begins stringing maxims together and giving advice not only might he take a pulpit in hand, but two on each finger, and go into the market-places to his heart's content. Devil take you for a knight-errant, what a lot of things you know! I used to think in my heart that the only thing he knew was what belonged to his chivalry; but there is nothing he won't have a finger in."
Murmuraba esto algo Sancho, y entreoyóle su señor, y preguntóle: Sancho muttered this somewhat aloud, and his master overheard him, and asked,
-¿Qué murmuras, Sancho. "What art thou muttering there, Sancho?"
-No digo nada, ni murmuro de nada -respondió Sancho-; sólo estaba diciendo entre mí que quisiera haber oído lo que vuesa merced aquí ha dicho antes que me casara, que quizá dijera yo agora: "El buey suelto bien se lame". "I'm not saying anything or muttering anything," said Sancho; "I was only saying to myself that I wish I had heard what your worship has said just now before I married; perhaps I'd say now, 'The ox that's loose licks himself well.'"
-¿Tan mala es tu Teresa, Sancho? -dijo don Quijote. "Is thy Teresa so bad then, Sancho?"
-No es muy mala -respondió Sancho-, pero no es muy buena; a lo menos, no es tan buena como yo quisiera. "She is not very bad," replied Sancho; "but she is not very good; at least she is not as good as I could wish."
-Mal haces, Sancho -dijo don Quijote-, en decir mal de tu mujer, que, en efecto, es madre de tus hijos. "Thou dost wrong, Sancho," said Don Quixote, "to speak ill of thy wife; for after all she is the mother of thy children."
-No nos debemos nada -respondió Sancho-, que también ella dice mal de mí cuando se le antoja, especialmente cuando está celosa, que entonces súfrala el mesmo Satanás. "We are quits," returned Sancho; "for she speaks ill of me whenever she takes it into her head, especially when she is jealous; and Satan himself could not put up with her then."
Finalmente, tres días estuvieron con los novios, donde fueron regalados y servidos como cuerpos de rey. Pidió don Quijote al diestro licenciado le diese una guía que le encaminase a la cueva de Montesinos, porque tenía gran deseo de entrar en ella y ver a ojos vistas si eran verdaderas las maravillas que de ella se decían por todos aquellos contornos. El licenciado le dijo que le daría a un primo suyo, famoso estudiante y muy aficionado a leer libros de caballerías, el cual con mucha voluntad le pondría a la boca de la mesma cueva, y le enseñaría las lagunas de Ruidera, famosas ansimismo en toda la Mancha, y aun en toda España; y díjole que llevaría con él gustoso entretenimiento, a causa que era mozo que sabía hacer libros para imprimir y para dirigirlos a príncipes. Finalmente, el primo vino con una pollina preñada, cuya albarda cubría un gayado tapete o arpillera. Ensilló Sancho a Rocinante y aderezó al rucio, proveyó sus alforjas, a las cuales acompañaron las del primo, asimismo bien proveídas, y, encomendándose a Dios y despediéndose de todos, se pusieron en camino, tomando la derrota de la famosa cueva de Montesinos. In fine, they remained three days with the newly married couple, by whom they were entertained and treated like kings. Don Quixote begged the fencing licentiate to find him a guide to show him the way to the cave of Montesinos, as he had a great desire to enter it and see with his own eyes if the wonderful tales that were told of it all over the country were true. The licentiate said he would get him a cousin of his own, a famous scholar, and one very much given to reading books of chivalry, who would have great pleasure in conducting him to the mouth of the very cave, and would show him the lakes of Ruidera, which were likewise famous all over La Mancha, and even all over Spain; and he assured him he would find him entertaining, for he was a youth who could write books good enough to be printed and dedicated to princes. The cousin arrived at last, leading an ass in foal, with a pack-saddle covered with a parti-coloured carpet or sackcloth; Sancho saddled Rocinante, got Dapple ready, and stocked his alforjas, along with which went those of the cousin, likewise well filled; and so, commending themselves to God and bidding farewell to all, they set out, taking the road for the famous cave of Montesinos.
En el camino preguntó don Quijote al primo de qué género y calidad eran sus ejercicios, su profesión y estudios; a lo que él respondió que su profesión era ser humanista; sus ejercicios y estudios, componer libros para dar a la estampa, todos de gran provecho y no menos entretenimiento para la república; que el uno se intitulaba el de las libreas, donde pinta setecientas y tres libreas, con sus colores, motes y cifras, de donde podían sacar y tomar las que quisiesen en tiempo de fiestas y regocijos los caballeros cortesanos, sin andarlas mendigando de nadie, ni lambicando, como dicen, el cerbelo, por sacarlas conformes a sus deseos e intenciones. On the way Don Quixote asked the cousin of what sort and character his pursuits, avocations, and studies were, to which he replied that he was by profession a humanist, and that his pursuits and studies were making books for the press, all of great utility and no less entertainment to the nation. One was called "The Book of Liveries," in which he described seven hundred and three liveries, with their colours, mottoes, and ciphers, from which gentlemen of the court might pick and choose any they fancied for festivals and revels, without having to go a-begging for them from anyone, or puzzling their brains, as the saying is, to have them appropriate to their objects and purposes;
-Porque doy al celoso, al desdeñado, al olvidado y al ausente las que les convienen, que les vendrán más justas que pecadoras. Otro libro tengo también, a quien he de llamar Metamorfóseos, o Ovidio español, de invención nueva y rara; porque en él, imitando a Ovidio a lo burlesco, pinto quién fue la Giralda de Sevilla y el Ángel de la Madalena, quién el Caño de Vecinguerra, de Córdoba, quiénes los Toros de Guisando, la Sierra Morena, las fuentes de Leganitos y Lavapiés, en Madrid, no olvidándome de la del Piojo, de la del Caño Dorado y de la Priora; y esto, con sus alegorías, metáforas y translaciones, de modo que alegran, suspenden y enseñan a un mismo punto. Otro libro tengo, que le llamo Suplemento a Virgilio Polidoro, que trata de la invención de las cosas, que es de grande erudición y estudio, a causa que las cosas que se dejó de decir Polidoro de gran sustancia, las averiguo yo, y las declaro por gentil estilo. Olvidósele a Virgilio de declararnos quién fue el primero que tuvo catarro en el mundo, y el primero que tomó las unciones para curarse del morbo gálico, y yo lo declaro al pie de la letra, y lo autorizo con más de veinte y cinco autores: porque vea vuesa merced si he trabajado bien y si ha de ser útil el tal libro a todo el mundo. "for," said he, "I give the jealous, the rejected, the forgotten, the absent, what will suit them, and fit them without fail. I have another book, too, which I shall call 'Metamorphoses, or the Spanish Ovid,' one of rare and original invention, for imitating Ovid in burlesque style, I show in it who the Giralda of Seville and the Angel of the Magdalena were, what the sewer of Vecinguerra at Cordova was, what the bulls of Guisando, the Sierra Morena, the Leganitos and Lavapies fountains at Madrid, not forgetting those of the Piojo, of the Cano Dorado, and of the Priora; and all with their allegories, metaphors, and changes, so that they are amusing, interesting, and instructive, all at once. Another book I have which I call 'The Supplement to Polydore Vergil,' which treats of the invention of things, and is a work of great erudition and research, for I establish and elucidate elegantly some things of great importance which Polydore omitted to mention. He forgot to tell us who was the first man in the world that had a cold in his head, and who was the first to try salivation for the French disease, but I give it accurately set forth, and quote more than five-and-twenty authors in proof of it, so you may perceive I have laboured to good purpose and that the book will be of service to the whole world."
Sancho, que había estado muy atento a la narración del primo, le dijo. Sancho, who had been very attentive to the cousin's words, said to him,
-Dígame, señor, así Dios le dé buena manderecha en la impresión de sus libros: ¿sabríame decir, que sí sabrá, pues todo lo sabe, quién fue el primero que se rascó en la cabeza, que yo para mí tengo que debió de ser nuestro padre Adán. "Tell me, senor- and God give you luck in printing your books- can you tell me (for of course you know, as you know everything) who was the first man that scratched his head? For to my thinking it must have been our father Adam."
-Sí sería -respondió el primo-, porque Adán no hay duda sino que tuvo cabeza y cabellos; y, siendo esto así, y siendo el primer hombre del mundo, alguna vez se rascaría. "So it must," replied the cousin; "for there is no doubt but Adam had a head and hair; and being the first man in the world he would have scratched himself sometimes."
-Así lo creo yo -respondió Sancho-; pero dígame ahora: ¿quién fue el primer volteador del mundo. "So I think," said Sancho; "but now tell me, who was the first tumbler in the world?"
-En verdad, hermano -respondió el primo-, que no me sabré determinar por ahora, hasta que lo estudie. Yo lo estudiaré, en volviendo adonde tengo mis libros, y yo os satisfaré cuando otra vez nos veamos, que no ha de ser ésta la postrera. "Really, brother," answered the cousin, "I could not at this moment say positively without having investigated it; I will look it up when I go back to where I have my books, and will satisfy you the next time we meet, for this will not be the last time."
-Pues mire, señor -replicó Sancho-, no tome trabajo en esto, que ahora he caído en la cuenta de lo que le he preguntado. Sepa que el primer volteador del mundo fue Lucifer, cuando le echaron o arrojaron del cielo, que vino volteando hasta los abismos. "Look here, senor," said Sancho, "don't give yourself any trouble about it, for I have just this minute hit upon what I asked you. The first tumbler in the world, you must know, was Lucifer, when they cast or pitched him out of heaven; for he came tumbling into the bottomless pit."
-Tienes razón, amigo -dijo el primo. "You are right, friend," said the cousin;
Y dijo don Quijote. and said Don Quixote,
-Esa pregunta y respuesta no es tuya, Sancho: a alguno las has oído decir. "Sancho, that question and answer are not thine own; thou hast heard them from some one else."
-Calle, señor -replicó Sancho-, que a buena fe que si me doy a preguntar y a responder, que no acabe de aquí a mañana. Sí, que para preguntar necedades y responder disparates no he menester yo andar buscando ayuda de vecinos. "Hold your peace, senor," said Sancho; "faith, if I take to asking questions and answering, I'll go on from this till to-morrow morning. Nay! to ask foolish things and answer nonsense I needn't go looking for help from my neighbours."
-Más has dicho, Sancho, de lo que sabes -dijo don Quijote-; que hay algunos que se cansan en saber y averiguar cosas que, después de sabidas y averiguadas, no importan un ardite al entendimiento ni a la memoria. "Thou hast said more than thou art aware of, Sancho," said Don Quixote; "for there are some who weary themselves out in learning and proving things that, after they are known and proved, are not worth a farthing to the understanding or memory."
En estas y otras gustosas pláticas se les pasó aquel día, y a la noche se albergaron en una pequeña aldea, adonde el primo dijo a don Quijote que desde allí a la cueva de Montesinos no había más de dos leguas, y que si llevaba determinado de entrar en ella, era menester proverse de sogas, para atarse y descolgarse en su profundidad. In this and other pleasant conversation the day went by, and that night they put up at a small hamlet whence it was not more than two leagues to the cave of Montesinos, so the cousin told Don Quixote, adding, that if he was bent upon entering it, it would be requisite for him to provide himself with ropes, so that he might be tied and lowered into its depths.
Don Quijote dijo que, aunque llegase al abismo, había de ver dónde paraba; y así, compraron casi cien brazas de soga, y otro día, a las dos de la tarde, llegaron a la cueva, cuya boca es espaciosa y ancha, pero llena de cambroneras y cabrahígos, de zarzas y malezas, tan espesas y intricadas, que de todo en todo la ciegan y encubren. En viéndola, se apearon el primo, Sancho y don Quijote, al cual los dos le ataron luego fortísimamente con las sogas; y, en tanto que le fajaban y ceñían, le dijo Sancho. Don Quixote said that even if it reached to the bottomless pit he meant to see where it went to; so they bought about a hundred fathoms of rope, and next day at two in the afternoon they arrived at the cave, the mouth of which is spacious and wide, but full of thorn and wild-fig bushes and brambles and briars, so thick and matted that they completely close it up and cover it over. On coming within sight of it the cousin, Sancho, and Don Quixote dismounted, and the first two immediately tied the latter very firmly with the ropes, and as they were girding and swathing him Sancho said to him,
-Mire vuestra merced, señor mío, lo que hace: no se quiera sepultar en vida, ni se ponga adonde parezca frasco que le ponen a enfriar en algún pozo. Sí, que a vuestra merced no le toca ni atañe ser el escudriñador desta que debe de ser peor que mazmorra. "Mind what you are about, master mine; don't go burying yourself alive, or putting yourself where you'll be like a bottle put to cool in a well; it's no affair or business of your worship's to become the explorer of this, which must be worse than a Moorish dungeon."
-Ata y calla -respondió don Quijote-, que tal empresa como aquésta, Sancho amigo, para mí estaba guardada. "Tie me and hold thy peace," said Don Quixote, "for an emprise like this, friend Sancho, was reserved for me;"
Y entonces dijo la guía. and said the guide,
-Suplico a vuesa merced, señor don Quijote, que mire bien y especule con cien ojos lo que hay allá dentro: quizá habrá cosas que las ponga yo en el libro de mis Transformaciones. "I beg of you, Senor Don Quixote, to observe carefully and examine with a hundred eyes everything that is within there; perhaps there may be some things for me to put into my book of Transformations.'"
-En manos está el pandero que le sabrá bien tañer -respondió Sancho Panza. "The drum is in hands that will know how to beat it well enough," said Sancho Panza.
Dicho esto y acabada la ligadura de don Quijote -que no fue sobre el arnés, sino sobre el jubón de armar-, dijo don Quijote: When he had said this and finished the tying (which was not over the armour but only over the doublet) Don Quixote observed,
-Inadvertidos hemos andado en no habernos proveído de algún esquilón pequeño, que fuera atado junto a mí en esta mesma soga, con cuyo sonido se entendiera que todavía bajaba y estaba vivo; pero, pues ya no es posible, a la mano de Dios, que me guíe. "It was careless of us not to have provided ourselves with a small cattle-bell to be tied on the rope close to me, the sound of which would show that I was still descending and alive; but as that is out of the question now, in God's hand be it to guide me;"
Y luego se hincó de rodillas y hizo una oración en voz baja al cielo, pidiendo a Dios le ayudase y le diese buen suceso en aquella, al parecer, peligrosa y nueva aventura, y en voz alta dijo luego. and forthwith he fell on his knees and in a low voice offered up a prayer to heaven, imploring God to aid him and grant him success in this to all appearance perilous and untried adventure, and then exclaimed aloud,
-¡Oh señora de mis acciones y movimientos, clarísima y sin par Dulcinea del Toboso! Si es posible que lleguen a tus oídos las plegarias y rogaciones deste tu venturoso amante, por tu inaudita belleza te ruego las escuches, que no son otras que rogarte no me niegues tu favor y amparo, ahora que tanto le he menester. Yo voy a despeñarme, a empozarme y a hundirme en el abismo que aquí se me representa, sólo porque conozca el mundo que si tú me favoreces, no habrá imposible a quien yo no acometa y acabe. "O mistress of my actions and movements, illustrious and peerless Dulcinea del Toboso, if so be the prayers and supplications of this fortunate lover can reach thy ears, by thy incomparable beauty I entreat thee to listen to them, for they but ask thee not to refuse me thy favour and protection now that I stand in such need of them. I am about to precipitate, to sink, to plunge myself into the abyss that is here before me, only to let the world know that while thou dost favour me there is no impossibility I will not attempt and accomplish."
Y, en diciendo esto, se acercó a la sima; vio no ser posible descolgarse, ni hacer lugar a la entrada, si no era a fuerza de brazos, o a cuchilladas, y así, poniendo mano a la espada, comenzó a derribar y a cortar de aquellas malezas que a la boca de la cueva estaban, por cuyo ruido y estruendo salieron por ella una infinidad de grandísimos cuervos y grajos, tan espesos y con tanta priesa, que dieron con don Quijote en el suelo; y si él fuera tan agorero como católico cristiano, lo tuviera a mala señal y escusara de encerrarse en lugar semejante. With these words he approached the cavern, and perceived that it was impossible to let himself down or effect an entrance except by sheer force or cleaving a passage; so drawing his sword he began to demolish and cut away the brambles at the mouth of the cave, at the noise of which a vast multitude of crows and choughs flew out of it so thick and so fast that they knocked Don Quixote down; and if he had been as much of a believer in augury as he was a Catholic Christian he would have taken it as a bad omen and declined to bury himself in such a place.
Finalmente se levantó, y, viendo que no salían más cuervos ni otras aves noturnas, como fueron murciélagos, que asimismo entre los cuervos salieron, dándole soga el primo y Sancho, se dejó calar al fondo de la caverna espantosa; y, al entrar, echándole Sancho su bendición y haciendo sobre él mil cruces, dijo. He got up, however, and as there came no more crows, or night-birds like the bats that flew out at the same time with the crows, the cousin and Sancho giving him rope, he lowered himself into the depths of the dread cavern; and as he entered it Sancho sent his blessing after him, making a thousand crosses over him and saying,
-¡Dios te guíe y la Peña de Francia, junto con la Trinidad de Gaeta, flor, nata y espuma de los caballeros andantes! ¡Allá vas, valentón del mundo, corazón de acero, brazos de bronce! ¡Dios te guíe, otra vez, y te vuelva libre, sano y sin cautela a la luz desta vida, que dejas por enterrarte en esta escuridad que buscas. "God, and the Pena de Francia, and the Trinity of Gaeta guide thee, flower and cream of knights-errant. There thou goest, thou dare-devil of the earth, heart of steel, arm of brass; once more, God guide thee and send thee back safe, sound, and unhurt to the light of this world thou art leaving to bury thyself in the darkness thou art seeking there;"
Casi las mismas plegarias y deprecaciones hizo el primo. and the cousin offered up almost the same prayers and supplications.
Iba don Quijote dando voces que le diesen soga y más soga, y ellos se la daban poco a poco; y cuando las voces, que acanaladas por la cueva salían, dejaron de oírse, ya ellos tenían descolgadas las cien brazas de soga, y fueron de parecer de volver a subir a don Quijote, pues no le podían dar más cuerda. Con todo eso, se detuvieron como media hora, al cabo del cual espacio volvieron a recoger la soga con mucha facilidad y sin peso alguno, señal que les hizo imaginar que don Quijote se quedaba dentro; y, creyéndolo así, Sancho lloraba amargamente y tiraba con mucha priesa por desengañarse, pero, llegando, a su parecer, a poco más de las ochenta brazas, sintieron peso, de que en estremo se alegraron. Finalmente, a las diez vieron distintamente a don Quijote, a quien dio voces Sancho, diciéndole. Don Quixote kept calling to them to give him rope and more rope, and they gave it out little by little, and by the time the calls, which came out of the cave as out of a pipe, ceased to be heard they had let down the hundred fathoms of rope. They were inclined to pull Don Quixote up again, as they could give him no more rope; however, they waited about half an hour, at the end of which time they began to gather in the rope again with great ease and without feeling any weight, which made them fancy Don Quixote was remaining below; and persuaded that it was so, Sancho wept bitterly, and hauled away in great haste in order to settle the question. When, however, they had come to, as it seemed, rather more than eighty fathoms they felt a weight, at which they were greatly delighted; and at last, at ten fathoms more, they saw Don Quixote distinctly, and Sancho called out to him, saying,
-Sea vuestra merced muy bien vuelto, señor mío, que ya pensábamos que se quedaba allá para casta. "Welcome back, senor, for we had begun to think you were going to stop there to found a family."
Pero no respondía palabra don Quijote; y, sacándole del todo, vieron que traía cerrados los ojos, con muestras de estar dormido. Tendiéronle en el suelo y desliáronle, y con todo esto no despertaba; pero tanto le volvieron y revolvieron, sacudieron y menearon, que al cabo de un buen espacio volvió en sí, desperezándose, bien como si de algún grave y profundo sueño despertara; y, mirando a una y otra parte, como espantado, dijo. But Don Quixote answered not a word, and drawing him out entirely they perceived he had his eyes shut and every appearance of being fast asleep. They stretched him on the ground and untied him, but still he did not awake; however, they rolled him back and forwards and shook and pulled him about, so that after some time he came to himself, stretching himself just as if he were waking up from a deep and sound sleep, and looking about him he said,
-Dios os lo perdone, amigos; que me habéis quitado de la más sabrosa y agradable vida y vista que ningún humano ha visto ni pasado. En efecto, ahora acabo de conocer que todos los contentos desta vida pasan como sombra y sueño, o se marchitan como la flor del campo. ¡Oh desdichado Montesinos! ¡Oh mal ferido Durandarte! ¡Oh sin ventura Belerma! ¡Oh lloroso Guadiana, y vosotras sin dicha ijas de Ruidera, que mostráis en vuestras aguas las que lloraron vuestros hermosos ojos. "God forgive you, friends; ye have taken me away from the sweetest and most delightful existence and spectacle that ever human being enjoyed or beheld. Now indeed do I know that all the pleasures of this life pass away like a shadow and a dream, or fade like the flower of the field. O ill-fated Montesinos! O sore-wounded Durandarte! O unhappy Belerma! O tearful Guadiana, and ye O hapless daughters of Ruidera who show in your waves the tears that flowed from your beauteous eyes!"
Escuchaban el primo y Sancho las palabras de don Quijote, que las decía como si con dolor inmenso las sacara de las entrañas. Suplicáronle les diese a entender lo que decía, y les dijese lo que en aquel infierno había visto. The cousin and Sancho Panza listened with deep attention to the words of Don Quixote, who uttered them as though with immense pain he drew them up from his very bowels. They begged of him to explain himself, and tell them what he had seen in that hell down there.
-¿Infierno le llamáis? -dijo don Quijote-; pues no le llaméis ansí, porque no lo merece, como luego veréis. "Hell do you call it?" said Don Quixote; "call it by no such name, for it does not deserve it, as ye shall soon see."
Pidió que le diesen algo de comer, que traía grandísima hambre. Tendieron la arpillera del primo sobre la verde yerba, acudieron a la despensa de sus alforjas, y, sentados todos tres en buen amor y compaña, merendaron y cenaron, todo junto. Levantada la arpillera, dijo don Quijote de la Mancha. He then begged them to give him something to eat, as he was very hungry. They spread the cousin's sackcloth on the grass, and put the stores of the alforjas into requisition, and all three sitting down lovingly and sociably, they made a luncheon and a supper of it all in one; and when the sackcloth was removed, Don Quixote of La Mancha said,
-No se levante nadie, y estadme, hijos, todos atentos. "Let no one rise, and attend to me, my sons, both of you.”